miércoles, 26 de marzo de 2014

Cómo Se Monta Un Kini Kini O Muñeco De Palo Brujo

Kini kini es el nombre que le dieron los criollos a uno de los artefactos mágicos más poderosos y enigmáticos de la brujería afrocubana, los también llamados "muñecos de palo" _por ser figuras antropomórficas talladas en madera_, llamados nkisi en África, dentro de la cultura bantú, de la cual desciende el palo monte afrocubano. Los nkisi, nkuyos o kini kini, a diferencia de las mpakas _que son gajos de fundamentos que trabajan con sus mismos nfumbes_, poseen su propio espíritu, lo cual les hace más o menos tan fuertes como una nganga, con la ventaja de que se pueden portar con facilidad y trabajar con ellos en cualquier parte. La única limitación que presentan con respecto a una prenda grande es su capacidad, ya que solo pueden encargarse de una misión a la vez.

Originalmente, nkisi significa espíritu que habita en una figura de madera con carga mágica en su interior. Los brujos bantú( kongos, kikongos, etc ) tenían que recorrer a pie grandes distancias a través de selva, desiertos y sabanas, por lo que sus prendas o secretos mágicos eran _y siguen siendo así en muchos lugares de África, donde se mantienen intactas la caza y la recolección como medios fundamentales de subsistencia_ pequeños y ligeros, para cargar con ellos con facilidad y poder emplearlos en cualquier lugar o momento en que fuera necesario.

El secreto _o los secretos_ de los nkisi llegó a Cuba en la época colonial, guardado en la memoria y en el espíritu de algunos esclavos de origen bantú. Con el tiempo, sus descendientes y herederos de ese conocimiento en la isla, se liberaron y se asentaron en el campo o en ciudades y poblados. Muy pocos prefirieron vivir en el monte, como sus antepasados africanos. La magia bantú o conga _como se le dice en Cuba_ dejó de ser nómada y portátil para adaptarse a las condiciones de vida y necesidades de sus practicantes criollos. Y así fue como surgieron las llamadas ngangas, prendas mágicas montadas en grandes y pesados calderos y cazuelas, concebidas para un culto sedentario, influenciado por la religión católica y la yoruba( la ganadería y la agricultura estaban mucho más desarrollados y expandidos en la cultura yoruba que en la bantú, por eso su magia se había vuelto un culto sedentario, una religión mágica con divinidades, templos y grandes altares ), cuyas estéticas _cada una a su modo_ se caracterizaban por los grandes altares, con muchos elementos, vistosas formas y colores.

El nuevo culto criollo, tejido con los retazos de cultura bantú que fueron llegando a las ciudades y poblados de Cuba y mezclado con elementos yoruba, católicos, espiritistas, masónicos, de chamanismo indígena y magia negra europea, al que llamaron Reglas Congas o Palo Monte, se centraba en la nganga, y los nkisi fueron desapareciendo poco a poco de su liturgia, hasta convertirse en los legendarios kini kini, que pueblan la mitología popular afrocubana, en los que se funden características de distintas entidades, como los güijes de los aborígenes, los éshus y chichirikús de los yoruba y las imágenes de bulto de la tradición católica.

La mayoría de los viejos nganguleros cubanos que poseen algún nkisi o kini kini recibido o heredado de algún viejo congo, no conocen el secreto de su montaje y consagración, y me consta que algunos ni siquiera saben trabajar con ellos, pese a que lo disimulan muy bien. Si cualquier ngueyo les pide información al respecto, chocan contra un muro de misterio y evasivas. El único nkisi que ha sobrevivido en las reglas de palo monte, es Nkuyo, una mezcla criolla entre un nkisi de madera y la base de barro y cemento, con cauris y plumas, de los eshus yoruba.

Gran parte de los paleros actuales solo saben hacer lo que han aprendido como papagayos de sus padrinos, pues no les han enseñado a "pensar mágicamente" por su cuenta y por eso, si no tienen la libreta o tratado de una obra o ritual determinado, les resulta imposible llevarlo a cabo. Esa es la razón de que los kini kini se hallan extinguido de la magia afrocubana…, casi por completo.

Sin embargo, la rueda del tiempo sigue girando y todas las cosas en algún momento vuelven sobre sus pasos. Las condiciones y necesidades de los brujos y brujas modernos han vuelto a cambiar. La inestabilidad económica, social y/o política que se vive en gran parte del mundo ha provocado este fenómeno mundial de emigración, que a todos afecta directa o indirectamente, que está creando nuevos modos de vida parcial o totalmente nómadas, empujándonos a vivir siempre ligeros y prestos a partir, como nuestros ancestros kikongos. Las prendas mágicas portátiles, como las ngangas montadas en güiras, cocos y calabazas con tapa, las mpakas y los kini kini, vuelven al centro de atención de muchos nganguleros modernos que llevamos una vida bastante más movida que la de nuestros abuelos brujos, que nacían y los enterraban en la misma hectárea de tierra.

A menudo tengo que coger un avión o un tren para realizar, lejos de casa, un rayamiento, sanación u otro trabajo o ceremonia de cierta envergadura, que normalmente precisa del poder de una nganga y, como es lógico, no cargo con la mía( que mide 2 metros de alto y entre dos hombres no la pueden mover más de un metro sin detenerse a recuperar el resuello ) en el equipaje, ni la mando por correo. Aparte de que resulta poco práctico y costoso, es difícil y peligroso o cuando menos engorroso, estar pasando de aquí para allá huesos grandes de muerto por las aduanas. En esas ocasiones, lo que hago es viajar con mi Cuatro Vientos ( que tengo montado en un coco pequeño con tapa, cuyas plumas transporto aparte y luego se las coloco en el lugar ) y/o con uno de mis kini kini, según sea la naturaleza de cada caso. Si se trata de un rayamiento, me llevo también la mpaka principal de Sarabanda y el crucifijo cargado de los kimbisas del Santo Cristo del Buen Viaje, en representación de Sarabanda y de Kunankisi, respectivamente.

Los kini kini sirven para muchas cosas. Según el carácter de cada uno, se pueden emplear en las prácticas de adivinación, en curaciones, exorcismos y rompimientos, en iniciaciones y ceremonias( kini kini blanco o de magia blanca ); para protección y defensa( nkuyos y ndundus ), localizar y castigar al enemigo, para tener éxito en la caza, la guerra, los estudios, lo profesional, el trabajo, los negocios o en el amor, el sexo, el matrimonio, la familia, los hijos, las amistades y la vida social( kini kini rojo o de magia roja ); para rastrear y espiar, para perseguir, para asustar, para hacer enloquecer a una víctima, que abandone un lugar, que se pierda o que se quite la vida, provocar riñas, separaciones, quiebras, crímenes, accidentes y desgracias de todo tipo( kini kini negro o de magia negra, también llamados nkuyo ndoki o simplemente, ndoki ).

A los kini kini se les asocia con lo diabólico o con güijes( duendes ) y espíritus traviesos, pues son entidades generalmente peligrosas y diferentes e independientes de los mpungus, orishas y santos, aunque es cierto que se pueden "cruzar" con determinados tótems y/o divinidades, como es el caso de Nkuyo Lucero, de los Ndundu Kalunga(  guardieros que se colocan delante de algunos fundamentos de Madre de Agua ) o de Nkuyo Ndoki( el kini kini negro que se cruza con Ndoki, el mpungu de las malas artes, que es uno de los karires o demonios del palo monte, junto a Lukankasi, Lugambé, Kadiampembe, o con Centella Ndoki,  mpungu femenino criollo que nace del sincretismo briyumba con el Ánima Sola, la orisha Oyá y algunas ramas de prendas de yayis o madres nkisi famosas por su bravura, como Manga Saya y Centella Sácara Empeño ).


Además de por colores simbólicos, los kini kini se pueden dividir en otros tres grandes grupos: El que está habitado por el espíritu de un muerto; el que está ocupado por el espíritu de un animal y presenta, al mismo tiempo, rasgos humanos y animales( el más visto en Cuba tiene forma humana con cabeza doble de perro, para poder actuar en ambos mundos ); y el que contiene un espíritu local de la naturaleza, como los vientos o espíritus aéreos o "arriba" que soplan en la cima de los montes o los que llegaron del cielo montados en rayos, centellas y meteoros, los remolinos que danzan en los páramos, océanos y bosques apartados( y digo apartados porque antes todos los bosques tenían, no uno, sino muchos espíritus, pero en los tiempos modernos la cercanía de la civilización los va espantando, y cada año quedan menos lugares con poder. El prana, poder mágico o energía espiritual, viaja en el aire que respiramos. Cuanto mayor es la contaminación del aire, menor es el prana o poder de un lugar ); los espíritus de agua, que se encuentran en arroyos, pantanos, corrientes subterráneas, pequeños ojos de agua y cascadas; o los de tierra, que se ocultan en las cuevas y túneles subterráneos y en los árboles.


Los cruces de caminos y/o ferrocarril, los cementerios, mercados, edificaciones viejas, abandonadas o en las que han sucedido muertes, las minas y forjas, las cárceles, campos de batalla y demás lugares de alta concentración de energía humana, son habitados o merodeados por nfuiris o espíritus de humanos difuntos. Es el caso de los nkuyos Lucero Tronco Malva y Lucero Patasueño( que viven en las 4 esquinas y las encrucijadas ), Watariamba( Busca Buya, Cabo Ronda, la policía ), Mundo Nuevo( la cárcel ), Viramundo( cementerio, Ndoki ), Talatarde( hospitales, Kobayende ), Vence Guerra( espíritus de guerreros que rondan campos de batalla y cementerios militares/ Brazo Fuerte, 7 Rayos y Sarabanda ) y nkuyo Pitilanga, el que vive en la orilla del mar( las playas y costas son lugares frecuentados por los humanos, que gustan construir sus ciudades en sus costas, bañarse, naufragar, amarse y ahogarse en ellas ), entre otros.

Los antropólogos suponen que los trazos humanos de las tallas religiosas africanas reflejan la imagen que tienen sus creadores de determinada deidad o espíritu, o simbolizan sus atributos, los límites y poderes mágicos que los distinguen, pero se equivocan. En realidad, el brujo lo que hace es moldear la energía de un espíritu mediante la forma que le da a la materia o recipiente que lo contiene. Al darle forma humana al recipiente del espíritu de un viento o de un animal, el brujo transforma la entidad del espíritu, su configuración, para comunicarse y trabajar más fácilmente con este. Cada detalle de un nkisi africano o de un kini kini afrocubano posee un significado mágico. El número de dientes o de dedos de la figura, si sonríe o amenaza, si le faltan o le sobran miembros, los colores, materiales y elementos que lo conforman, nada de eso es por pura imaginación o simple decoración.

Que los los kini kini se fabriquen en madera, nos demuestra el protagonismo que poseen los poderes y virtudes de las nkunias en las reglas de palo monte. No se talla un kini kini en cualquier madera, sino en aquellos palos que posean los poderes y virtudes adecuados para el tipo de forma que se le quiere dar al espíritu. El cocuyo, el jobo, el palo moruro, el palo ramón y el sabikú son algunos de los palos más utilizados en Cuba para tallar un kini kini, pero en principio, cualquier nkunia poderosa, de monte( no de jardín o parque ) y cuya madera sea tallable, es válida para hacer un kini kini. Los diferentes nkuyos o kini kini cruzados con mpungus, se tallan en palos propios del mpungu en cuestión, que reúnan propiedades afines al uso que se le dará( ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso de los palos, bejucos y yerbas en la brujería afroamericana. ).

Entre los materiales que comúnmente dan forma a un kini kini _aparte de la madera_, se encuentran la tierra obtenida del lugar en que habitaba la entidad, la arcilla blanca _debido a la relación simbólica del color blanco y los aspectos físicos de la piel muerta, así como su rectitud moral. Blanco contrasta con el negro, el color de las ideas y conceptos negativos. En Cuba se suele usar también cemento mezclado con arcilla y agua de mamba_, y/o la arcilla roja _color que simboliza la mediación de los poderes de los muertos( nkuyo Lucero, Eleggua, el mensajero ) y que también se emplea en magia roja, en general_, los espejos que se incrustan en la zona abdominal o en los ojos de los fetiches _y que sirven para vititi( ver ) o para vigilar y proteger, respectivamente_, y los clavos o "uñas" de metal que se clavan por todo el cuerpo del kini kini y que representan, cada uno, promesas, peticiones, tratados y pactos firmados, los trabajos para abolir el mal, así como las makumbas y ataques espirituales lanzados. 
En los kini kini blancos, los clavos y metales simbolizan cada exorcismo, rompimiento, sanación, o trabajo de bien y evolución espiritual realizados; en los rojos indican los trabajos de avance y crecimiento en el plano terrenal, para éxito material, profesional, sexual, etc; en los kini kini negros o ndokis significan las obras de hechicería y los ataques lanzados contra zonas del cuerpo en específico y los órganos, funciones y características con los que se relacionan, siguiendo el mismo principio simpatético de los pequeños muñecos o fetiches cargados con rastro de personas que se emplean para trabajar objetivos a distancia, en el vodú y en el palo monte, principalmente. 
También es habitual emplear cordel vegetal y pequeñas tiras de piel o tela de colores atados a los clavos y pinchos metálicos, para recordar el tipo de obra, mpungu u otros detalles. Los rastros, peticiones y datos de víctimas y pacientes se envuelven en hoja de maíz o de papel estraza, en diminutos makutos que se amarran del clavo o uña correspondiente.
El secreto o carga mágica de los kini kini se introduce en cavidades talladas en la base de la figura; añadidas a la zona abdominal con arcilla y/o cemento, formando una protuberancia cilíndrica _de simbolismo fálico y viril, en ocasiones_; jolongos de tela de saco o cáñamo que se atan a la espalda del fetiche, o en pequeñas calabazas que se cuelgan de los hombros, en bandolera. La carga lleva el sello del pacto o tratado y rastro o tierra del lugar donde fue hallado el espíritu, hueso de muerto, si es nfuiri, o de ngando, si pertenecía a un animal. 
El sello es un trozo de papiro, estraza o papel vegetal sobre el que se traza la patipemba del tratado _cuando se trata de kini kini cruzado con mpungu_ o la del pacto _que suele simbolizar algún aspecto de la naturaleza y/o carácter del espíritu en cuestión, más un elemento o variación de la propia firma del brujo_, cuando se trata de un nfuiri o entidad independiente. Sobre la firma se derrama menga del brujo y se mezcla con esperma de vela blanca, en representación del espíritu, y se bebe y se rocía con aguardiente y humo de tabaco, en comunión con la entidad. Después se recoge tierra o rastro del lugar( el ritual del sello, lógicamente, se realiza in situ, en el lugar donde se encuentra el espíritu. Introducirlo en el fetiche de madera, en cambio, se puede hacer en el lugar o más adelante, en el munanso ), se echa sobre el sello y se dobla hasta hacer un makuto apretado, que es lo que se mete en el interior del kini kini, junto al resto de la carga, cuyos ingredientes indica el tratado correspondiente( kini kini cruzado con mpungu ) o son comunicados por inspiración de la entidad( kini kini espiritual, libre o independiente ).
El muñeco de palo se consagra con mamba de 21, 14 ó 7 yerbas que lleve el tratado _en el caso de un kini kini cruzado, o que seleccione el mismo brujo, tratándose de una entidad independiente_, antes y después de albergar al espíritu en su interior.
Después de montado y consagrado el kini kini, se retorna al lugar donde se selló el pacto y se entierra durante 21 días, dándole un gallo, aguardiente y tabaco al espíritu y a Ntoto _la tierra:, antes de enterrarlo y luego, al desenterrarlo. De esta forma se produce la transmutación de la entidad en nkisi, durante esas tres semanas bajo la tierra que le es afín, en las que va asumiendo la forma del recipiente de madera, alimentada con materia( menga o sangre y demás ofrendas ) que le fija más a este, como una criatura gestándose en la cálida oscuridad del vientre materno. Al desenterrar el muñeco de palo, nace simbólicamente el kini kini a su nueva existencia como aliado del brujo. A partir de ese momento, se puede empezar a trabajar con él en cualquier lugar o circunstancia en que nos hallemos.
A los kini kini se les despierta y saluda con silbidos suaves y mambos, acompañados de golpes rítmicos de bastón o maraca, y se les da chamba, malafo y nsunga para desayunar. Los muñecos de palos presencian las obras que se hacen arriba o al pie de las ngangas, reciben parte de las ofrendas y sacrificios, escuchan bien las indicaciones del brujo, aprenden las firmas trazadas en el suelo o tablero y las peticiones y trabajos que se clavan a su cuerpo, olfatean los rastros y esperan la explosión de fula para salir disparados a cumplir la encomienda.

Como habrán podido deducir, para montar un kini kini cruzado con mpungu _como los nkuyos y ndundus que se consagran a determinados divinidades del palo monte_, es preciso ser tata, padre, yayi o madre y seguir los tratados correspondientes de la regla y munanso que le vio nacer al mundo de los espíritus. También es necesario estar debidamente consagrado y capacitado como brujo/a para montar un kini kini espiritual, pero sin tener que seguir ningún tratado específico, solo el modo básico de montaje que se explica en este artículo y las inspiraciones de la entidad en cuestión. Este es el método más común que se sigue en la fabricación de la mayoría de los kini kini de la regla del Buey Suelto o Camino del Brujo Solitario, aquél que no hunde sus raíces en la tierra, sino que las lleva por fuera, como el jagüey, cual musculosas piernas vegetales que le llevan por todo el mundo, igual que sus muñecos de palo.

jueves, 16 de enero de 2014

BUEY SUELTO 9: Nkiso Nfuiri. Como se monta una prenda espiritual. Segunda parte.

 Un Nkiso Nfuiri o prenda espiritual se monta mediante una serie de registros y rituales básicos propios de la regla de Palo Monte o Espiritismo Cruzado que se practique, y numerosos elementos que se van añadiendo posteriormente gracias a las inspiraciones recibidas en sueños, trances, intuiciones, visiones y otras revelaciones espirituales. En ese sentido, se puede decir que un Nkisi Nfuiri nunca está completo, hasta que su dueño/a no le añade el último componente sugerido por sus aliados espirituales, y luego muere. Por eso no existen dos prendas iguales, aunque hayan nacido de los mismos principios, pues estas son reflejos mágicos de las vidas de sus dueños, cada una original e irrepetible.

En la regla del Buey Suelto o camino del brujo solitario, el procedimiento básico para comenzar el montaje de una prenda espiritual consiste en establecer el tipo de recipiente físico que la contendrá, dependiendo de las preferencias de los Elementos ( Aire, Agua, Fuego, Tierra ) y aliados espirituales ( espíritus guías, mpungus y orishas de cabecera o ángeles de la guarda, tótems, etc ) de su futuro dueño. Si éste planea convertir con el tiempo su nkiso espiritual en un auténtico nkisi o nganga de palo monte, debe darle desde un principio un recipiente y una configuración básica correspondientes a su mpungu de cabecera o ángel de la guarda. Pero si aún no tiene claro sus principales aliados espirituales o simplemente desea una prenda espiritual pura, sin compromisos con ninguna divinidad o fuerza de la naturaleza en específico, lo mejor entonces es que únicamente tenga en cuenta a su Elemento principal en la selección del recipiente y el montaje básico. De todas formas, por lo general, el ángel de la guarda suele ser correspondiente al elemento principal.

- Elemento Agua y divinidades y entidades relacionados con el medio acuático, como Yemayá, Olókun, Madre de Agua y Ngonda Nkisi ( la Luna pertenece a los 4 elementos por igual y se puede montar en una canasta tejida o en un nido de ave, colgando del techo, o en vasija de barro ), nkuyos y espíritus que habitan o rondan ríos y ojos de agua o de personas ahogadas o que en vida estuvieron muy relacionadas con el mar, etc: vasijas de barro, arcilla, loza, porcelana, cristal o caracol, carapacho de tortuga, decorados o no, con colores blanco, cristal, jabón y diferentes tonos de azul, y con todo tipo de elementos marinos, tanto naturales _como cauris, conchas, estrellas y caballitos de mar_, como artificiales _como anclas, garfios y timones_.

- Elemento Tierra y divinidades y entidades relacionados con el Monte, la tierra y sus fenómenos, la materia, lo sólido, los minerales y cristales, las plantas, la medicina, los frutos y alimentos, la agricultura, el trabajo, la fortuna y la fertilidad, los animales, la vida y la muerte, como Obbatalá, Tata Kengue o Tiembla Tierra, Oyá, Mariwanga ( Centella Ndoki pertenece a los elementos Aire, Tierra y Fuego por igual ), Osain, Ngurufinda, Eleggua, Lucero( Nkuyo Lucero, al igual que Centella, pertenece a los elementos Aire, Tierra y Fuego por igual, y se puede montar en coco _cuando es un nkuyo de Tierra_ o en güira _cuando es un Cuatro Vientos de Aire ), Ochún y Chola Wengue ( ambas son de Agua y Tierra a la vez y se montan en calabaza ), nkuyos, güijes, ndokis y nfumbes de todo tipo: vasijas de barro, arcilla, loza, porcelana, madera, calabaza, güira y coco. Las hijas de Centella Ndoki pueden elegir entre una vasija mortuoria de loza, mármol o metal o una cazuela de barro o arcilla negra o una güira, sobre un trozo de loza de tumba. Ngurufinda se monta en güira y Tiembla Tierra en vasija de loza o porcelana blanca o en coco o en madera de alguna nkunia de Tata Kengue ( ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso de los palos, bejucos y yerbas en la brujería afroamericana ).

- Elemento Fuego y divinidades y entidades relacionadas con el fuego, la electricidad, la energía, los rayos, el sol y los astros, meteoritos, metales, forjas, volcanes, pasiones, amor, sexo, guerras, arte e inventiva, como Sarabanda, Oggún, Changó, 7 Rayos y Brazo Fuerte, así como espíritus de quemados, electrocutados, disparados con armas de fuego y militares: Sarabanda y Brazo Fuerte se montan en caldero de hierro de tres patas y 7 Rayos en vasija tallada en cedro o madera roja o en cazuela de barro pintada de rojo y blanco.

- Elemento Aire y divinidades y entidades relacionadas con el aire, los gases, vientos, el cielo, las aves, lo invisible, la adivinación, el pensamiento, la justicia, la caza, la ley, la cárcel y las armas blancas, como Ochosi, Watariamba Cabo Ronda, Nkuyo Mundo Nuevo ( el lucero que vive en la cárcel ), Cuatro Vientos, Orúla, Padre Tiempo, Babaluayé y Kobayende, y espíritus de condenados a muerte, ahorcados, suicidas, locos, personas que cayeron desde montañas, puentes y edificios o que fueron víctimas de epidemias y enfermedades contagiosas: Cuatro Vientos se monta en güira que cuelga del techo con plumas de mayimbe en los 4 costados y Kobayende en vasija de barro. Ochosi y Cabo Ronda tienen pacto con Sarabanda, así que se montan en flecha de hierro, en matari o en dardo de bambú, en el caldero de Sarabanda. Las canastas tejidas, los cocos, güiras y los nidos de aves también pertenecen a este elemento.

 Para sellar el recipiente escogido, se necesitan 5 mataris ( una piedra recogida de un lugar de poder _ ver BUEY SUELTO 3: En Busca de Poder y BUEY SUELTO 4: El Ritual de los 4 Vientos_ de cada uno de los 4 elementos, más una quinta, de la tumba de una persona relacionada con la persona que controlará a la prenda o cuya muerte guarde relación con el Elemento o aliado principal de esta ), 5 monedas de plata, que se colocan encima de las piedras ( una en cada punto cardinal correspondiente con su elemento y la del muerto en el centro ), sobre la patipemba o firma del nkiso en yeso blanco sobre el fondo del caldero. Se echa con la boca aguardiente de caña, agua de Florida, vino tinto, vino seco y chamba ( la chamba de las prendas espirituales lleva perfume _agua de Florida, violetas o 7 potencias_  ) y se encienden 5 velas sobre las monedas ( norte - blanca, este - roja, oeste - azul, sur - negra, y en el centro otra del color del elemento principal del dueño ). Después se llena el caldero con humo de tabaco y entonces, en sentido contrario a las manecillas del reloj, vamos girando a su alrededor, mientras lo despojamos con musanga de albahaca, hierbabuena, algodón, calabaza, laurel y pata de gallina y más malafo y disi nsunga ( aguardiente y humo de tabaco ), y le vamos pidiendo a los espíritus de los 4 Vientos ( Elementos ), a los mpungus ( divinidades y fuerzas de la naturaleza ) y al mundo de los muertos, hasta que se apagan o terminan las velas, con licencia de Nsambi El Creador, su bendición y fuerza para poner en marcha este modesto misterio, hecho a imagen y semejanza del misterio mayor de la obra de Nsambi; un cuerpo artificial que atraiga y concentre la energía de los nfuiris, para que los difuntos puedan comunicarse con el mundo físico e influir en este, para hacer el bien, proteger y guiar a los vivos.

En todo momento hay que mantener un diálogo con las entidades implicadas para explicar cada paso y lo que se espera de ellas. Existen infinidad de rezos y cantos rituales clásicos de los cultos bantú y yoruba que se pueden utilizar, pero en el camino del buey suelto preferimos hablar de kunanchila ( de corazón ), sin leer ni memorizar, en nuestra propia lengua y con nuestras propias palabras, ya que muchos de los aprendices no tienen acceso a esa información ni maestro que les enseñe directamente.

Aprender a hablar con la voz del corazón nos permite comunicarnos con entidades de cualquier época o cultura, aunque no dominemos sus lenguas. Ese estado se alcanza cuando hablamos visualizando cada cosa que decimos como si ilustráramos nuestras palabras con imágenes mentales. Además, es preciso hablar con absoluta sinceridad y fe en lo que estamos haciendo. Cada idea debe ser repetida al menos 3 veces, con sus correspondientes imágenes mentales, para asegurarnos de que todas las entidades lo hayan podido percibir.

La sencillez y claridad de los mensajes son fundamentales para una buena comunicación espiritual, por eso debemos apoyarnos en elementos simbólicos universales, como los colores, los números y las formas, para facilitar la interpretación correcta de nuestros deseos por parte de nuestros aliados espirituales. De ahí la importancia de las patipembas para apoyar nuestras palabras durante cualquier ritual.

Las patipembas son gráficos simbólicos con yeso o tiza de varios colores en el suelo o sobre tableros de madera, que narran lo que se está haciendo y lo que se desea que suceda. Cada entidad debe tener un símbolo propio _basado en formas, números y colores_, así como cada clase de ritual o trabajo. Las patipembas también pueden ser tridimensionales. Es decir, que cuando se desea actuar sobre una persona o lugar en específico y que los efectos conseguidos sean muy precisos, se crean fetiches o muñecos ( cargados con los datos y/o fotos de las personas y/o rastros de sus cuerpos y representados con cierto parecido físico ) y escenarios ( fotos, maquetas, mapas y dibujos de lugares ) que se colocan sobre las patipembas de la obra o ritual en cuestión y se trabajan encima, mientras seguimos hablando con las entidades.

En este caso, el recipiente que estamos trabajando para convertir en un nkiso debe estar en todo momento sobre la patipemba de esta obra, trazada en el suelo o sobre una mesa o tablero consagrados. Esta patipemba es diferente a la que va en el fondo del nkiso y que corresponde al propio nkiso, como un código de identidad. Más adelante dedicaré un capítulo entero al aprendizaje y uso del lenguaje secreto de las patipembas.

Firma o patipemba sobre la que se puede montar
cualquier nkiso nfuiri o prenda espiritual. 

Después viene el montaje de los ingredientes o componentes básicos de todo nkiso: aguas, tierras, piedras, minerales, plantas, semillas, palos y fragmentos de animales.

Sobre el sello ( esperma de las 5 velas sobre las 5 monedas y mataris sobre la patipemba del nkiso ) se echa el cabo del tabaco empleado hasta el momento ( si es para uno mismo, pero si se está montando la prenda para otra persona, debe echarse rastro de esa persona antes de encender las 5 velas ) y se cubre todo con las ntoto o tierras. Bastará con rastro de mercado, hospital y policía y tierra de monte, de cruce de caminos y de cementerio, pero si el nkiso es del Elemento Tierra o su dueño es un perfeccionista, se puede añadir rastro de juzgados, de la cárcel, banco, de la vivienda, del trabajo o negocio, y tierra de montaña, de sembrados, de río, arena de mar, etc.

En un trozo de caña o bambú se echa agua de lluvia, agua de mar, agua de pozo o mineral, agua limpia de río, éter y mercurio, y se sella con resina, cera de abejas o de vela y se entiza con hilo rojo a una magnatita o piedra imán y un espejo. Este corazón se coloca en el centro y a su alrededor van los minerales: cristal de cuarzo, piedra de alumbre, piedra rayo, cenizas, mineral o limalla de hierro, níquel, oro, bronce, 9 centavos de cobre, yeso, azufre, piedras preciosas ( si es posible ) y semipreciosas relacionadas con el Elemento, el signo y los aliados de la persona. No debe faltar el ámbar en una calabaza y se recomienda en toda prenda, al igual que el jaspe, el coral negro y rojo, las perlas y el ónix,  la obsidiana y la lava. Cualquier otro mineral, roca o metal relacionado con la profesión u otro aspecto de la vida de la persona o que le venga a la mente de pronto o sienta que debe incluirlo, hágalo.

Tras los minerales vienen las semillas, entre las que no deben faltar: ojo de buey, peonías, mates, corazón de Changó, corazón de tigre, guacalote, quitamaldición y aguacate.

Firma básica que va en el sello de un nkiso de Agua. Se
debe enriquecer con algún símbolo propio y/o de los
mpungus y nfuiris que trabajan en esta prenda.

Después se prepara una mamba en una güira grande con agua de lluvia, de río y de coco, malafo y 21 musanga o yerbas de poder con las que suela trabajar. También pueden ser 7 ó 14. No debe faltar la albahaca, la hierbabuena y el tabaco. Se recomiendan pata de gallina, flor de campana blanca, siempreviva, hierbafina, algarrobo, alcanfor, berro, ají picante, álamo, albahaca morada, prodigiosa, rompe saraguey, canutillo de Lucero, piñón botija, mastuerzo, mil flores, salvia, algodón, perejil, calabaza, hinojo, maíz, mejorana, romero, rosas, olivo, laurel, etc ( ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso … ). Con la mano izquierda se toma un puñado o dos de la mezcla de musanga húmeda de la güira y se cubren los minerales y semillas en el interior del nkiso.

El agua se guarda para preparar un yamboso con malafo, chamba, vino tinto, vino seco, ron añejo, ginebra, anís, miel de abejas y de caña, agua de Florida, 7 potencias, éter y rastro de la prenda, que se utilizará más adelante, en la última consagración o ritual de entrada, para la comunión con las entidades congregadas alrededor del nkiso.

Sobre la musanga húmeda se coloca una raíz de mandrágora atada con cinta de seda de los colores bandera de la prenda, según su Elemento o mpungu de cabecera: Aire y Tiembla Tierra = blanco, Agua y Madre de Agua = azul, Tierra = negro, Fuego = rojo, 7 Rayos = blanco y rojo, Lucero = rojo y negro, 4 Vientos = blanco y negro, Sarabanda = verde y negro, Ngurufinda = azul claro y verde, Cabo Ronda = verde y rojo, Chola Wengue = amarillo y ámbar, Ngonda Nkisi = azul y plata, Centella Ndoki = multicolores, menos negro, Kobayende = morado y negro.

Encima de todo esto se colocan los 21 fragmentos de nkunias o palos de poder. Se recomiendan algarrobo, ceiba, jaguey, framboyán, guayacán, laurel, olivo, garabato, almendro, ciprés, cedro, haya, sauco, avellano, sauce, acacia, roble, pino, limonero, caña brava o bambú, Vencedor, palo diablo, palo borracho, tengue, malambo, yaya, rompehueso, yo puedo más que tú, vence batalla, siguaraya.

Firma básica de un nkiso de Tierra.

Los ngandos animales suelen ser plumas, caracoles y pequeños fragmentos, como dientes, garras y trozos de piel, ya que los nkisos nfuiris no deben ser mayores que la cabeza de su dueño, y tampoco necesitan mucho espacio, como las ngangas, pues al no absorber menga, no engordan.

En las prenda de Agua o Madre de Agua no deben faltar las plumas de aves acuáticas, como gaviotas, pelícanos, patos y cisnes, los caracoles, conchas, caballitos y estrellas de mar, así como dientes de tiburón o cocodrilo. Las calabazas de Chola Wengue deben llevar plumas de pavo real y cisne. Las prendas de Aire y de Ngurufinda van coronadas por plumas de hasta 21 clases de pájaros diferentes, y las de Tierra y Fuego también llevan plumas, dentro o fuera del recipiente. Las aves más comunes utilizadas en las reglas muerteras son el mayimbe o aura tiñosa ( o buitres, águilas, cóndor ), la lechuza, el búho, el carpintero, mirlo, gorrión y loro africano.

Los dientes y garras de perro y otras fieras cazadoras, o parte de la piel, como tigres, leopardos, leones, lobos, majases, boas y otras serpientes constrictoras, etc, así como las astas y cuernos de diferentes animales, son elementos indispensables en los nkisos de Tierra y de Fuego. Estos ngandos pueden ir en el interior del recipiente, prendidos de los palos o colgando de un collar o manilla alrededor de la prenda.

Cuando la prenda quiera crecer y ya no le quepa más nada en su interior o encima, se cambian algunos de los palos pequeños por otros más largos, de manera que se les puedan seguir incorporando elementos, atándolos con hojas secas de maíz.

Terminado el montaje, se rocía todo con malafo, chamba, parte del agua de la mamba que quedó para hacer el yamboso y nsunga, y se pregunta con fula si los Elementos, mpungus y espíritus están satisfechos y si se puede concluir esa parte o es necesario agregar algún elemento u ofrenda.

La creación de un nkiso nfuiri lleva 4 consagraciones. La primera se hace después del sello inicial y la segunda al terminar el montaje. La tercera consagración sucede en el monte y es la comunión de la prenda con sus aliados y demás misterios de la naturaleza, y la cuarta y última corresponde al ritual de entrada al Nso Nkiso, durante el cual ocurrirá la comunión de los espíritus y aliados en general, con el dueño de la prenda.

Firma básica de un nkiso de Aire.

La tercera consagración consiste en enterrar el nkiso al pie de una ceiba, baobab o jaguey _o cualquier otra nkunia de poder que sea bien grande y antigua_ en un lugar apartado del monte, lejos de la influencia de la civilización, empezando la primera medianoche de luna llena y desenterrándola al amanecer, después de la última noche de luna menguante. En ambos casos hay que saludar primero, explicar lo que se va a hacer y lo que se espera conseguir ( que la prenda sea adoptada por la nkunia, que la convertirá en una de sus raíces bajo la tierra, en contacto constante con los misterios y poderes del monte, del cielo, de las aguas y de los espíritus de los fallecidos ), arrojar 9 centavos de cobre y 13 granos de maíz tostado en el hueco y un chorrito de miel de abeja y de caña, rociarlo con malafo, ron y nsunga y darle un gallo a Ntoto, Ngurufinda, la nkunia y los mpungus, teniendo cuidado de no salpicar la prenda. Luego se cierra y se da un coco para preguntar, y se enciende una vela blanca en el centro de un plato blanco, con los 4 trozos de coco a su alrededor.

La cuarta consagración es un ritual para darle entrada al nkiso en su Nso _cuarto o lugar habilitado para su culto_ y poder empezar a trabajar, que se realiza la primera noche de luna nueva. Después de pasearlo por todas partes y de enseñarle las personas que frecuentan la zona, se le coloca en el Nso _ya sea colgando del techo, en el caso de una prenda de Ngurufinda, 4 Vientos, Ngonda Nkisi o una pura de Aire, o sobre el suelo o de algún mueble u objeto, como el resto de las prendas_ y se procede a la comunión entre la persona y los espíritus y demás entidades involucradas alrededor del nkiso. Para ello se bebe el yamboso y se rocía a la prenda, alternando entre buches que se traga y buches que escupe, 3 veces. Luego se rocía con malafo, chamba y nsunga y se pregunta con fula. Si todo está bien, significa que se puede empezar a trabajar ya.

De este modo se fabrica y consagra un nkiso nfuiri o prenda espiritual en la regla del Buey Suelto o camino del brujo solitario. La persona debe abstenerse sexualmente, de alcohol y drogas, mantener una alimentación sana y lijera, una vida tranquila y meditar cada día, al menos durante 30 minutos, desde 7 días antes del montaje hasta que concluya la luna nueva. Es decir, un ciclo lunar completo.

Para trabajar con la prenda es conveniente tener un par o más, de tableros de madera consagrados para el uso de las patipembas y las consultas con fula y chamalongos y varias jícaras y güiras de diversos tamaños para las bebidas y las mambas. En un tablero trazamos nuestra firma personal y en otro la firma del ritual o trabajo que nos proponemos hacer. La firma de la prenda no es necesario ponerla _ya que está en el sello_, salvo cuando se trabaja lejos de ella, a través de una mpaka o incluso sin nada. Los tableros, al igual que la mpaka, las maracas, los chamalongos o nzandis, collares, makutos, etc, que acompañen a una prenda como herramientas mágicas o que nazcan de ella como poderes o protecciones posteriormente, se pueden consagrar con una mamba similar a la de consagración del nkiso.

Firma básica de un nkiso de Fuego.

Las personas que no pasan muerto o que no cuentan con la asistencia de un perro de prenda para comunicarse con los nfuiris, deben fortalecer su vititi lavando sus ojos con cocimiento de flor de campana frío con ojos o lagañas de mayimbe.

Al nkiso nfuiri se le encienden 2 velas blancas o de sus colores de bandera para iniciar cualquier ritual o trabajo. También se queman hojas de salvia o incienso, se sacude perfume y en algunas casas se le ponen flores de muerto. Se trazan las firmas y se empieza a saludar y a llamar con una maraca o con el bastón. Se arrea fula y se rocía con malafo, chamba y nsunga. Se les reza y se les habla a las entidades requeridas hasta que responden a través de trances, sistemas adivinatorios o una mezcla de ambos. Se anotan las inspiraciones y las letras y se borra el tablero para trazar con yeso el nuevo trabajo. Todo queda por escrito. Se juntan los materiales y se ejecuta la obra, que es mezclar los ingredientes y darle forma al trabajo _ya sea una lámpara, unos mpolos, un resguardo, un entizado o amarre_, ante la prenda. Cada paso se va explicando oral y visualmente ( firmas, objetos, composiciones ) hasta que terminamos, rociamos todo _obra y prenda_, con malafo, chamba y nsunga y se arrea fula para las enviaciones, para preguntar el camino de los trabajos y cerrar el juego o cesión. Después se despide a todas las entidades, se limpia, se apaga y se llevan los restos de la obra al monte, al río o al lugar acordado, si fuera el caso.

domingo, 5 de enero de 2014

LETRA DEL AÑO 2014 DE LA COMISIÓN MIGUEL FEBLES PADRÓN



jueves 2 de enero de 2014  03:52 PM
La Habana.- Sacerdotes de la santería cubana, entrevistados por la agencia AP, dijeron que en el año 2014 deben imponerse el diálogo y el acercamiento entre generaciones, personas y naciones y alertaron sobre los peligros de epidemias, conflictos entre naciones, pérdidas de líderes religiosos o políticos y desequilibrio ecológico.

"El dialogo es la única solución que tiene la sociedad en el mundo para buscar el avance necesario'', manifestó Lázaro Cuesta, uno de los fundadores de la Comisión de la Letra del Año de 10 de octubre.

Los babalawos o líderes religiosos de la Comisión de la Letra, que es una suerte de oráculo para los 12 meses que vendrán, dijeron a periodistas que el signo para 2014 será Baba Eyiobe y las deidades regentes Olokum, que representa las riquezas del fondo del mar y la salud, y Yemaya, la reina del mar y del amor.

"Es un signo que ya salió seis veces y que tiene como base primordial la organización'', explicó Cuesta. El grupo congrega desde 1986 a los sacerdotes dispuestos a sacar esta ``Letra'' cada año tras una ceremonia especial.

"Mientras las cosas no se organicen de una forma adecuada, lógica y razonable es imposible que las cosas puedan surgir bien'', insistió Cuesta.

A partir de la "Letra'' surgieron diversas advertencias como conflictos interpersonales, posibles brotes epidémicos, conflictos entre naciones que pueden generar guerras, trastornos en la armonía familiar, desequilibrio ecológico y posibles penetraciones del mar.

La "Letra'' alertó también contra "la lucha generacional y sus fatales consecuencias'' o "las pérdidas de líderes religiosos... políticos y mayores en sentido general'', ambos temas sensibles en Cuba donde sus principales líderes tienen alrededor de 80 años.

En tanto, Cuesta explicó que "llegó la hora de que los jóvenes se acerquen a los viejos y que los viejos le abran los brazos apoyados en su inteligencia, su capacidad y su experiencia y juntos trazando borrón y cuenta nueva que le den a la sociedad en Cuba, como fuera de ella, la posibilidad de un futuro mejor''.

El sacerdote no hizo referencias a casos particulares, personas específicas o naciones, sin embargo, explicó que las profecías son válidas para el mundo entero.

"Cualquier pérdida en Cuba o fuera de ella... de alguna persona vinculada a uno, que tenga un nivel de responsabilidad, siempre genera pena, dolor, llanto, en los que lo siguen y habrán otros que no lo siguen que se alegrarán'', expresó Cuesta.

El religioso insistió además en la importancia de mantener la unidad porque "cuando falta la unidad el grupo se convierte en frágil... podemos pensar de manera distinta pero como cubanos debemos buscar la unidad para preservar la estabilidad de nuestro pueblo''.

En Cuba, donde la santería nació como un sincretismo entre la religión católica de los colonizadores españoles y la tradición africana de los esclavos negros, muchas personas esperan cada año la "Letra'' y sus pronósticos.

Además de la Comisión de la Letra del Año de 10 de octubre, que representa a unos 1.000 babalawos, existen otras como la Asociación Yoruba, que tiene reconocimiento del gobierno.

Para 2014 la Asociación Cultural Yoruba de Cuba recomendó en particular evitar "negocios ilícitos o de corrupción'' así como "la soberbia, el genio y la mala forma''. Como otras recomendaciones "ser organizados en todos los aspectos de la vida'', "evitar bochornos, ya que esto conllevaría a reacciones adversas sobre nuestra salud'' y cuidar a los mayores y acudir a ellos siempre.

Para la Asociación Yoruba, el signo en 2014 es Egiobe, la profecía es "un bien de salud'' y las deidades son Yemaya y Elegua, quien abre los caminos.











































LETRA DEL AÑO 2014 DE LA COMISIÓN MIGUEL FEBLES PADRÓN 

Predicciones de Ifá para el año 2014. Miguel Febles Padron, awo Odi Ka, para Cuba y el mundo.
A los sacerdotes de Ifá, a los hermanos Oriates, Babaloshas, Iyaloshas, Iworos y pueblo religioso en general.
Siguiendo una tradición de 27 años se reunió la Comisión Organizadora de la Letra del Año el 31 de Diciembre del 2013, en la Casa Templo situado en Ave. 10 de Octubre # 1509 e/ Josefina y Gertrudis, Víbora, Municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba.
Signo regente : BABA EYIOGBE
Primer testigo: Erdibre (Odi Ogbe)
Segundo testigo: Oshe Omolu (Oshe Ogunda)
Oración profética: Iré buyoko alayé (bien de asiento en el mundo)
Eggun onire: un akuko blanco y un ajiaco
Onishe ara: paraldo Onishe ile: sarayeye con ewe.
Ebbo: akuko, moneda de 50 centavos, agua, arena de rio, cazuela de barro, pinturas de santo y los demas ingredientes.
Divinidad Regente: Olokun
Divinidad Acompañante: Yemaya
Bandera del Año: mitad roja y mitad azul.

Recomendamos que las personas consulten con sus Padrinos.

Enfermedades de cuidado extremo
1.- Enfermedades en las vías respiratorias.
2.- Enfermedades cardiovasculares.
3.- Enfermedades en el sistema óseo.
4.- Posibles brotes epidérmicos.

Acontecimientos de Interés social
1.- Conflictos interpersonales.
2.- Conflictos entre naciones que pueden generar conflictos bélicos.
3.- Marca pérdidas de líderes religiosos, líderes políticos y mayores en sentido general.
4.- Serios trastornos en la armonía familiar.
5.- Desequilibrio ecológico y posible penetración del mar.
6.- Apertura de los convenios entre países utilizando como medio fundamental la navegación.
7.- Lucha generacional y sus fatales consecuencias.

Recomendaciones:
1.- El diálogo y el respeto al criterio ajeno es la única forma para evitar los conflictos.
2.- Se recomienda especial atención en la formación ética y moral de los hijos.
3.- Ifa recomienda una organización social, política y económica para beneficio de los pueblos.
4.- Extremar las medidas higiénicas y sanitarias para evitar la proliferación de epidemias.
5.- Prohíbe la navegación en embarcaciones no adecuadas.
6.- Remuneración salarial adecuada al ejercicio de las actividades.
7.- Brindar adecuada atencion al adulto mayor. 8.- Un llamado a la unidad respetando la diversidad.
NOTA: Tomar como referencia los modelos positivos (avances) y los modelos negativos(errores) de los años 1959, 1989, 1995, 1998, 2004 y 2011 donde este Odu tuvo regencia.

Refranes conductuales del Odù
1. El pensamiento sabio es la fuerza que mueve la tierra.
2. La cabeza lleva el cuerpo y un solo rey gobierna un pueblo.
3. Todo lo tengo y todo me falta.
4. El error mayor es no aprender de los errores cometidos.
5. Mientras hay vida, hay esperanzas.
6. Dos amigos inseparables, se separan.
7. Las deudas cuelgan de nuestros cuellos como pesadas pie¬dras.
8. Divide y vencerás.

Nuestra Comisión agradece a los órganos masivos de comunicación que hacen posible que estas predicciones lleguen a todos los rincones del Mundo. Feliz y Próspero Año 2014 Les desea la Comisión Organizadora de la Letra del Año “MIGUEL FEBLES PADRON”.

sábado, 19 de octubre de 2013

BUEY SUELTO 9: Nkiso Nfuiri. Cómo se monta una prenda espiritual. Primera parte.


Nkiso nfuiri o prenda espiritual.
Para caminar, primero hay que aprender a gatear. Para llegar a crear y dominar un nkisi ( también llamado nganga, aunque originalmente nganga se refiere al brujo dueño de un nkisi ), uno de los artefactos mágicos más complejos que existen en el mundo, es conveniente que el ngueyo o aprendiz obtenga conocimientos y experiencia previos, practicando el montaje de prendas ( objetos de poder ) más sencillos, como makutos ( que ya vimos en el capítulo anterior ), ndundus ( guardieros ), mpakas y nkiso nfuiri, más conocido como prenda espiritual.

Un nkisi es un recipiente cargado con innumerables elementos naturales de origen mineral, vegetal, animal y humano ( huesos humanos y herramientas, objetos y sustancias fabricados o procesados por el hombre ) en el que habita uno o más nfumbes ( espíritus de difuntos que han pactado con el brujo y reciben la fuerza vital de la materia mediante la menga o sangre de los sacrificios animales o humanos ) en estrecha relación y colaboración con uno o más mpungus, que son fuerzas o espíritus de elementos, fenómenos y misterios de la naturaleza o de los planos invisibles de la realidad, como es el caso de Kalunga - el Mar, Brazo Fuerte - el Volcán, Ngurufinda - el Monte, Kobayende - las enfermedades, Ngonda nkisi - la Luna, etc. El nkisi es la entidad espiritual que nace de la fusión entre un mpungu y un nfumbe ( que a su vez puede dirigir a otros nfumbes auxiliares que también habitan en el recipiente del  nkisi ), y por extensión, también se le dice nkisi al recipiente donde reside.

Sarabanda nkisi. Prenda de palo monte.
Los nfumbes son nfuiris ( espíritus de personas difuntas ) que se vuelven más pesados y fuertes debido a que se alimentan con la energía vital procedente de la sangre, lo que les permite permanecer anclados al plano material y percibir e interactuar con las cosas de este mundo con mayor intensidad. La materia que reciben los vuelve más pesados, impidiéndoles ascender a los planos espirituales más luminosos, pero a cambio pueden percibir, sentir e inmiscuirse en los asuntos de los vivos. Son espíritus que aún no están preparados para aceptar que sus vidas han concluido, pertenecientes a personas que perecieron de forma dramática, violenta, inesperada, prematura o inconsciente. Suelen ser víctimas de accidentes, crímenes, luchas y guerras, enfermedades súbitas o tempranas, suicidas ( aunque parezca contradictorio, la mayoría de los suicidas se quitan la vida para evitar sufrimientos y humillaciones, pero en realidad no desean morir ), niños y perturbados mentales. Los brujos buscan a este tipo de nfuiris para pactar con ellos y fundamentar sus nkisis, no por que les gusten así, sino porque son los más fáciles de convencer y manipular y los más fuertes y eficaces para trabajar.

Espiritismo cruzado.
Los espíritus de las personas que dejan este mundo en paz no se demoran mucho en despedidas y nostalgias y ascienden ligeros y veloces hacia la luz, a diferencia de los más pesados u oscuros, que se quedan merodeando en el cementerio o en los lugares en que murieron o vivieron. Esto no quiere decir que los nfuiris o espíritus de luz sean indiferentes al mundo de los vivos; por el contrario, se preocupan bastante por la felicidad y desarrollo espiritual de sus seres queridos y de otras personas, según el grado de pureza que hayan alcanzado en vida y después de morir, pero sin retrasar su propia evolución espiritual merodeando por la tierra y arriesgándose a volverse adictos a la energía vital de la materia. Los espíritus guías o protectores que casi todas las personas poseen suelen ser nfuiris de familiares y seres queridos o cercanos.

Los nfuiris pueden ayudar a los vivos alertándolos de peligros, indicándoles el buen camino, limpiando y armonizando la energía espiritual de su aura para sanar enfermedades físicas y mentales de origen espiritual y protegiéndoles contra ataques espirituales de entidades oscuras, como los nfumbes y ndokis, pero poco pueden hacer contra una enfermedad de origen físico o contra ataques que se manifiestan mediante accidentes, actos violentos y circunstancias sociales, ya que para influir en el plano terrenal, tanto para ataque como para defensa, se precisa mucha energía de origen material, de la cual los nfuiris carecen. Esta es la razón por la que los nfuiris no sirven para hacer daño y los nfumbes sí; no porque los unos sean buenos y los otros malos, sino porque los nfuiris son espíritus elevados y libres, mientras que los nfumbes son pesados y adictos a la energía vital que extraen de la sangre que les proporcionan los brujos.

Espiritismo cruzado.
Les explico todo esto para que puedan entender correctamente la diferencia entre una nganga nkisi y un nkiso nfuiri o prenda espiritual. Mientras que el nkisi trabaja con nfumbes, la prenda espiritual lo hace con nfuiris libres, que no viven dentro del recipiente, como los nfumbes, sino que bajan y acuden al llamado del brujo cuando se les precisa. La relación entre el brujo y los nfumbes es un pacto o alianza de dependencia mutua, pero lo que existe entre el brujo y los nfuiris con los que trabaja es más bien una alianza libre y voluntaria basada en la afinidad, como una amistad o parentesco.

Perro de prenda en trance.
Tanto  los nfuiris como los nfumbes pueden adueñarse temporalmente del cuerpo de ciertas personas para servirse de la percepción de sus sentidos para orientarse en el mundo y de sus habilidades físicas para comunicarse e influir en la realidad. Pero  estas posesiones debilitan la energía vital del perro de prenda o mediumnidad, provocando un desgaste paulatino en su salud física.

Para evitar perder su fuerza, el ngangulero provee de prenda y menga a sus nfumbes; materias que les sirven de cuerpo para trabajar y comunicarse mediante los diferentes oráculos. Y cuando se requiere un registro más profundo o complejo, el ngangulero se vale de perros de prenda para que sus nkisis y otros mpungus puedan hablar claramente por boca de estas personas especialmente sensibles y responder a sus preguntas, indicar trabajos e incluso realizar curaciones y otras operaciones o beber las ofrendas de malafo y menga con la boca del individuo en trance, directamente de la botella y de la herida del animal, respectivamente. Si se trata de un toque de cajón para celebrar una fecha o agradecer una obra, los nkisis y mpungus suelen bailar y cantar con el cuerpo de los perros de prenda para demostrar su satisfacción y compartir la alegría con los vivos. No es extraño que en esas fiestas los vivos copulen con  los muertos y los dioses encarnados.

Sesión de espiritismo clásico. El espiritismo de Alan
Kardec tuvo gran influencia en Cuba, en su momento.
El brujo que trabaja con nfuiris, en cambio, solo dispone de la prenda y de ciertas ofrendas espirituosas ( aguas, alcoholes, aromas de flores, plantas y perfumes y el humo de inciensos y tabaco ) para darle cuerpo a los espíritus que acuden a su llamado y evitar el desgaste físico que le producirían las posesiones constantes, como le sucede a los espiritistas puros o clásicos, que solo se valen del trance y no mezclan sus habilidades espirituales con la brujería. Sus trabajos no serán tan violentos y precisos como los de un tata nkisi, pero mucho más variados y efectivos que los de un espiritista clásico, que prácticamente se limita a contactar con los espíritus para realizar consultas y transmitir mensajes a sus seres queridos.

El nkiso nfuiri o prenda espiritual nace de la mezcla del espiritismo con la brujería del palo monte, a la que se denomina Espiritismo Cruzado. De ese sincretismo, enriquecido con elementos de la santería, surge la regla afrocubana de Xianmalongo, también llamada Shamalongo o simplemente, Malongo. Ambos son cultos criollos, muy "muerteros" o espirituales, pero que trabajan sin nfumbe ni kongome ( huesos humanos ), y por tanto sin nkisi, solo con nfuiris, mpungus elementales( fuerzas puras de la naturaleza, como el fuego, el mar, la luna y las estrellas ) y santos, que son nfuiris muy avanzados, espíritus de mucha luz. Es por eso que las prendas espirituales no sirven para hacer daño, como las de palo monte, y se caracterizan por obrar con flores, yerbas, despojos y rogaciones, para limpiar, sanar, salvar, proteger y proporcionar prosperidad a sus dueños y a sus ahijados.

Misa de espiritismo cruzado


En la segunda parte de este capítulo entraremos de lleno en la confección de estas prendas.