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domingo, 7 de septiembre de 2014

BUEY SUELTO 10: Kindamba. Introducción a la hechicería. Cómo jalar a un nfumbe

El buey suelto, sin yugo ni yunta, es un símbolo de libertad espiritual.
El buey suelto o persona que sigue el camino del brujo solitario _que es el camino de la espiritualidad natural e individual en el mundo material, contra la marea de la sociedad moderna_, va acumulando conocimiento y poder con cada nueva tarea en la que su aprendizaje le involucra. Visitar el monte, el mar, el río y el cementerio; presentarse ante los Elementos y Vientos y obtener mataris( piedras ) y objetos cargados con sus fuerzas; obtener ndundus(  aliados o espíritus guardieros ) en los cruces de caminos y capturar ndokis( espíritus oscuros o diabólicos ) en los ojos de agua; aprender el uso de los oráculos _como los chamalongos y nzandis_ y desarrollar vititi( vista espiritual ); pactar con nfumbes( muertos ) y karires( demonios ); consagrar el Nso o cuarto de misterios y los atributos o herramientas rituales _como el tongo o bastón de muertos, los mbeles( machetes y cuchillos ) y los instrumentos musicales _confeccionados con nkunias sagradas, cuero de personas o animales, y con dientes y quijadas, principalmente_ que destinará exclusivamente a la liturgia mágica, son algunas de las principales empresas que emprenderá el nuevo brujo o bruja, antes de enfrentar el mayor de los retos, la obra que nunca concluye: la creación del nkisi, fundamento o nganga. Pero, antes de acometer esa gran obra, es posible y conveniente iniciarnos en los principios básicos de la parte práctica de la Kindamba, Nsaranda o hechicería: los nsara o trabajos para nkuta o nkangue( amarrar, trabajos de amor ), para diambo o makumba( dañar, atacar, cerrar caminos ) y para ñampie( quitar la vida ); pues muchos de ellos pueden llevarse a cabo sin poseer nganga, usando solo mataris, prendas menores _mpakas o gajos de nganga, nkuyos o luceros, makukes o calabazas, prendas espirituales y hasta resguardos, si llevan kongome( huesos de muerto )_ y patipembas o firmas _los trazos o dibujos mágicos provenientes del palo monte cubano y de su homólogo haitiano, el vodú_.

A los houngan o sacerdotes del vodú se les llama bokor cuando se especializan en las
malas artes, aunque, al igual que los paleros, todos los houngan las conocen y practican
cuando es necesario.

La kindamba se trabaja fundamentalmente con ndokis _nfumbes de naturaleza muy diferente a la de los ndundus empleados en los bilongos o nsaras para sanar la salud física, los sakulas para limpiar y despojar, los rompimientos de maleficios, y los diversos nsaras para abrir los caminos, prosperidad y suerte, en general_; similares a los loas petro del vodú, con los que trabajan los bokor o hechiceros haitianos, para dominar o dañar a sus víctimas y enemigos. Se trata de espíritus oscuros _que rondan el plano terrenal sin encontrar paz, ni ascender_ y/o diabólicos _ asociados con algún karire o demonio bantú, como Lugambé, Lukankasi y Kadiampembe; entidades consideradas por algunos nganguleros como distintos rostros del mismo demonio o fuerza espiritual.


Ireme o diablito durante una danza ritual Abakuá en Cuba,
en el siglo pasado.

La Kindamba abarca la magia roja _trabajos para dominar_ y la negra _trabajos para dañar_, mientras que los bilongos o nsara mbote _buenas obras_ para limpiar, curar, proteger, guiar y abrir caminos, constituyen la llamada magia blanca. Mucha gente piensa que la magia negra, roja y blanca son cultos diferentes _como el chamanismo siberiano y el satanismo, por ejemplo_, pero en realidad son las diferentes partes que conforman cualquier tipo de magia; entendiéndose ésta, en general, como los numerosos sistemas esotéricos de aplicación práctica de las leyes metafísicas _más allá de la física_ y espirituales _energía o espíritu de los seres y entidades, tanto vivos y naturales, como muertos y sobrenaturales, originarias del mundo mineral, vegetal, animal y social, y del espacio exterior( sí, no pongan esa cara, que no todo lo que viene del espacio es verde y con antenas; también la luz del Sol, de la Luna y demás astros y luceros, son extraterrestres. Luces y rayos cósmicos que influyen en las mareas y en el crecimiento de las plantas y en el comportamiento de animales y personas; y meteoritos y otros visitantes _creadores o destructores, padres o hermanos mayores_ que han dejado su huella espiritual y metafísica en este planeta, desde mucho antes del nacimiento humano... ) _, existentes en nuestro mundo. Todas las formas de brujería, chamanismo, espiritismo y magia ritual, incluyen técnicas blancas, rojas y negras; al igual que todas las artes marciales poseen técnicas de defensa, dominación y ataque, aunque estas últimas, en ambos casos y por razones obvias, se cultivan en secreto o con gran discreción, hasta en la actualidad.

Después de estudiar y comparar, durante muchos años, diversos cultos mágicos _como la santería o regla de ocha, la regla Abakuá, las distintas reglas de palo monte y formas de espiritismo; el vodú haitiano que se practica en las provincias orientales de Cuba y en el sur de Estados Unidos; la brujería afroamericana; el chamanismo nagual mexicano y el chamanismo siberiano; la masonería, la rosacruz y el ocultismo europeo_ de épocas y continentes muy distantes entre sí, he podido comprobar lo que desde pequeño escuché en los solares y templos espirituales de La Habana: "del muerto, nace el santo" o, lo que viene a ser lo mismo: sin el empleo de espíritus, la brujería, el chamanismo, la magia y hasta las religiones, no caminan. Y también me he percatado de que todas estas disciplinas y cultos espirituales _hasta las que aparentan ser todo blancura y pureza, como el catolicismo, el islamismo, el hinduismo y el budismo_, basan su poder mágico o metafísico, en la energía espiritual de los antepasados( difuntos todos, como Cristo, Mahoma, Krishna, Buda, todos los santos y vírgenes, y la mayoría de los orishas, nkisis y loas, entre otros ) y en el secreto mágico, vital, que encierra la sangre, en el momento preciso de la muerte. Sangre y muerte, menga y ntoto( tierra ), rojo y negro, el pacto entre los vivos y los muertos.


¡Mira papá, 
mi Lucero Cuatro Vientos,
Mira cómo corre la tintorera,
Menga va correr y va corriendo!


Santo Cristo del Buen Viaje, gran bakula o espíritu guía
de los kimbiseros.

Muchos de los bilongos de magia blanca pueden hacerse sin sangre _como los baños y despojos con yerbas y aves vivas; los endulzamientos y algunas lámparas_, pero la mayoría de los rompimientos, abre caminos y nkutas o nkangues y todos los cambios de vida, las castraciones, los nsara nzombi( trabajos de dominación ), makumbas( daños ) y ñampies( tumbar, mandar al otro barrio, bailar el manisero ), precisan de sangre fresca _vertida directamente del ser vivo que se sacrifica para liberar su energía vital como ofrenda, pago o simple nutrición, de los espíritus aliados_, para funcionar. Antes, durante y/o después de llevar a cabo una de esas obras, hay que alimentar al muerto, si queremos que las cosas salgan como es debido. El orden, la especie y la cantidad del sacrificio se determinan, fundamentalmente, en base a la experiencia de cada brujo/a con sus propios nfumbes o aliados. No es bueno repetir como papagayos los detalles de los nsaras de nuestros maestros y guías, so pena de convertirlos en simple liturgia religiosa, muy bonitos por fuera, pero vacíos por dentro, como muchos de los rituales de la santería actual, por ejemplo. Debemos razonar por nosotros mismos; preguntarnos en cada curva o cruce del camino, el porqué de cada paso, sí en verdad deseamos que nuestra magia traspase las fronteras de la mente y alcance en pleno pecho a la realidad. 

La brujería es el eclipse, el amanecer y la puesta de sol; los momentos mágicos donde la noche y el día, la oscuridad y las luces se confunden y despiertan las posibilidades sobrenaturales. Pero la llave del eclipse está en la menga, en la vida humana o animal que se entrega a cambio de un favor sobrenatural. Esotericamente hablando, podríamos concluir que algo o alguien debe morir cada vez que se violan las leyes físicas para mantener el equilibrio natural. El tamaño del sacrificio debe ser más o menos proporcional a la dificultad y gravedad del deseo o favor espiritual, así que es conveniente aprender a medir _a ojo de buen brujero_ la envergadura de cada trabajo o problema a solucionar, como si contáramos las calorías necesarias para cada esfuerzo físico, sin quedarnos cortos o pasarnos demasiado.

Mayimbe, el aura tiñosa. Ave sagrada del palo monte.

Las ofrendas de menga a los espíritus, pueden ser de aves, animales acuáticos, cuadrúpedos y seres humanos. Tanto los animales como los humanos sacrificados, deben ser criaturas débiles o vencidas, como las palomas, los animales de corral, las víctimas y los enemigos. No debemos nunca sacrificar aves de carroña, como mayimbe( el aura tiñosa ), de presa, como el águila, o nocturnas, como las lechuzas. Sus plumas, huesos y órganos son muy valiosos por sus propiedades mágicas, pero debemos esperar a que mueran para tomar sus ngandos o partes.

En el caso de las fieras, como leones, tigres, leopardos y guerreros humanos, sí es válido darles caza para arrebatarles sus poderes y propiedades mágicos. Es válido, pero no es ético, al menos desde mi punto de vista. En mi opinión, un brujo que vive en la selva puede cazar un tigre para salvar su vida y otro que que se halla en peligro, puede matar a otra persona en defensa propia, pero un brujo civilizado, que se gana la vida con su trabajo, no tiene que cazar animales de poder, ni personas para satisfacer su sed de conocimiento y fuerza espirituales. Y no lo digo por gusto: en el mundo de la brujería es frecuente que algunas personas fanáticas sucumban a una ambición enfermiza y cometan crímenes horribles, como la mortificación de animales y personas, la violación y el asesinato rituales, etc. Sin duda, actos de ese tipo proporcionan un enorme poder, pero el precio suele ser muy alto: la cordura y/o la propia vida.


Para que se hagan una idea: la menga de una paloma es suficiente para consagrar un resguardo de protección o un pequeño muñeco o figurita de arcilla para amarres y maleficios. Dos palomas o un pollo, contienen la menga necesaria para consagrar un makuto o amuleto de más envergadura que, además de protección, brinde a su dueño algún poder extra, como magnetismo y potencia sexual, fortuna o suerte.





Distintos tipos de makutos, amuletos y fetiches
de arcilla montados por el Padre Montenegro 

 Las prendas medianas _las pequeñas serían los makutos y las figuritas de arcilla_, como los nkuyo( muñecos de madera o arcilla, como los kini kini y algunos nkisi fundamentados en fetiches, como Lucero, Madre de Agua, Kobayende y los karires ), makuke( calabazas de Chola Wengue ), güiras, cocos, cestos y vasijas de barro( Ngurufinda, Cuatro Vientos, Ngonda nkisi, Mariwanga ) se deben consagrar y activar con sacrificio de un gallo o gallina, pato, tortuga, perro o gato _dependiendo del sexo y la naturaleza del nkisi asociado. A los mpungus masculinos, como Sarabanda o Lucero, siempre se les dan animales machos, y los femeninos, como Madre de Agua, Ngonda, Centella y Mamá Chola se les dan solo hembras, y a los karires se les pueden dar animales negros y machos, ya sean gallos, murciélagos o gatos_ adulto, en su plenitud, al comienzo, al final y en cada ritual o paso que lleve la obra. Un Lucero lleva dos gallos, uno negro y otro colorado, por ejemplo, mientras que un kini kini o un nkuyo Madre de Agua, llevan tres sacrificios, ya que su fabricación es más compleja y demora más.

Lucero y chamalongos montados por el Padre Montenegro.
Firma o patipemba en la base del Guardiero o Lucero.

Kini Kini Negro montado por el Padre Montenegro.

 Es importante recordar que todo brujo o bruja tiene una nganga o fundamento grande, donde habita el nkisi formado por su ángel de la guarda( mpungu de cabecera ) y su nfumbe principal. Si es hombre, su nganga tiene que ser masculina _un Lucero, Sarabanda o 7 Rayos, principalmente_ y si es mujer, femenina _Madre de Agua, Chola Wengue, Centella, Ngonda_. El resto de los fundamentos que adquiera o monte el brujo/a, serán prendas medianas, montadas en fetiches, güiras y otras vasijas pequeñas, pertenecientes a mpungus de cualquier sexo. 

Nkisi montado en un güira que el brujo se cuelga
del hombro para viajar y poder trabajar por el camino.

Por ejemplo, yo soy hijo de Lucero, pero mi nganga es un Sarabanda, ya que los kimbiseros del Santo Cristo del Buen Viaje no montamos Lucero nganga, porque nuestro tratado de Sarabanda es semejante a los Guerreros de la Ocha, en cuanto a su estructura, ya que, dentro de su caldero de hierro habitan, Lucero, Watariamba( Cabo Ronda ) y el propio Sarabanda( que encarna al Fuego, los metales, las armas y herramientas, la guerra y el trabajo ), en estrecha alianza con el mayoral o nfumbe principal del padre nkisi; a diferencia del Zarabanda Briyumba, que solo contiene a Watariamba, aparte del propio Zarabanda y, por tanto, lleva a Lucero _llamado Guía_ fuera, en el suelo, delante del caldero grande, montado en una cazuela de barro rojo más pequeña. 

A la izquierda, el caldero de Sarabanda por camino de Lucero
Cuatro Vientos, prenda principal del Padre Montenegro, con
guardiero y chasmalongos delante. A la derecha, cazuela de
Centella y nkuyo de Madre de Agua y encima, colgando, la
cesta de Ngonda Nkisi.

Cuando yo preparo un Lucero para una persona, lo que le entrego es un nkuyo Lucero, un fetiche de arcilla cargado _con fragmento de meteorito y kongome( huesos ), entre otros muchos ingredientes_ que representa la cabeza de un espíritu congo. Este nkuyo Lucero es un ndundu o espíritu guardiero que protegerá y abrirá los caminos a su dueño, semejante a los elégguas y éshus de ocha e ifá, pero mucho más poderoso que los orishas guerreros de la santería.

Consagración de una mpaka

En ese sentido, otra diferencia relevante entre la Kimbisa de Andrés Petit _tal y como se practica hoy en día entre sus verdaderos descendientes_ y la regla Briyumba, radica en nuestro Cuatro Vientos _una güira cargada, con 4 plumas de mayimbe en cruz, que cuelga sobre Sarabanda_ y el Ngurufinda _güira cargada y con muchas plumas diversas en su parte superior, que cuelga del techo_ de los briyumberos. Ambas formas son válidas para fundamentar a las fuerzas del elemento Aire, como los cuatro vientos y los espíritus de aves y nfumbes que moran en la copa de las nkunias más altas del monte, que son imprescindibles para el funcionamiento integral del nso nganga.

Una bruja, en cambio, no puede tener un 7 Rayos o un Sarabanda como fundamento principal. Su nganga ha de ser Madre de Agua, Chola Wengue, Centella o Ngonda, según el mpungu femenino que la rija. Las mujeres pueden poseer fundamentos de mpungus masculinos, pero en prendas medianas, como pequeños calderos de hierro, güiras y otros recipientes. De igual forma, los brujos, podemos tener fundamentos femeninos, pero en prendas menores. Yo tengo un nkuyo de madera de Madre de Agua, una calabaza de Mamá Chola, una cazuela mediana de Centella y una pequeña cesta aérea con Ngonda Nkisi.

Cazuela, fetiches, kongome y otros atributos de Centella Ndoki, la reina
de los muertos y dueña de los vientos malos.

Los fundamentos o prendas grandes( las cazuelas, calderos y vasijas grandes que albergan al nkisi principal de un brujo o bruja ) llevan sacrificios mayores y variados. Animales de cuatro patas, como los memes o chivos, los corderos, toros y bueyes, que se suelen complementar con sacrificios de aves, una por cada pata y cabeza de cuadrúpedo ofrendado. Los ritos principales del montaje de una nganga grande o tronco, llevan sacrificios de cuatro patas y en muchos casos también de aves, y los ritos secundarios o intermedios solo precisan de aves.

Los sacrificios se realizan de dos formas principales. Si existe un perro de prenda o médium poseído por el nkisi, beberá la sangre directamente del animal, de lo contrario, el brujo o algún capacitado sacrificará a los animales sobre el fundamento o sobre la firma del nkisi y/o del trabajo en cuestión. 

Nkuta o amarre con fetiches de arcilla y hojas de maíz.










Las makumbas, tumbes, amarres y demás obras de kimbanda, son violaciones o cambios bruscos en el nsila o destino de las personas, por eso es preciso exponer claramente nuestros deseos y objetivos a los nkisi y nfumbe, mediante representaciones simbólicas, para que comprendan correctamente lo que deben hacer.

Las representaciones simbólicas en la brujería, son rituales en los que se escenifica, de diversos modos, una historia o escena, que representa lo que deseamos que suceda en el futuro. Como todas las historias, estas representaciones rituales poseen uno o más personajes, correspondientes a los enemigos, víctimas y demás sujetos implicados en cada caso. Los personajes se pueden representar mediante algo que les pertenezca, ya sea palpable, como una prenda sudada o con sangre, cabellos, uñas, semen, etc, o impalpable, como el nombre, la firma, la imagen o el sonido de la voz de cada uno.

El principio por el que funcionan estos rituales, es el animismo o magia empática o simpática, que afirma que todas las cosas, vivas o muertas, visibles o invisibles, poseen alma o energía espiritual, que está presente en todas sus partes y que, por tanto, son iguales al todo. Es decir, que si poseemos una parte de una planta, como una rama o una hoja, podemos acceder a su energía espiritual y emplearla en determinados trabajos, según sus poderes o propiedades mágicas. De igual forma, si contamos con una parte de una persona _pelos, uñas, nombre, fotos, dibujo, figura de arcilla o tela, etc_, podemos actuar sobre su aura o cuerpo espiritual, que constituye el conjunto de toda la energía espiritual que cubre y rodea al cuerpo físico, para influir en su nsila o camino en el mundo terrenal.


Nsara nkuta o trabajo de amarre con fetiches dentro
de una calabaza, sobre un plato de loza con la firma de
la obra trazada, que sirve de base o escenario de la
misma.

Además de personajes, las obras o rituales de Nsaranda o hechicería, necesitan de escenarios que los contengan. El escenario básico consiste en un círculo sobre la tierra o el suelo, pero también se puede usar platos o fuentes de loza o barro, güiras, cocos, calabazas, berenjenas, cestas, paños, ropa( una prenda de vestir, como una camisa o una falda, perteneciente a la víctima o enemigo, en la que se envuelven los demás ingredientes, formando un jolongo ), tableros de madera, piel de animales, hojas de maíz, papel de estraza, etc, según el trabajo y las preferencias del brujo/a.

Luego viene la acción o trama de la obra, ya sea makumba o nkuta( daño o trabajo de amor ), que es representada por el brujo u oficiante, que "juega" con los elementos que representan a los personajes, poniéndolos en contacto con otras sustancias, como yerbas, palos, tierras, piedras, semillas, metales y minerales, fragmentos de animales, sobre el escenario o recipiente del nsara, para que el muerto o nkisi vea lo que tiene que hacer.

Las sustancias deben ser seleccionadas por sus propiedades biológicas y mágicas, según las características de cada obra. Un trabajo para endulzar a una persona, por ejemplo, no se realiza con sal, ni con yerbas amargas, sino con miel y azúcar. Y si deseamos contar con la fuerza de algún mpungu en específico, como Sarabanda o Centella Ndoki, para ejecutar un cierre de caminos, un tumbe u otra makumba, es conveniente emplear sustancias y elementos adecuados para esta clase de trabajos, pero que, además, pertenezcan o estén relacionados con los mpungus en cuestión. 

Y los mpungus, desde luego, también deben ser elegidos con cuidado. No esperen grandes resultados de un amarre de Kobayende o de una makumba de Tiembla Tierra, pues no son las fuerzas más adecuadas para esas obras. Otra cosa es que el brujo sea hijo de determinado mpungu y que, por esa razón, emplea su fuerza, sola o en combinación con otras, en todo tipo de trabajos, aunque solo sea para contar con su licencia.


El mayoral o muerto principal controla a los nfumbes auxiliares
para que cumplan los trabajos del hechicero.

El bakula o ancestro principal y más antiguo de la nganga, ejerce como mayoral del resto de los nfumbes con los que trabaja su amo. Este espíritu o nkisi _que muchas veces es heredado y, por tanto, puede tener cientos de años y haber pertenecido a algún africano o descendiente de la cultura bantú, conocidos en Cuba como congos_ es el que posee más experiencia y entiende mejor el lenguaje simbólico de las obras del brujería. Un bakula o nkisi( la fusión de un nfumbe y un mpungu en una sola entidad ) bien entrenado conoce la mayoría de las obras con las que trabaja su dueño y puede reconocerlas por sus abreviaturas _que son las patipembas, firmas o trazos simbólicos que se emplean en los rituales de palo monte, vodú, chamanismo e incluso en los de la magia europea_, sin necesidad de repetirlas completas. Solo es preciso mostrarle la firma del trabajo que queremos llevar a cabo y colocar encima los rastros, para que el bakula entienda lo que se desea y se encargue de guiar y supervisar a los nfumbes auxiliares necesarios.


Elementos de una obra sobre su patipemba o firma correspondiente.

El brujo siempre anda a la caza de nuevos nfuiris( espíritus de difuntos recientes o que aún no han ascendido ) para convertirlos en nfumbes( nfuiris alimentados con menga o sangre, al servicio de un brujo. La materia espiritual o mágica que constituye la menga, fortalece a los muertos y, al mismo tiempo, los vuelve más pesados y densos( oscuros ), lo que les impide ascender y alejarse del mundo terrenal y de los asuntos humanos. Con cada nuevo makuto, nkuyo, prenda o nkisi que el brujo prepara y entrega a sus ahijados y pacientes, pierde uno o varios nfumbes que debe reponer rápidamente para estar preparado para la próxima contingencia.

Esos nuevos nfumbes pasan primero por un período de adaptación y aprendizaje, trabajando en las obras, bajo las órdenes del mayoral o bakula. Después de un tiempo, en el que definen sus aptitudes para determinados nsaras o trabajos, como los bilongos, las makumbas o los nkutas, el brujo puede destinar a sus nuevos aliados al servicio de determinados nkisis, nkuyos, kini kinis, guardieros y demás prendas menores( prendas pequeñas o medianas como makutos, mpakas y nkuyos guardieros ) y mayores( nkisis, ngangas, kini kinis ), según su experiencia y poder.


Máscara de madera de chamán. Nunivak (S de Alaska comienzos s.XX)
/ Espíritu inuit de la luna (controla los animales)


No se puede montar un buen makuto con cualquier clase de nfumbe. No se recomienda usar el espíritu de un difunto, pues sería demasiado para un objeto tan pequeño. Tampoco se debe escoger un espíritu de Agua o de Fuego, sino de Tierra o Aire, que son los elementos de Lucero-Cuatro Vientos, las entidades que rigen los caminos y los vientos por los que transitamos en esta vida o plano material de la existencia, y que también pueden ser consagrados a los diferentes oráculos o instrumentos de adivinación o vititi, como los chamalongos y nzandis y las mpakas mensu, y fundamentados en nkuyos de Lucero y en prendas aéreas, como Ngurufinda o Cuatro Vientos y Ngonda Nkisi( la Luna ) o mixtas( que se asocian con varios elementos a la vez ), como Centella Ndoki, que es de Tierra, Aire y Fuego al mismo tiempo.

Los nfumbes de ríos y ojos de agua dulce se relacionan con Chola Wengue, nkisi que gobierna la fluidez y la fertilidad, por lo que se son ideales para todo tipo de nsara nkuta( amarres, trabajos de amor, hijos ) y nsara nsimbo( trabajos de fortuna, negocios, apuestas ) y, lógicamente, para fundamentar prendas de Mamá Chola.


Mbumba Makuke o calabaza de Mamá Chola.

Los nfuiris capturados en la costa marina o pertenecientes a personas ahogadas y suicidas, pertenecen a Kalunga o Madre de Agua( como la llamamos los kimbiseros ), la fuerza o mpungu del mar, y a Ngonda Nkisi, su hermana celeste y plateada que brilla en las noches e influye sobre todas las aguas dulces y saladas, incluyendo las lágrimas de dolor, tristeza o alegría que encierran la especial energía de las emociones humanas más profundas, como el amor y el odio, la piedad y la venganza. En muchas culturas de la tradición mágica y esotérica se reconoce al elemento Agua como femenino, maternal, dador de vida y estrechamente relacionado con las emociones humanas. A estos espíritus marinos se les convierte en nkisis o prendas de Madre de Agua y se les utiliza en las obras de esta entidad, especializadas en temas y problemas familiares y emocionales, crímenes pasionales, venganzas, suicidios, humillaciones, asuntos existenciales, religiosos y sicológicos, entre otros.

Los nfumbes de Tierra y Fuego, como los que rondan los tramos desiertos y cruces de la línea del ferrocarril, los campos de batalla, cárceles y los lugares en los que sucedieron hechos violentos de hierro( metales, armas, herramientas, máquinas ) o de fuego( electricidad, energía, poder, incendios, armas de fuego, trabajo, creación, fuerza, vitalidad, virilidad ), se consagran a Sarabanda, Watariamba, 7 Rayos y Brazo Fuerte; los mpungus y nkisis guerreros del palo monte, que rigen los nsara mulonga( trabajos de guerra; defensa y ataque ) y las obras o prendas relacionadas con la guerra y los guerreros, los militares, policía, cárcel, justicia, temas legales, política, crimen, delincuencia, violencia, accidentes, cirugías, tráfico, comunicaciones, transformaciones, deportes, la industria, el trabajo, las profesiones, la fuerza, la vitalidad y el talento.

Los espíritus que se consagran a los fundamentos y obras de Kobayende _relacionadas éstas con las enfermedades degenerativas y contagiosas, padecimientos de la piel, la sangre y de los huesos, y la salud en general, la vejez, los hospitales y los médicos y enfermeros_ se suelen hallar en los hospitales, asilos y morgues, en los pantanos y en la cama de los moribundos. También se les pueden capturar en el monte, como a las fuerzas de casi todos los mpungus, salvo a los de Kalunga, el mar.


El culto a La Santa Muerte en Mexico. 

A los espíritus con los que se fundamenta a Centella Ndoki y se realizan sus obras y makumbas, se les puede encontrar en el monte y en el cementerio y en casi cualquier parte, en realidad, pues este mpungu es la fuerza guerrera de las centellas y los vientos malos y es el cementerio, la reina de todos los nfuiris y nfumbes, la propia Muerte( Cuenta el Padre Umbral, fundador y guía de los nuevos kimbisas, que cuando llegó a México pudo percibir y reconocer la energía de Mariwanga en la imagen y culto de la Santa Muerte. No es de extrañar, entonces, el éxito que está teniendo el Palo Monte en México, Venezuela y otros países de América, donde el culto a la Muerte y a los muertos es muy importante a nivel popular ).

Para jalar o capturar espíritus se deben utilizar elementos fluidos y transparentes, como el agua, el alcohol y el cristal, que son buenos conductores de la energía espiritual( no así de la eléctrica ). Cualquier espiritista sabe que una copa de cristal medio llena de agua forma una bóveda en miniatura, que amplifica la energía espiritual, como un eco de otra dimensión, y atrae a los nfuiris y nfumbes que se invoquen por su nombre o que se encuentren cerca. Por esa razón, es costumbre entre los paleros y otros religiosos cubanos, acostar las botellas vacías sobre la mesa, cuando están bebiendo, para que los restos de licor dentro del cristal no jalen accidentalmente a un nfumbe.


Consagración de dos fumbo kuela o Tramperos.

A diferencia de las copas, cuya boca es amplia y permite entrar y salir cómodamente a los espíritus, las botellas de cuello estrecho pueden convertirse en auténticas trampas para nfumbes. Su forma les impide maniobrar bien, cuando caen dentro de una. Por eso resultan recipientes inmejorables para montar( fabricar un objeto o prenda mágicos ) los fumbo kuela o tramperos, que son botellas cargadas y preparadas para cazar nfumbes.

Los tramperos pueden ser fumbo bilongo kuela, que se emplean para jalar ndokis del aura de una persona víctima de hechicería y salvarla, o fumbo nkisi kuela, que le sirven al brujo para capturar nuevos nfumbes para su nkisi o nganga. En ambos casos se utilizan botellas de cristal decoradas con elementos que llaman la atención de los nfumbes. Lo que cambia es la carga que se les pone en su interior, pues, los tramperos de sanación devoran a los espíritus, absorbiendo toda su energía, mientras que los fumbo nkisi atrapan y conservan a los nfumbes, para que puedan ser aprovechados por el brujo. 

Los tratados de los fumbo kuela son secretos de mi linaje que no estoy autorizado a revelar, pero existen otras formas de manipular las propiedades espirituales del agua y el cristal para jalar nfumbes. Reflejando la luz de Ngonda Nkisi, cuando está llena, en un espejo metido en la corriente de un arroyo o en un ojo de agua, entre la superficie y el fondo, se puede engañar a un nfumbe solitario de las aguas, para llevarlo a casa. 

Es preciso llegar al lugar elegido( buscar sitios apartados de la civilización, en los que se sienta la energía densa que caracteriza a los nfumbes, en los que se haya ahogado gente y/o existan leyendas o rumores locales sobre fantasmas y güijes o duendes ) antes del ocaso, con un cinturón o cuerda ajustados a la cintura, para que el nfumbe no nos detecte, y ocultarnos junto al agua, tras un árbol o entre matorrales, hasta que oscurezca. Mientras tanto esperaremos en silencio físico y mental, armonizando la respiración del cuerpo con el ritmo particular de las plantas y criaturas del lugar, hasta ser uno con ellas, como hacen los tigres y los buenos cazadores. 

Cuando ya sea de noche, meteremos la mano izquierda con el espejo en el agua, muy despacio, dejando el brazo relajado, para que el cristal se integre a la corriente con naturalidad y esperaremos atentos a que la entidad se acerque a la luz, confundido por la presencia de la Luna bajo el agua, para atraparlo. En el momento en que veamos su rostro y aprovechando su sorpresa( nosotros también estaremos sorprendidos y asustados, pero debemos apretar las nalgas para no ensuciar los pantalones y mantener la ecuanimidad ), empezaremos a jalar con fuerza el espejo hacia fuera del agua, con un morral de cuero o forrado de seda negra en la otra mano, listo para guardar al nfumbe pescado.


Los manantiales subterráneos y los pantanos y ojos de agua apartados, son
buenos lugares para cazar espíritus; también las cuevas,  los bosques tupidos,
los barrancos y los cruces de caminos y de ferrocarril en lugares desiertos.

Cada vez que capturemos un nfumbe, ya sea en un trampero de cristal o en un espejo dentro de un morral, o que sellemos un pacto con un espíritu recién descarnado para consagrar un nkisi( estos espíritus o aliados, llamados así porque aceptan voluntariamente el trato o alianza con el brujo, deben pertenecer a personas con menos de 21 días de fallecidas, que en vida destacaron por su fuerza y astucia. Entre los nganguleros cubanos, las kriyumbas o cráneos más apreciados son las de los asiáticos y africanos, por ser razas muy antiguas y sabias, que se adaptan con facilidad a cualquier palo o mpungu con el que se pretenda fundir al nfumbe para crear un nuevo nkisi, pero también se valoran los espíritus de médicos, curanderos y brujos, militares, jefes y guerreros, para crear nkisis de caracteres afines, que sirvan de buenos mayorales de los nfumbes capturados ), es preciso sacrificar un ave( los animales de 4 patas solo se dan a los mpungus y nkisis o mayorales, para que puedan controlar y dirigir con fuerza a los nfumbes esclavos o auxiliares ) de inmediato, antes de que el espíritu reaccione y consiga escapar. La menga o fuerza vital de la sangre sobre la botella o morral, será un manjar inesperado para el nfumbe, que nunca antes habrá experimentado ese subidón de energía. 

Esa fuerza contenida en la menga fresca, mientras el animal aún aletea, es espíritu y materia al mismo tiempo durante unos breves segundos, creando un puente entre ambas dimensiones. Siempre que la sangre de una criatura se derrama sobre la tierra o el agua mientras ésta agoniza, se abre una brecha entre el mundo de los vivos y el de los muertos que puede ser utilizada por un brujo, para influir sobre el astral o dimensión espiritual que rodea al planeta como una atmósfera de almas, o por una entidad espiritual, para influir sobre el mundo material. Este es el gran secreto de la sangre.

Cuando el nfuiri prueba la menga, la absorbe goloso como una esponja y su aura se oscurece y densifica por el peso de la materia ingerida( por decirlo de alguna manera ) junto con la energía vital de la sangre. Es entonces cuándo se convierte realmente en un nfumbe, que significa eso, espíritu denso u oscuro. Su densidad les hace más fuertes y poderosos, pero también les lastra, impidiéndoles ascender hacia la luz de Nsambi. El brujo sabe este secreto y por eso le da menga a los espíritus capturados, para anclarlos a este plano, encadenados a su poder.



Concluyendo, un brujo completo, hecho y derecho, posee un bakula o nkisi principal( comúnmente llamado el muerto ) que es el mayoral del resto de los nfumbes con los que éste trabaja. El mayoral se funde con los palos y mpungus del fundamento principal( 7 Rayos, Lucero, Sarabanda, Tiembla Tierra y Kobayende, principalmente, si se trata de un tata, padre o brujo, y Madre de Agua, Chola Wengue, Mariwanga o Ngonda Nkisi, si es una yayi o bruja ) mediante los rituales o tratados de montaje de cada prenda, convirtiéndose todos _el muerto, el o los mpungus, los palos o nkunias, los ngandos, mataris y demás elementos que conforman la nganga, nkuyo o prenda de la que se trate_ en una nueva entidad espiritual creada por el hombre, como un injerto mágico entre espíritus de diferentes especies, como las personas y los animales, y las plantas, los minerales, los gases, vientos y fenómenos atmosféricos, los astros y cometas, que constituyen los mpungus o espíritus superiores( enormes concentraciones de energía espiritual positiva o creativa, que se relacionan tradicionalmente con ángeles y divinidades, como los dioses del antiguo Egipto, equivalentes a los dioses del Olimpo griego y a los orishas de Nigeria ) y los karires o demonios( enormes concentraciones de energía negativa o destructora que se suelen relacionar con los demonios de la tradición judeocristiana, que son versiones fantásticas y poéticas, creadas por la desbordante imaginación de los antiguos hebreos, de estas entidades misteriosas y primigenias ).

Cada fundamento, nkuyo( incluyendo a los Luceros y kini kini ), mpaka, makuto, chamalongos, tongos o bastones y demás prendas del palo monte, están habitados por nkisis. Las prendas mayores o fundamentos( ngangas de saco, como la boumba; de güira, como Ngurufinda, Cuatro Vientos y el Nsasi de Mayombe; o de calabaza o barro, como las prendas de Mamá Chola y Madre de Agua, respectivamente ), las mpakas gajo y algunos kini kinis y guardieros de Lucero, son gobernadas por nkisis formados con nfumbes humanos y los mpungus más fuertes o principales. Las prendas menores( bastones, chamalongos, mpaka mensu, makutos y amuletos, collares, guardieros, tramperos, etc ), por el contrario, están habitadas por espíritus elementales de agua, fuego, tierra y aire o de animales y plantas.

Los nkisi de origen humano que se emplean en algunas prendas, cuentan con otros espíritus auxiliares que están a sus órdenes y que se llaman ndundu, si son positivos y ndoki, si son negativos. A su vez, todos los nkisi de un nganga o brujo, obedecen al bakula, mayoral o nkisi mayor del nso o munanso, conocido popularmente como el muerto

En los próximos capítulos del Buey Suelto veremos como se hacen los nkutas o amarres y las makumbas o daños, con figuras de arcilla. 





¡¡¡KIMBISA QUIEN VENCE!!!


jueves, 16 de enero de 2014

BUEY SUELTO 9: Nkiso Nfuiri. Como se monta una prenda espiritual. Segunda parte.

 Un Nkiso Nfuiri o prenda espiritual se monta mediante una serie de registros y rituales básicos propios de la regla de Palo Monte o Espiritismo Cruzado que se practique, y numerosos elementos que se van añadiendo posteriormente gracias a las inspiraciones recibidas en sueños, trances, intuiciones, visiones y otras revelaciones espirituales. En ese sentido, se puede decir que un Nkisi Nfuiri nunca está completo, hasta que su dueño/a no le añade el último componente sugerido por sus aliados espirituales, y luego muere. Por eso no existen dos prendas iguales, aunque hayan nacido de los mismos principios, pues estas son reflejos mágicos de las vidas de sus dueños, cada una original e irrepetible.

En la regla del Buey Suelto o camino del brujo solitario, el procedimiento básico para comenzar el montaje de una prenda espiritual consiste en establecer el tipo de recipiente físico que la contendrá, dependiendo de las preferencias de los Elementos ( Aire, Agua, Fuego, Tierra ) y aliados espirituales ( espíritus guías, mpungus y orishas de cabecera o ángeles de la guarda, tótems, etc ) de su futuro dueño. Si éste planea convertir con el tiempo su nkiso espiritual en un auténtico nkisi o nganga de palo monte, debe darle desde un principio un recipiente y una configuración básica correspondientes a su mpungu de cabecera o ángel de la guarda. Pero si aún no tiene claro sus principales aliados espirituales o simplemente desea una prenda espiritual pura, sin compromisos con ninguna divinidad o fuerza de la naturaleza en específico, lo mejor entonces es que únicamente tenga en cuenta a su Elemento principal en la selección del recipiente y el montaje básico. De todas formas, por lo general, el ángel de la guarda suele ser correspondiente al elemento principal.

- Elemento Agua y divinidades y entidades relacionados con el medio acuático, como Yemayá, Olókun, Madre de Agua y Ngonda Nkisi ( la Luna pertenece a los 4 elementos por igual y se puede montar en una canasta tejida o en un nido de ave, colgando del techo, o en vasija de barro ), nkuyos y espíritus que habitan o rondan ríos y ojos de agua o de personas ahogadas o que en vida estuvieron muy relacionadas con el mar, etc: vasijas de barro, arcilla, loza, porcelana, cristal o caracol, carapacho de tortuga, decorados o no, con colores blanco, cristal, jabón y diferentes tonos de azul, y con todo tipo de elementos marinos, tanto naturales _como cauris, conchas, estrellas y caballitos de mar_, como artificiales _como anclas, garfios y timones_.

- Elemento Tierra y divinidades y entidades relacionados con el Monte, la tierra y sus fenómenos, la materia, lo sólido, los minerales y cristales, las plantas, la medicina, los frutos y alimentos, la agricultura, el trabajo, la fortuna y la fertilidad, los animales, la vida y la muerte, como Obbatalá, Tata Kengue o Tiembla Tierra, Oyá, Mariwanga ( Centella Ndoki pertenece a los elementos Aire, Tierra y Fuego por igual ), Osain, Ngurufinda, Eleggua, Lucero( Nkuyo Lucero, al igual que Centella, pertenece a los elementos Aire, Tierra y Fuego por igual, y se puede montar en coco _cuando es un nkuyo de Tierra_ o en güira _cuando es un Cuatro Vientos de Aire ), Ochún y Chola Wengue ( ambas son de Agua y Tierra a la vez y se montan en calabaza ), nkuyos, güijes, ndokis y nfumbes de todo tipo: vasijas de barro, arcilla, loza, porcelana, madera, calabaza, güira y coco. Las hijas de Centella Ndoki pueden elegir entre una vasija mortuoria de loza, mármol o metal o una cazuela de barro o arcilla negra o una güira, sobre un trozo de loza de tumba. Ngurufinda se monta en güira y Tiembla Tierra en vasija de loza o porcelana blanca o en coco o en madera de alguna nkunia de Tata Kengue ( ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso de los palos, bejucos y yerbas en la brujería afroamericana ).

- Elemento Fuego y divinidades y entidades relacionadas con el fuego, la electricidad, la energía, los rayos, el sol y los astros, meteoritos, metales, forjas, volcanes, pasiones, amor, sexo, guerras, arte e inventiva, como Sarabanda, Oggún, Changó, 7 Rayos y Brazo Fuerte, así como espíritus de quemados, electrocutados, disparados con armas de fuego y militares: Sarabanda y Brazo Fuerte se montan en caldero de hierro de tres patas y 7 Rayos en vasija tallada en cedro o madera roja o en cazuela de barro pintada de rojo y blanco.

- Elemento Aire y divinidades y entidades relacionadas con el aire, los gases, vientos, el cielo, las aves, lo invisible, la adivinación, el pensamiento, la justicia, la caza, la ley, la cárcel y las armas blancas, como Ochosi, Watariamba Cabo Ronda, Nkuyo Mundo Nuevo ( el lucero que vive en la cárcel ), Cuatro Vientos, Orúla, Padre Tiempo, Babaluayé y Kobayende, y espíritus de condenados a muerte, ahorcados, suicidas, locos, personas que cayeron desde montañas, puentes y edificios o que fueron víctimas de epidemias y enfermedades contagiosas: Cuatro Vientos se monta en güira que cuelga del techo con plumas de mayimbe en los 4 costados y Kobayende en vasija de barro. Ochosi y Cabo Ronda tienen pacto con Sarabanda, así que se montan en flecha de hierro, en matari o en dardo de bambú, en el caldero de Sarabanda. Las canastas tejidas, los cocos, güiras y los nidos de aves también pertenecen a este elemento.

 Para sellar el recipiente escogido, se necesitan 5 mataris ( una piedra recogida de un lugar de poder _ ver BUEY SUELTO 3: En Busca de Poder y BUEY SUELTO 4: El Ritual de los 4 Vientos_ de cada uno de los 4 elementos, más una quinta, de la tumba de una persona relacionada con la persona que controlará a la prenda o cuya muerte guarde relación con el Elemento o aliado principal de esta ), 5 monedas de plata, que se colocan encima de las piedras ( una en cada punto cardinal correspondiente con su elemento y la del muerto en el centro ), sobre la patipemba o firma del nkiso en yeso blanco sobre el fondo del caldero. Se echa con la boca aguardiente de caña, agua de Florida, vino tinto, vino seco y chamba ( la chamba de las prendas espirituales lleva perfume _agua de Florida, violetas o 7 potencias_  ) y se encienden 5 velas sobre las monedas ( norte - blanca, este - roja, oeste - azul, sur - negra, y en el centro otra del color del elemento principal del dueño ). Después se llena el caldero con humo de tabaco y entonces, en sentido contrario a las manecillas del reloj, vamos girando a su alrededor, mientras lo despojamos con musanga de albahaca, hierbabuena, algodón, calabaza, laurel y pata de gallina y más malafo y disi nsunga ( aguardiente y humo de tabaco ), y le vamos pidiendo a los espíritus de los 4 Vientos ( Elementos ), a los mpungus ( divinidades y fuerzas de la naturaleza ) y al mundo de los muertos, hasta que se apagan o terminan las velas, con licencia de Nsambi El Creador, su bendición y fuerza para poner en marcha este modesto misterio, hecho a imagen y semejanza del misterio mayor de la obra de Nsambi; un cuerpo artificial que atraiga y concentre la energía de los nfuiris, para que los difuntos puedan comunicarse con el mundo físico e influir en este, para hacer el bien, proteger y guiar a los vivos.

En todo momento hay que mantener un diálogo con las entidades implicadas para explicar cada paso y lo que se espera de ellas. Existen infinidad de rezos y cantos rituales clásicos de los cultos bantú y yoruba que se pueden utilizar, pero en el camino del buey suelto preferimos hablar de kunanchila ( de corazón ), sin leer ni memorizar, en nuestra propia lengua y con nuestras propias palabras, ya que muchos de los aprendices no tienen acceso a esa información ni maestro que les enseñe directamente.

Aprender a hablar con la voz del corazón nos permite comunicarnos con entidades de cualquier época o cultura, aunque no dominemos sus lenguas. Ese estado se alcanza cuando hablamos visualizando cada cosa que decimos como si ilustráramos nuestras palabras con imágenes mentales. Además, es preciso hablar con absoluta sinceridad y fe en lo que estamos haciendo. Cada idea debe ser repetida al menos 3 veces, con sus correspondientes imágenes mentales, para asegurarnos de que todas las entidades lo hayan podido percibir.

La sencillez y claridad de los mensajes son fundamentales para una buena comunicación espiritual, por eso debemos apoyarnos en elementos simbólicos universales, como los colores, los números y las formas, para facilitar la interpretación correcta de nuestros deseos por parte de nuestros aliados espirituales. De ahí la importancia de las patipembas para apoyar nuestras palabras durante cualquier ritual.

Las patipembas son gráficos simbólicos con yeso o tiza de varios colores en el suelo o sobre tableros de madera, que narran lo que se está haciendo y lo que se desea que suceda. Cada entidad debe tener un símbolo propio _basado en formas, números y colores_, así como cada clase de ritual o trabajo. Las patipembas también pueden ser tridimensionales. Es decir, que cuando se desea actuar sobre una persona o lugar en específico y que los efectos conseguidos sean muy precisos, se crean fetiches o muñecos ( cargados con los datos y/o fotos de las personas y/o rastros de sus cuerpos y representados con cierto parecido físico ) y escenarios ( fotos, maquetas, mapas y dibujos de lugares ) que se colocan sobre las patipembas de la obra o ritual en cuestión y se trabajan encima, mientras seguimos hablando con las entidades.

En este caso, el recipiente que estamos trabajando para convertir en un nkiso debe estar en todo momento sobre la patipemba de esta obra, trazada en el suelo o sobre una mesa o tablero consagrados. Esta patipemba es diferente a la que va en el fondo del nkiso y que corresponde al propio nkiso, como un código de identidad. Más adelante dedicaré un capítulo entero al aprendizaje y uso del lenguaje secreto de las patipembas.

Firma o patipemba sobre la que se puede montar
cualquier nkiso nfuiri o prenda espiritual. 

Después viene el montaje de los ingredientes o componentes básicos de todo nkiso: aguas, tierras, piedras, minerales, plantas, semillas, palos y fragmentos de animales.

Sobre el sello ( esperma de las 5 velas sobre las 5 monedas y mataris sobre la patipemba del nkiso ) se echa el cabo del tabaco empleado hasta el momento ( si es para uno mismo, pero si se está montando la prenda para otra persona, debe echarse rastro de esa persona antes de encender las 5 velas ) y se cubre todo con las ntoto o tierras. Bastará con rastro de mercado, hospital y policía y tierra de monte, de cruce de caminos y de cementerio, pero si el nkiso es del Elemento Tierra o su dueño es un perfeccionista, se puede añadir rastro de juzgados, de la cárcel, banco, de la vivienda, del trabajo o negocio, y tierra de montaña, de sembrados, de río, arena de mar, etc.

En un trozo de caña o bambú se echa agua de lluvia, agua de mar, agua de pozo o mineral, agua limpia de río, éter y mercurio, y se sella con resina, cera de abejas o de vela y se entiza con hilo rojo a una magnatita o piedra imán y un espejo. Este corazón se coloca en el centro y a su alrededor van los minerales: cristal de cuarzo, piedra de alumbre, piedra rayo, cenizas, mineral o limalla de hierro, níquel, oro, bronce, 9 centavos de cobre, yeso, azufre, piedras preciosas ( si es posible ) y semipreciosas relacionadas con el Elemento, el signo y los aliados de la persona. No debe faltar el ámbar en una calabaza y se recomienda en toda prenda, al igual que el jaspe, el coral negro y rojo, las perlas y el ónix,  la obsidiana y la lava. Cualquier otro mineral, roca o metal relacionado con la profesión u otro aspecto de la vida de la persona o que le venga a la mente de pronto o sienta que debe incluirlo, hágalo.

Tras los minerales vienen las semillas, entre las que no deben faltar: ojo de buey, peonías, mates, corazón de Changó, corazón de tigre, guacalote, quitamaldición y aguacate.

Firma básica que va en el sello de un nkiso de Agua. Se
debe enriquecer con algún símbolo propio y/o de los
mpungus y nfuiris que trabajan en esta prenda.

Después se prepara una mamba en una güira grande con agua de lluvia, de río y de coco, malafo y 21 musanga o yerbas de poder con las que suela trabajar. También pueden ser 7 ó 14. No debe faltar la albahaca, la hierbabuena y el tabaco. Se recomiendan pata de gallina, flor de campana blanca, siempreviva, hierbafina, algarrobo, alcanfor, berro, ají picante, álamo, albahaca morada, prodigiosa, rompe saraguey, canutillo de Lucero, piñón botija, mastuerzo, mil flores, salvia, algodón, perejil, calabaza, hinojo, maíz, mejorana, romero, rosas, olivo, laurel, etc ( ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso … ). Con la mano izquierda se toma un puñado o dos de la mezcla de musanga húmeda de la güira y se cubren los minerales y semillas en el interior del nkiso.

El agua se guarda para preparar un yamboso con malafo, chamba, vino tinto, vino seco, ron añejo, ginebra, anís, miel de abejas y de caña, agua de Florida, 7 potencias, éter y rastro de la prenda, que se utilizará más adelante, en la última consagración o ritual de entrada, para la comunión con las entidades congregadas alrededor del nkiso.

Sobre la musanga húmeda se coloca una raíz de mandrágora atada con cinta de seda de los colores bandera de la prenda, según su Elemento o mpungu de cabecera: Aire y Tiembla Tierra = blanco, Agua y Madre de Agua = azul, Tierra = negro, Fuego = rojo, 7 Rayos = blanco y rojo, Lucero = rojo y negro, 4 Vientos = blanco y negro, Sarabanda = verde y negro, Ngurufinda = azul claro y verde, Cabo Ronda = verde y rojo, Chola Wengue = amarillo y ámbar, Ngonda Nkisi = azul y plata, Centella Ndoki = multicolores, menos negro, Kobayende = morado y negro.

Encima de todo esto se colocan los 21 fragmentos de nkunias o palos de poder. Se recomiendan algarrobo, ceiba, jaguey, framboyán, guayacán, laurel, olivo, garabato, almendro, ciprés, cedro, haya, sauco, avellano, sauce, acacia, roble, pino, limonero, caña brava o bambú, Vencedor, palo diablo, palo borracho, tengue, malambo, yaya, rompehueso, yo puedo más que tú, vence batalla, siguaraya.

Firma básica de un nkiso de Tierra.

Los ngandos animales suelen ser plumas, caracoles y pequeños fragmentos, como dientes, garras y trozos de piel, ya que los nkisos nfuiris no deben ser mayores que la cabeza de su dueño, y tampoco necesitan mucho espacio, como las ngangas, pues al no absorber menga, no engordan.

En las prenda de Agua o Madre de Agua no deben faltar las plumas de aves acuáticas, como gaviotas, pelícanos, patos y cisnes, los caracoles, conchas, caballitos y estrellas de mar, así como dientes de tiburón o cocodrilo. Las calabazas de Chola Wengue deben llevar plumas de pavo real y cisne. Las prendas de Aire y de Ngurufinda van coronadas por plumas de hasta 21 clases de pájaros diferentes, y las de Tierra y Fuego también llevan plumas, dentro o fuera del recipiente. Las aves más comunes utilizadas en las reglas muerteras son el mayimbe o aura tiñosa ( o buitres, águilas, cóndor ), la lechuza, el búho, el carpintero, mirlo, gorrión y loro africano.

Los dientes y garras de perro y otras fieras cazadoras, o parte de la piel, como tigres, leopardos, leones, lobos, majases, boas y otras serpientes constrictoras, etc, así como las astas y cuernos de diferentes animales, son elementos indispensables en los nkisos de Tierra y de Fuego. Estos ngandos pueden ir en el interior del recipiente, prendidos de los palos o colgando de un collar o manilla alrededor de la prenda.

Cuando la prenda quiera crecer y ya no le quepa más nada en su interior o encima, se cambian algunos de los palos pequeños por otros más largos, de manera que se les puedan seguir incorporando elementos, atándolos con hojas secas de maíz.

Terminado el montaje, se rocía todo con malafo, chamba, parte del agua de la mamba que quedó para hacer el yamboso y nsunga, y se pregunta con fula si los Elementos, mpungus y espíritus están satisfechos y si se puede concluir esa parte o es necesario agregar algún elemento u ofrenda.

La creación de un nkiso nfuiri lleva 4 consagraciones. La primera se hace después del sello inicial y la segunda al terminar el montaje. La tercera consagración sucede en el monte y es la comunión de la prenda con sus aliados y demás misterios de la naturaleza, y la cuarta y última corresponde al ritual de entrada al Nso Nkiso, durante el cual ocurrirá la comunión de los espíritus y aliados en general, con el dueño de la prenda.

Firma básica de un nkiso de Aire.

La tercera consagración consiste en enterrar el nkiso al pie de una ceiba, baobab o jaguey _o cualquier otra nkunia de poder que sea bien grande y antigua_ en un lugar apartado del monte, lejos de la influencia de la civilización, empezando la primera medianoche de luna llena y desenterrándola al amanecer, después de la última noche de luna menguante. En ambos casos hay que saludar primero, explicar lo que se va a hacer y lo que se espera conseguir ( que la prenda sea adoptada por la nkunia, que la convertirá en una de sus raíces bajo la tierra, en contacto constante con los misterios y poderes del monte, del cielo, de las aguas y de los espíritus de los fallecidos ), arrojar 9 centavos de cobre y 13 granos de maíz tostado en el hueco y un chorrito de miel de abeja y de caña, rociarlo con malafo, ron y nsunga y darle un gallo a Ntoto, Ngurufinda, la nkunia y los mpungus, teniendo cuidado de no salpicar la prenda. Luego se cierra y se da un coco para preguntar, y se enciende una vela blanca en el centro de un plato blanco, con los 4 trozos de coco a su alrededor.

La cuarta consagración es un ritual para darle entrada al nkiso en su Nso _cuarto o lugar habilitado para su culto_ y poder empezar a trabajar, que se realiza la primera noche de luna nueva. Después de pasearlo por todas partes y de enseñarle las personas que frecuentan la zona, se le coloca en el Nso _ya sea colgando del techo, en el caso de una prenda de Ngurufinda, 4 Vientos, Ngonda Nkisi o una pura de Aire, o sobre el suelo o de algún mueble u objeto, como el resto de las prendas_ y se procede a la comunión entre la persona y los espíritus y demás entidades involucradas alrededor del nkiso. Para ello se bebe el yamboso y se rocía a la prenda, alternando entre buches que se traga y buches que escupe, 3 veces. Luego se rocía con malafo, chamba y nsunga y se pregunta con fula. Si todo está bien, significa que se puede empezar a trabajar ya.

De este modo se fabrica y consagra un nkiso nfuiri o prenda espiritual en la regla del Buey Suelto o camino del brujo solitario. La persona debe abstenerse sexualmente, de alcohol y drogas, mantener una alimentación sana y lijera, una vida tranquila y meditar cada día, al menos durante 30 minutos, desde 7 días antes del montaje hasta que concluya la luna nueva. Es decir, un ciclo lunar completo.

Para trabajar con la prenda es conveniente tener un par o más, de tableros de madera consagrados para el uso de las patipembas y las consultas con fula y chamalongos y varias jícaras y güiras de diversos tamaños para las bebidas y las mambas. En un tablero trazamos nuestra firma personal y en otro la firma del ritual o trabajo que nos proponemos hacer. La firma de la prenda no es necesario ponerla _ya que está en el sello_, salvo cuando se trabaja lejos de ella, a través de una mpaka o incluso sin nada. Los tableros, al igual que la mpaka, las maracas, los chamalongos o nzandis, collares, makutos, etc, que acompañen a una prenda como herramientas mágicas o que nazcan de ella como poderes o protecciones posteriormente, se pueden consagrar con una mamba similar a la de consagración del nkiso.

Firma básica de un nkiso de Fuego.

Las personas que no pasan muerto o que no cuentan con la asistencia de un perro de prenda para comunicarse con los nfuiris, deben fortalecer su vititi lavando sus ojos con cocimiento de flor de campana frío con ojos o lagañas de mayimbe.

Al nkiso nfuiri se le encienden 2 velas blancas o de sus colores de bandera para iniciar cualquier ritual o trabajo. También se queman hojas de salvia o incienso, se sacude perfume y en algunas casas se le ponen flores de muerto. Se trazan las firmas y se empieza a saludar y a llamar con una maraca o con el bastón. Se arrea fula y se rocía con malafo, chamba y nsunga. Se les reza y se les habla a las entidades requeridas hasta que responden a través de trances, sistemas adivinatorios o una mezcla de ambos. Se anotan las inspiraciones y las letras y se borra el tablero para trazar con yeso el nuevo trabajo. Todo queda por escrito. Se juntan los materiales y se ejecuta la obra, que es mezclar los ingredientes y darle forma al trabajo _ya sea una lámpara, unos mpolos, un resguardo, un entizado o amarre_, ante la prenda. Cada paso se va explicando oral y visualmente ( firmas, objetos, composiciones ) hasta que terminamos, rociamos todo _obra y prenda_, con malafo, chamba y nsunga y se arrea fula para las enviaciones, para preguntar el camino de los trabajos y cerrar el juego o cesión. Después se despide a todas las entidades, se limpia, se apaga y se llevan los restos de la obra al monte, al río o al lugar acordado, si fuera el caso.