
El oráculo yoruba de Obí —el coco— y el oráculo palero de los Chamalongos —conchas marinas— comparten una estructura similar, aunque no son idénticos. Ambos sistemas utilizan cuatro piezas (cuatro pedazos de coco en Ocha y cuatro chamalongos en Palo Monte) y producen cinco signos básicos, determinados por la cantidad de piezas que caen bocarriba o bocabajo.
La diferencia esencial está en quién habla:
• En Obí se expresan los orishas.
• En los Chamalongos hablan los nfumbes, espíritus de los muertos.
A continuación, los cinco signos y sus equivalencias:
4 bocarriba
• Ocha: Alafia. Significa Iré, respuesta afirmativa, suerte y bendiciones del cielo.
• Palo Monte: Iyá. Se interpreta exactamente igual: buena fortuna y aprobación espiritual.
3 bocarriba
• Ocha: Etawa. Es una respuesta afirmativa, pero no rotunda. Indica dudas que deben aclararse con una segunda tirada. Si vuelve a salir Etawa, se toma como Iyeife.
• Palo Monte: Itatu. Es afirmativa y bastante positiva: el consultante está en buen estado, aunque no libre de obstáculos. No requiere segunda tirada.
2 bocarriba
• Ocha: Iyeife. Su estado es Iré, una respuesta tan positiva que se acompaña del dicho: “Si ya tú sabes, ¿para qué preguntas?”.
• Palo Monte: Yole. Significa armonía, caminos abiertos y constituye un sí absoluto.
1 bocarriba
• Ocha: Okana. Indica osorbo, caminos cerrados, mala suerte, conflictos y desgracias.
• Palo Monte: Yosi. Se interpreta de la misma manera: negatividad y obstáculos.
4 bocabajo
• Ocha: Oyekun. Su estado es osorbo y anuncia muerte, fatalidad o un no rotundo.
• Palo Monte: Muinga. Conserva el mismo significado: peligro grave y respuesta negativa.
PINCHA AQUÍ PARA SOLICITAR UNA CONSULTA PERSONAL O ENCARGAR UN TRABAJO CON EL PADRE MONTENEGRO
No hay comentarios:
Publicar un comentario