domingo, 20 de mayo de 2018

Aprendiendo Chamalongo. Parte 4



Después de revisar el sistema palero de adivinación derivado del oráculo yoruba de los cuatro cocos, podemos comenzar el estudio de los verdaderos signos de chamalongo y los métodos originales de consulta que empleaban los brujos bantúes que llegaron como esclavos a Cuba entre el siglo XV y XVIII. En ese período arribaron a las isla miles de negros de cerca de 60 etnias distintas de la cultura bantú, procedentes de diversas áreas de Africa subsahariana, como el Congo y Angola; con decenas de cultos, sistemas mágicos y dialectos emparentados, pero diferentes -entre los que destacaron los musundi de lengua kilari, los bakongos de lengua munukutubá o kikongo, los mayombes de lengua kiyombe, los lingala, los luango, los ntotela y los bríkamos ( pueblo y lenguaje semi bantú del que descienden los ñañigos cubanos )-; de cuyo encuentro, mezcla y posterior sincretismo con elementos, conceptos y vocablos taínos, yoruba, españoles y franceses, principalmente; nació y se nutrió lo que actualmente llamamos Palo Monte o reglas congas cubanas. 

Los historiadores coinciden en que fueron negros de los grandes bosques de Mayombe, en el Congo, los que crearon la primera potencia de Palo Monte en Cuba; de la que surgieron las ramas Briyumba, Kimbisa, Ekisi Balandé ( ya desaparecida ) y Masambo ( de influencia yoruba y llevada a Cuba por haitianos a principios del siglo XIX. Adoran a Brazo Fuerte o Aggayú Solá y se juega bajo una palma real ). A su vez, de Briyumba nacieron los 7 Briyumba Ndiambo Kuaba, también conocidos como los Shanganí, y de Kimbisa brotaron Shamalongo y la regla Kimbisa del Santo Cristo del Buen Viaje. Lo que no está claro es quién inventó la prenda Sarabanda: los briyumberos dicen que la crearon para luchar contra los mayomberos y los kimbiseros afirman que fueron ellos, para vencer a los briyumberos.

Debido a la rica diversidad del crisol que las forjó, las reglas de Palo Monte y el dialecto congo que emplean en sus liturgias resultan muy complejos de estudiar y a menudo nos encontraremos con varios vocablos y significados distintos u opuestos para referirse a un mismo elemento, fenómeno o entidad espiritual. En el sello de las prendas, por ejemplo, se traza un Cuatro Vientos especial de 8 flechas que corresponden a los puntos cardinales y que se asocian con distintas entidades -mpungus, nsambes y nfumbes-; cuyo orden o posición varía en cada regla; cómo se puede apreciar en la imagen del inicio.

 Simandó -mpungu que rige los caminos y ciclos de la vida y simboliza la ley del principio y fin de todas las cosas- es conocido por distintos nombres o conceptos, como Nkuyo, Lucero, Lucero Mundo, Lucerito y Cuatro Vientos, y se asocia con el elemento Aire, con el elemento Fuego o con el elemento Tierra y con distintos puntos cardinales, planetas y signos, según el Tata que opine y la rama o casa en la que haya sido formado ( en mi opinión, Simandó es Cuatro Vientos-Norte cuando actúa en los planos superiores y Lucero Mundo- Sur, cuando lo hace en los inferiores ). Para muchos paleros, Sarabanda va en el oeste y para otros en el sureste; Kalunga puede ir en el suroeste o en el oeste y simbolizar el mar o el mundo de los muertos; y Kunabungo, el espíritu de los ríos, puede llamarse también Chola Wengue o Mamá Chola y aparecer lo mismo en el noroeste que en el suroeste. Hay religiosos que ven en Tiembla Tierra una entidad de Aire, semejante al orisha Obbatalá, ocupando la posición Norte y para otros ese puesto le corresponde a Tibisia Nsambi Mpungu Bisa Muna Nsulo, mpungu o fuerza que creó a Ntango ( el Sol ) y a la Tierra, y Tiembla Tierra es el mpungu de Ntoto, de elemento Tierra y orientación Sur. Algo parecido ocurre con el mpungu Mariwanga, que para muchos paleros equivale al orisha Oyá y rige el cementerio y a los muertos y se coloca en el Sur o en el Noroeste; mientras que para otros es la fuerza impersonal de las centellas y vientos malos ( fenómenos atmosféricos violentos como trombas, tornados, ciclones y huracanes ) y puede situarse en el Norte o en el Noreste. 

En lo único en que están todos de acuerdo es que Nsasi es el mpungu del rayo y rige al elemento Fuego o Mba desde el punto Este, por donde sale el Sol; aunque para unos es un ente antropomorfico y justiciero como el orisha Shangó y para otros, la fuerza o espíritu impersonal de los rayos y de la energía eléctrica, que posee consciencia pero carece de cuerpo y sexualidad.

Recalco esas diferencias o aparentes incoherencias entre las distintas reglas de Sutamutokuni o Palo Monte, para que entiendan que la letra o lectura de cada signo o caída de los chamalongos puede cambiar su significado o contenido según la posición que asignemos a los mpungus dentro del Cuatro Vientos. El orden u orientación de los mpungus que yo emplearé a lo largo de Aprendiendo Chamalongo no es la única que existe, pero es en la que creo y me funciona mejor, tras muchos años de investigación y práctica comparativa. Siéntanse libres de adaptar al Cuatro Vientos el orden astrológico con el que se encuentren más cómodos en sus propias consultas; ya que, siempre que conserven la lógica o mecánica del sistema para leer los chamalongos que les enseñaré a continuación, éste les funcionará perfectamente.

Cada signo corresponde a una caída o posición de los chamalongos dentro del Cuatro Vientos, que representaremos con cruces rojas ( piezas bocarriba ) y círculos negros ( piezas bocabajo ) en el interior de la patipemba. Las piezas que caen sobre el trazo del círculo pertenecen al área o elemento más cercano; las que caen sobre el trazo de las flechas corresponden al área que está a su izquierda y, cuándo un chamalongo cae en el centro donde se cruzan ambas flechas, el significado del signo cambia; cómo veremos más adelante en el capítulo de las caídas centrales.

 La siguiente imagen ejemplifica 3 posiciones correctas y tres incorrectas del mismo signo. De izquierda a derecha y de arriba a abajo, las tres primeras posiciones pertenecen al signo Yosi, porque sus piezas caen dentro del área de Aire o sobre el trazo del círculo o de la flecha correspondientes a ese elemento; pero las tres inferiores, aunque parecidas a las otras, pertenecen a otros signos diferentes:

1-Yosi

Letra del signo: Como respuesta a una pregunta simple de sí o no, verdadero o falso, esta posición es afirmativa y positiva; pues equivale al signo yoruba Alafia; pero como signo asociado al estado del consultante su lectura puede resultar bastante negativa y señalar desequilibrio, obsesión y carencia de armonía. Tanta energía positiva concentrada en una sola área puede indicar éxito en determinada dirección; cómo negocios, liderazgo, guerra, amor, etc; pero también advierte del peligro que entraña descuidar el resto de los aspectos de la vida. Le dice al consultante que su camino es malo; que tenga cuidados con las revoluciones y tragedias, conflictos familiares, violencia, traición, negocios turbios y problemas con la justicia; que es mala cabeza y manifiesta tendencias delictivas o criminales. Tiene enemigos hasta en la familia y su mala reputación frena su desarrollo. No se meta en líos, porque puede acabar preso o en el hospital.

Trabajos: Rompimiento o despojo profundo con un gallo negro y elementos ( yerbas, palos, ngandos, etc ) de Lucero 4 Vientos y Ngonda Nkisi para limpiar la mente y el aura y abrir los caminos del sujeto. Debe recibir un resguardo de Watariamba para protegerse de la policía y enemigos. En este signo, para problemas de salud se trabaja con Kobayende; para guerrear, con Sarabanda y Cabo Ronda y para amarrar o dominar con Ngonda Nkisi.

Continuará...







miércoles, 16 de mayo de 2018

Aprendiendo Chamalongo. Parte 3



Existe gran confusión sobre el uso de los chamalongos, debido al celo con el que protegieron sus secretos los brujos congos que llegaron a Cuba como esclavos durante la colonia española y a la fuerte influencia yoruba que tuvieron sus descendientes criollos a la hora de rellenar las lagunas del conocimiento bantú que les dejaron sus ancestros. La mayoría de los paleros modernos emplean los chamalongos siguiendo el sistema yoruba de los cuatro trozos de coco, a través de los cuales hablan los orishas. Método que funciona bastante bien para ciertas cosas; sobre todo cuando el palero también es santero; pero que poco tiene que ver con el verdadero lenguaje de los nfumbes, que es mucho más complejo y profundo. Veamos primero ése sistema sincrético, que es muy fácil y rápido de explicar, antes de estudiar los auténticos signos congos y así evitar confusiones:

Caídas Simples

⚪️⚪️⚪️⚪️ = Respuesta afirmativa o positiva. 
⚪️⚪️⚪️⚫️ = Sí, pero no es firme o seguro. Falta algo.
⚪️⚪️⚫️⚫️ = Sí rotundo.
⚪️⚫️⚫️⚫️ = Respuesta negativa.
⚫️⚫️⚫️⚫️ = No rotundo.

Caídas con Formas
























                                    Madre de Agua 
                                                Negativo Completo
                                                         Centella Ndoki
                                                              Positivo
                                                         Centella Ndoki
                                                            Indecisión 

                                                         Centella Ndoki
                                          Lo que se sabe no se pregunta 
                                                         Centella Ndoki
                                                             Negativo

                                                              Ngurufinda
                                                              Indecisión 



Las caídas simples de este sistema funcionan muy bien con preguntas sencillas de sí o no y verdadero o falso, porque son signos abstractos que pueden ser empleados por cualquier tipo de entidad espiritual; pero las caídas con formas no son muy prácticas que digamos, ya que sus signos fueron copiados textualmente de la Ocha y los mpungus que señalan en realidad son Orishas; entidades sin equivalente exacto en el Palo Monte; a diferencia de lo que muchos religiosos piensan.

Lucero y Eléggua tienen cosas en común, pero no son la misma identidad. Lucero es el espíritu de los astros, cuyo rastro encontramos en los meteoritos que caen del cosmos; mientras que Eléggua es el éggun de un niño asesinado que se transformó en santo. El orisha es un espíritu del monte, del elemento Tierra, que habita los cruces de caminos y conoce el destino de las personas; pero Nkuyo Lucero, por el contrario, es un mpungu del elemento Aire y sí conoce y abre y cierra los caminos de la gente cómo Eléggua, es porque los ve desde el cielo. De hecho, los Nkuyo Ndundu o Luceritos que se colocan como guardianes frente a las ngangas, son fruto del sincretismo criollo entre los Eshus yoruba y los nkuyos bantúes y no existen en el Mayombe original.

Tiembla Tierra y Obbatalá se parecen en algunos aspectos, pero también son entidades muy distintas. Ambas fuerzas poseen un carácter severo y a menudo drástico y linajes de gran antigüedad y pureza ( Obbatalá ayudó a Olofin a crear el universo y desde entonces es su representante en la tierra, como jefe y juez del resto de los orishas, y Tiembla Tierra es la tremenda energía de la arcilla o materia original con la que Nsambi moldeó su Creación ), pero uno es un mpungu de Tierra que rige los terremotos y movimientos sísmicos y el otro, por el contrario, un orisha del elemento Aire, amante de la justicia, la pureza y la armonía.

Yemayá y Kalunga o Madre de Agua representan al mar, pero una es la diosa yoruba de los océanos y la otra la energía de los mares. La orisha marina habla en sus signos y dice lo que debe hacer el consultante para enderezar su vida, mientras que el mpungu del agua es una fuerza muda e irreflexiva que pueden emplear los nfumbes con diversos propósitos, cuando los chamalongos lo indican. Algo parecido sucede con Oshún y Chola Wengue, Oyá y Centella, Shangó y Nsasi, Oggún y Sarabanda y el resto de los orishas y mpungus. Unos más que otros, pero todos los mpungus poseen particularidades que los alejan de sus homólogos orishas en algún punto del camino.

Continuará...