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miércoles, 10 de julio de 2024

Sukula Kuna Dilonga Mfula: Rompimiento o limpieza espiritual a distancia con un plato.

Rompimiento con plato. Obra de Palo Monte.

Sukula es un tipo de nsala o limpieza espiritual especialmente fuerte, que los antiguos ngangas o brujos congos aplicaban en los casos más graves de bilongo -males y desgracias de origen espiritual-; como víctimas de makumbas -trabajos de brujería para dañar y desgraciar- y shukanabati -mal de ojo, maldiciones- perseguidas por ndokis o muertos oscuros; pero que, debido a su gran potencia, también pueden emplearse para limpiar con éxito el aura o cuerpo espiritual de personas que no pueden asistir físicamente al ritual por hallarse lejos o muy enfermas, poseídas, recluidas, etc.

Uno de aquellos sukula de origen bantú que a través de los siglos -desde la época colonial hasta nuestros días- han resultado más eficaces para actuar a larga distancia es el Sukula kuna dilonga mfula o Rompimiento con dilonga o plato mediante mfula -fula, pólvora mezclada con mpolos o polvos de nkunias o palos-; que trataremos hoy.

Es casi seguro que esta obra, como la mayoría de los tratados de las distintas reglas paleras -incluyendo a Mayombe que, pese a jactarse de ser el Palo Monte original, es tan criolla y sincrética como las demás: Briyumba, Kimbisa y Shamalongo-, haya experimentado varias transformaciones desde que llegó a Cuba en el tiempo de la esclavitud; como el uso de loza blanca y de pólvora como elementos -de evidente influencia europea- protagonistas del ritual; pero no por ello es menos efectiva. Por el contrario -y teniendo en cuenta que muchos de los ngangas del reino del Manikongo no conocían el mundo fuera de los territorios que habitaban y que los efectos de sus hechizos, por tanto, no llegaban más allá de sus fronteras-, su poder y radio de acción no han parado de crecer desde que salió del corazón de África para cruzar los mares y expandirse por el mundo.

Plato ahumado y la firma del Rompimiento. 

Para hacer un Sukula kuna dilonga mfula primero trazamos la patipemba o firma mágica de esta obra en el suelo, o sobre una tabla, frente al kindembo -caldero- o kimbosio -cazuela- donde habita el nkisi -entidad sobrenatural formada por la fusión de un nfumbe o muerto principal y un mbumba o misterio de la naturaleza- y los nfumbes auxiliares. Esta firma puede variar un poco según las características del ngangulero que realizará la obra; pero básicamente consiste en una cruz formada por dos flechas cruzadas que expresan las coordenadas de los nfumbes en el más allá, un doble círculo de protección donde se marca el signo que indica el estado espiritual negativo del paciente, y encima se colocan sus rastros, datos o fotos; así como el dilonga o plato de loza blanca.

Antes de poner el plato en el círculo, se le ahuma con una vela para cubrirlo de hollín y poder dibujar encima el signo espiritual positivo que muestra el estado de pureza y equilibrio que se desea para la persona. De esa forma el nkisi y los nfumbes comprenden que se les pide sustituir el estado negativo que cierra los caminos del paciente por un estado positivo de buena salud, claridad mental, equilibrio emocional y caminos abiertos en todas direcciones.

La carga de esta obra está compuesta por 7 nfitas o musangas -bejucos o yerbas- blancas o benéficas; como algodón, abrecaminos, espanta muerto, quita maldición, siguaraya, albahaca y cambia rumbo; y serrín de 7 nkunias blancas o palos benéficos; como espanta brujo, palo santo, tengue, güara, jiquí, palo caja y cayajabo ( para más información sobre las plantas empleadas por los paleros ver los artículos https://palomontenegro.blogspot.com/2024/01/como-se-monta-una-nganga-de-buey-suelto.html y https://palomontenegro.blogspot.com/2013/07/buey-suelto-7-nkunias-nfitas-y-musangas.html ).

También los animales que se ofrenden durante el ritual deben ser de piel o plumas de color blanco, y su género coincidir con el del paciente: animales machos para los hombres y hembras para las mujeres.

Consulta con chamalongos durante el ritual de Rompimiento.

Tras cada ofrenda -entre las que no pueden faltar chamba, malafo y nsunga-, sacrificio y etapa del ritual se consulta con tiradas simples de chamalongos para ir comprobando sobre la marcha si las entidades están satisfechas o no con el desarrollo del trabajo; si existe algún contratiempo u obstáculo; si hay algún error o falta algo, etc.

Dos o cuatro conchas que caen bocarriba significa que todo va bien o son respuestas afirmativas rotundas. Si solo caen tres conchas bocarriba la respuesta es también afirmativa o positiva, pero no tan segura, y es recomendable seguir indagando o negociando con los espíritus hasta quedar complacidos. Tres conchas bocabajo indican claramente una respuesta negativa o que algo va mal, falta o es incorrecto, y es perentorio averiguar y resolver el problema antes de poder continuar con la obra. Cuatro conchas bocabajo marcan, según la naturaleza de la pregunta, una respuesta tajantemente negativa o un signo de mal augurio y, en este último caso, lo más sensato es suspender el trabajo y posponer la obra para otra fecha -pero siempre de noche o en el horario en que duerme el paciente; ya que en este sukula es imprescindible que la persona se encuentre inconsciente para que los nfumbes puedan trabajar sobre su aura, su subconsciente y su cuerpo durante varias horas sin interrupción-, hasta que se investigue a profundidad lo que ocurre.

Momento justo antes de la explosión.

Si todo está okey, como dicen los paleros de Miami, pasamos a la parte final del Rompimiento. Trazamos la ñoca -majá o serpiente que simboliza la fuerza protectora y guía de los espíritus hacia el infinito- o flecha enroscada que representa la ruta que han de seguir los nfumbes a través del plano astral para encontrar el cuerpo dormido de la persona que se les ha ordenado limpiar y abrir sus caminos; partiendo de la base de la flecha vertical hacia arriba, en dirección a la prenda, y luego la cubrimos con fula o con alcohol hasta el plato; debajo del cual ponemos más fula.

(Pincha aquí para ver un vídeo del Rompimiento)

A continuación, acercamos una vela o un puro de tabaco encendido a la cola de la ñoca para que el fuego recorra todo su dibujo hasta alcanzar al plato y hacerlo estallar. A esta acción se le denomina arrear, pues la fula actúa como un látigo que obliga a los nfumbes a salir disparados de la prenda para trabajar. Si el fuego no llega al plato o éste no se rompe con la explosión, significa que el sukula salió mal y es necesario identificar las causas del fracaso y repetir el rompimiento en otra ocasión; pero si el dilonga salta y se quiebra con la detonación, es que todo ha ido sobre ruedas y podemos concluir la ceremonia.

 Plato roto tras la explosión y consulta final.

Saludos a todos y que Nsambi acutare!

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lunes, 2 de septiembre de 2013

BUEY SUELTO 8: Makuto, Mamba y Sakula. Cómo preparar resguardo, agua de consagración, y baño lustral.


Ante todo quiero dejar bien claro que, tanto makutos, como collares, mpakas, ndundus o cualquier otra clase de prendas de brujería, solo tendrán propiedades mágicas si quién las monta y consagra es una persona con los conocimientos y poderes necesarios, ya sea por iniciación( en alguna regla o culto de magia o brujería ) o por inspiración( espiritismo cruzado, camino del Buey Suelto ). Por esa razón, para los seguidores del Camino del Brujo Solitario o Buey Suelto, esta es una buena ocasión de comprobar hasta que punto han  evolucionado espiritualmente siguiendo las prácticas que hemos ido explicando en los siete capítulos anteriores.

En el Palo Monte, el makuto es la primera prenda que se recibe, junto con _o antes que_ el dilanga o collar( sanga ndile, nkutu dilanga ), ya que, a diferencia del dilanga, que generalmente solo lo reciben los ngueyos, el makuto puede ser entregado a una persona no iniciada para su protección y suerte.

La palabra makuto, de origen bantú( cultura que abarca diversas tribus, como los congos, kikongos, angolas, etc y de la que proviene el palo monte ), significa envoltorio y se refiere a esos paquetes envuelto en tela que los africanos llevan a la espalda o al costado como una mochila o jolongo, o a cualquier bulto de mayor o menos tamaño envuelto en tela, como los resguardos o amuletos mágicos cuya carga es envuelta en yute o seda, formando un apretado y pequeño bulto que puede llevarse en el bolsillo o en un saquito de piel o terciopelo colgando del cuello o como llavero.

La llamada boumba o nganga de makuto fue( y es, porque en Puerto Rico y algunas zonas de los campos de Cuba se continúa este culto ) el primer recipiente y forma de culto de los nkisi que practicaron los esclavos de origen bantú en Cuba y otras zonas del Caribe. Los diferentes ngandos( partes de animales ), ntotos( tierras ), nkunias( palos ), kongome( huesos humanos ) y demás elementos que componen un nkisi, se guardaban en un saco de yute que se colgaba del techo del barracón con una soga para no llamar la atención de los mayorales y mundeles( blancos ) en general, y solo se bajaba y abría cuando se iba a "trabajar", después de medianoche, cuando el resto del central o plantación  dormía.

En realidad, un amuleto o resguardo puede montarse en una semilla, caracol, punta de cuerno, figura de arcilla, pata de animal o cualquier otro objeto de material natural que posea una cavidad para introducir la carga y luego sellarlo, o también puede ser una cadena o anillo, brazalete, manilla o collar de cuentas que, pese a no tener cavidad donde llevar carga alguna, se consagra fuertemente y se deja durante un tiempo en contacto con la nganga o enterrado en el monte, cementerio, al pie de un árbol poderoso, etc, para que se impregne bien de sus propiedades mágicas. Sin embargo, el dialecto congo que se habla en Cuba se ha ido transformando con el pasar de los siglos y actualmente le llamamos makuto a cualquier clase de resguardo o amuleto de palo monte, independientemente de que esté montado en tela o no.

Un makuto elemental es un resguardo básico que los seguidores del Camino del Buey Suelto pueden preparar para su propia protección y suerte a partir del Elemento principal que los rige; ya sea Agua, Fuego, Aire o Tierra. Una vez reunidos todos los ingredientes, el makuto se monta a la luz de la luna nueva, dentro de un círculo, en un lugar de poder del elemento correspondiente( ver BUEY SUELTO 3: En Busca de Poder y BUEY SUELTO 4: El Ritual de los 4 Vientos ).

Si el elemento aliado es Agua, podemos usar un pequeño carapacho de tortuga o caracol marino, un par de conchas, la punta de un colmillo de morsa, el pico de un ave marina o cualquier otro objeto natural de origen marino como recipiente; meter dentro los ingredientes y luego sellar con cemento preparado con agua de mar. Si queremos, podemos poner una argolla metálica en el cemento para ponerle una cadena y convertirlo en colgante o llavero. Esto se puede hacer también en los makutos de cualquiera de los otros elementos.

Si el elemento aliado es Tierra, podemos usar de recipiente una punta de cuerno, una semilla, un canuto de madera o bambú, un caracol de tierra, una pequeña güira o calabaza, la pata de un animal, la piel de un sapo o el forro de cuero de los testículos de un toro o macho cabrío, por ejemplo. Cualquier objeto natural procedente del elemento Tierra, que posea una cavidad( o se le pueda hacer ) y tenga las proporciones adecuadas, nos puede valer para hacer un makuto de elemental de Tierra. Una vez cargado, se sella con resina o cemento preparado con agua de río, lago u ojo de agua.

Si el elemento aliado es Aire, podemos usar de recipiente pequeñas güiras, semillas o canutos de árboles altos, como nueces de palma y picos de aves que no sean marinas. Se sellan con resina o cemento preparado con agua de lluvia.

Si el elemento es Fuego, el recipiente del makuto puede ser metálico _preferiblemente de oro, plata, hierro, acero o cobre_ o de porcelana, arcilla o barro cocidos.  También valen semillas y canutos de árboles que sobrevivieron a un rayo o incendio. Se sellan igual que los makutos de Tierra.

Otra forma más sencilla de hacer un makuto, consiste en mezclar los ingredientes con cemento y modelar una bolita o huevo alargado, que luego cubriremos con cuentas de colores relacionados con el elemento aliado. Blanco, cristal, jabón, azules y morados, para el Agua. Blanco, naranjas y rojos para el Fuego. Blanco, cristal, jabón y negro, para el Aire. Blanco, negro, rojos, verdes, marrones, amarillos, ocres, naranjas y ámbar, para la Tierra. En cada caso se ensartan las cuentas en cordel de pesca, al azar, sin seguir ningún orden o patrón( como veremos más adelante, en otros capítulos, las combinaciones de colores según patrones predeterminados sirven para identificar a los diferentes mpungus, nkisis, nkuyos, karires y demás entidades ). Una variación bastante utilizada de este sistema es emplear una semilla o canuto de recipiente, sellar con cemento o resina y luego cubrir con las cuentas. Es común decorar estos makutos con cauries que coronan ambos extremos.

El makuto se confecciona en un plato de barro o güira sobre la patipemba o firma de este nsara makuto( obra para crear makuto ), trazada sobre el tablero del iniciado( tablero de madera redondo o cuadrado, consagrado exclusivamente al trazado de patipembas y registros o consultas con nzandis y chamalongos. La madera debe ser de una nkunia o palo poderoso como ceiba, cedro, guayacán, etc. Ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso …  Algunos brujos prefieren una piel de fiera felina o de macho cabrío para trazar las patibembas y arrojar los chamalongos sin que se partan y con la ventaja adicional de que son más cómodos de transportar. También se pueden tener ambos objetos: el tablero en el munanso y la piel para trabajar fuera ) dentro del círculo mágico, con los cuatro elementos representados y orientados según sus respectivos puntos cardinales( ver BUEY SUELTO 4: El Ritual de los 4 Vientos ).

Patipemba del nsara makuto elemental
Además de las mataris o piedras de poder de cada elemento y sus correspondientes velas, colocaremos una güira con la mamba o agua de consagración en el punto Agua-oeste, y en el punto Aire-norte podemos prender incienso o quemar hojas de salvia, si queremos. No debe faltarnos sunga( puro de tabaco ), malafo( aguardiente de caña ), ni el resto de ingredientes para hacer la mamba y cargar el makuto, además de un nsusu nsambi( paloma ) para "darle el pecho al makuto cuando nazca( alimentar el objeto con menga/sangre por primera vez )".

Los ingredientes de la mamba son: agua de lluvia( Aire ), agua de mar( Agua ), agua de río( Tierra ), agua mineral natural( Fuego ), aguardiente de caña( Espíritu ), agua de coco( Nsambi, lo divino ), miel de abejas y miel de caña, cascarilla, arcilla blanca o tiza, manteca de cacao y de corojo, pimienta de guinea, cabo de puro de tabaco( mientras se prepara la mamba se debe encender un puro y ahumar la superficie del agua cada vez que añadimos un ingrediente ), esperma de vela formando una cruz o tres cruces, brasa de carbón encendida, y 7, 14 ó 21 musanga( yerbas ).

La mamba para consagrar un makuto elemental solo necesita 7 yerbas, aunque se le pueden poner 14 ó 21 para reforzar. La mamba para un makuto de nkisi( makuto que lleva rastro de nkisi y posee poder de nfumbe y de mpungu ) o un collar de guerra lleva 14 yerbas, y la mamba para consagrar un tablero, una mpaka, ndundu, nkuyo o cualquier otro artefacto para trabajar, lleva 21 yerbas, generalmente.

Siete yerbas ideales para consagrar un makuto elemental son la albahaca, hierbabuena, tabaco, maíz, ajo, pata de gallina y perejil. Para más información sobre yerbas, bejucos y palos, ver BUEY SUELTO 7: Nkunias, Nfitas y Musangas. El uso … y el libro El Monte, de Lydia Cabrera, que es un verdadero tesoro del conocimiento mágico-botánico afrocubano.

Los ingredientes de la carga del makuto elemental pueden ser los siguientes:

Un trocito de piedra imán natural( orientación, magnetismo: atracción de lo bueno y repulsión de lo malo ); rastro de la cima de una montaña( poder del Aire ); rastro del fondo del mar( poder del Agua ); rastro de un hormiguero del monte(poder de la Tierra ); rastro de un volcán, forja, taller de alfarería o dónde se trabaje con fuego y altas temperaturas( poder del Fuego ); rastro de cementerio( poder del Espíritu, entidades espirituales, protección y guía ); rastro de un cruce de caminos( suerte, destino, viajes ); rastro de un mercado grande( suerte en los negocios, trabajo, relaciones sociales ); rastro de un banco( dinero, deudas, asuntos financieros ); rastro de hospital( salud ); rastro de comisaría de policía, juzgados o cárcel( libertad, justicia, Ley ); viruta o fragmentos de oro( dinero, sol ), plata( dinero, luna ), hierro( trabajo, accidentes, herida o muerte por armas, militares ) y cobre( abundancia, fertilidad, placer ); trocito de cristal de cuarzo( energía, regeneración del aura, armonía, intelecto ); una o tres semillas de peonía( equilibrio, suerte de azar y amor, suerte en general, protección ); mpolos o aserrín de siete nkunias o palos sagrados( se pueden utilizar nkunias tradicionales del palo monte, como Quita Maldición, Ceiba, Cambia Voz, Vencedor, Vence Batalla, Yaya, Guayacán, Jaguey, etc, u otras más fáciles de conseguir en Europa y Norteamérica, pero no por ello menos poderosas, como el Algarrobo, Dagame, Laurel, Pino, Olivo, Abedul, Acacia y Cedro, entre otros ); rastro del dueño del makuto( uñas o cabello es lo ideal, pero en caso de que la persona esté lejos y corra prisa, también vale una foto pequeña con los nombres y apellidos completos y fecha de nacimiento. Si la persona posee algún nombre mágico y patipemba o firma personal, también debe incluirse. Las fotos y datos, para que no abulten demasiado, se pueden quemar y usar las cenizas ); y por último, fendingonde( azogue, mercurio ), que por su vitalidad y movilidad, viene a ser el corazón o sistema sanguíneo mágico-simbólico de cualquier prenda de palo monte, ya sea un makuto, una mpaka, un nkisi( nganga ), etc.

Para montar el makuto o cualquier otro artefacto mágico, se recomienda un ayuno( no ingerir alimentos sólidos, lácteos, ni de difícil o pesada digestión, ni bebidas alcohólicas, ni drogas ) de al menos 24 horas y nsala( baño lustral ), para la purificación del cuerpo y el aura( energía espiritual personal ), y practicar alguna técnica de meditación y/o relajación durante un mínimo de 30 minutos previos al comienzo del ritual.

Un nsala o sakula( baño, baldeo o despojo; purificación en general ) sencillo, pero muy eficaz, se prepara con tres tipos diferentes de flores blancas, albahaca, hierbabuena, mejorana, agua de coco y cascarilla. Ripiar flores y yerbas con las manos y mezclar bien con las aguas( agua de coco y agua corriente, caliente o templada ) y la cascarilla en una palangana blanca, preferiblemente metálica. Verter  la mezcla poco a poco por todo el cuerpo, empezando por la cabeza. También se puede hacer al estilo europeo, pero como los esclavos africanos no tenían bañeras, en América se quedó la costumbre de hacer los baños de pie. De cualquier forma, es importante que no se realicen como baños corrientes, de prisa o automáticamente. Un nsala es un ritual que precisa intimidad, relajación y concentración; sin ruidos o posibles distracciones o interrupciones. La iluminación debe ser natural, con 7 velas blancas. Si quieren, también pueden quemar incienso.

Al terminar el nsala, deben secarse suavemente, sin frotar, para que el agua penetre bien por los poros( en las zonas tropicales o cálidas de Africa y América se deja que el cuerpo se seque solo ) y si quedan pequeños restos de yerba o pétalos en la piel( lo cual se considera buen augurio ), dejar que se caigan solos.

Una vez secos, podemos dar comienzo al ritual saludando en primer lugar a Nsambi( Olofin, Zeus, Dios, el Gran Arquitecto o como prefiramos llamar al Principio Creador ), a los cuatro elementos( señalando cada punto cardinal ), a los mpungus( orishas, santos, fuerzas de la naturaleza ) y a los ancestros y difuntos con los que estemos relacionados. Trazamos la patipemba y explicamos lo que vamos a hacer y tomamos asiento en el centro del círculo para comenzar la obra. Más adelante, cuándo tengan su propio nso nganga( cuarto destinado exclusivamente a la brujería, donde viven los nkisis y se realizan los registros y trabajos ) o munanso( templo ), podrán trabajar bajo techo y sentados a una mesa, si les parece más cómodo, pero al principio del camino tendrán que obrar a la intemperie para absorber los poderes directamente de la naturaleza.

Preparamos la mamba ripiando y mezclando los ingredientes, los cuales debemos nombrar en voz alta, al igual que sus propiedades, según los vayamos añadiendo. Después haremos lo mismo para cargar el makuto, nombrando los ingredientes y diciendo lo que esperamos de cada uno. En cada caso debemos dirigirnos a la sustancia o elemento en cuestión y hablarle con respeto y cariño, cómo si de un ser vivo e inteligente se tratara, para que su esencia espiritual nos conceda las energías y propiedades que le pedimos. Si no estamos concentrados y no creemos realmente en lo que hacemos, las fuerzas de la naturaleza sabrán que mentimos y, ofendidas, se negarán a ayudarnos, o peor aún, nos darán un escarmiento para que encontremos la fe por las malas.

Por eso es tan peligroso el mundo de la magia. Mucha gente se inicia en la brujería presa de una euforia caprichosa y luego se les pasa el embullo, como si de una moda pasajera se tratase. Entonces descuidan los objetos de poder recibidos, olvidan los compromisos espirituales contraídos, y empiezan a tratar sin respeto a los espíritus y fuerzas invisibles de la naturaleza. Cuando los caminos se les cierran y las desgracias se suceden una tras otra, reniegan totalmente de la magia y salen corriendo a refugiarse en alguna religión vacía, convencidos de que les han echado brujería o de que han sido castigados por Dios por jugar con fuerzas diabólicas. Otros optan por retomar el camino y volver a consultarse, y de esa forma descubren la verdad; que sus propios aliados( ángeles de la guarda, espíritus guías, mpungus de cabecera, etc ) les han cerrado los caminos como cura de caballo, para que abran los ojos a la realidad del poder mágico que nos rodea e impregna todas las cosas.

Al terminar de cargar el makuto lo sellamos y dejamos secar. En ocasiones, dependiendo del clima, tendremos que esperar hasta el día siguiente para que el objeto se seque completamente. En esos casos es mejor preparar la mamba después y realizar un segundo ritual solo para la consagración, con su correspondiente nsala y manteniendo parcialmente el ayuno( una comida ligera de verduras y frutas, nada más ).

Para consagrar el makuto, primero lo lavamos en la güira de mamba mientras hablamos con los elementos, yerbas, flores, etc, para que transfieran parte de sus poderes al resguardo. Muchos brujos dejan los makutos, collares y otras prendas en la mamba durante 24 ó 72 horas, para que se impregnen bien de sus poderes, pero esto no es necesario si se conversa adecuadamente con las fuerzas y entidades que la componen.

Después colocamos el makuto húmedo en el centro de un plato blanco sobre la patipemba, tomamos la paloma, le arrancamos la cabeza con las manos y dejamos correr la menga sobre el resguardo, teniendo cuidado de que las primeras gotas caigan sobre la tierra. Debemos hacerlo con alegría, cantando o hablando con entusiasmo con el makuto mientras come, para que su espíritu despierte y abra los ojos al plano material, como un bebé recién llegado a este mundo. El siguiente mambo es un ejemplo que pueden utilizar, aunque les recomiendo que los enriquezcan o sustituyan totalmente con sus propias palabras:

¡Menga Nené!
¡Menga de nsusu nsambi
pá que se ponga fuerte usté!
¡Mira cómo corre la tintorera!
¡Menga va correr y va corriendo!
¡Mira cómo corre warilongo!
¡Menga va correr y va corriendo!

¡Menga Papá!
¡Menga de nsusu nsambi
pá que pueda jugá y trabajá
y nadie pueda con nosotros!

¡Mira cómo corre la tintorera!
¡Menga va correr y va corriendo!
¡Mira cómo corre warilongo!
¡Menga va correr y va corriendo!

Una vez vertida toda la sangre sobre el makuto, lo cubriremos con algunas plumas arrancadas de las alas, pecho y cola y encima le colocaremos la cabeza de la paloma. Lo rociaremos tres veces con buches de aguardiente y luego le echaremos abundante humo de tabaco. Después preguntamos en voz alta a los elementos y al propio makuto si están satisfechos y arrojamos los nzandis o chamalongos sobre el tablero o piel con la patipemba. Si la respuesta no es satisfactoria significa que falta algo. Puede ser que quieran miel de caña y de abejas, cascarilla, maíz tostado, jutía y pescado ahumado o más aguardiente y tabaco. Incluso puede querer más menga, por lo que es conveniente tener otra paloma de reserva. Les iremos preguntando cada cosa, dejando la paloma para el final; se las damos al makuto y volvemos a arrojar las piezas. Así una y otra vez hasta que nos respondan con firmeza que todo está bien Cuando se muestran satisfechos a la primera, significa que será un makuto muy poderoso.

Cubrimos el makuto, las plumas y la cabeza con una güira pequeña, boca abajo sobre el plato, en cuya superficie trazaremos la misma patipemba. Colocamos el plato sobre un paño blanco, azul, negro o rojo( según el elemento aliado de cada cual ) y haremos un nudo con las 4 puntas sobre la güira, de manera que el plato y la güira queden totalmente cubiertos por el paño.

Cavaremos un hoyo en la tierra, preferiblemente al pie de un árbol y meteremos el plato cubierto dentro. Arrojaremos 5 monedas de cobre, algunos granos de maíz tostado, echaremos aguardiente y humo de tabaco otra vez, y le pediremos humildemente a noto( el espíritu o fuerza de la tierra ) que le conceda su poder de crecimiento y fructificación. Después cubriremos con tierra y señalaremos el lugar con una piedra plana sobre la que podremos una vela encendida. Siete días con sus noches después, volveremos al lugar a desenterrar el makuto. El plato y el paño nos lo podemos llevar, pero la cabeza de la paloma y las monedas y el cabo de vela y el del puro de tabaco los volvemos a enterrar, no sin antes hacerles una última ofrenda de aguardiente y humo de tabaco. Una vez en casa, lavamos el makuto con aguardiente y humo de tabaco y lo ponemos en una ventana o lugar donde le de directamente( sin cristales por el medio ) la luz del sol y de la luna durante 24 horas. Después de eso, nuestro makuto elemental ya está listo para acompañarnos, protegernos y ayudarnos en todos los caminos y encrucijadas de nuestra vida.

Podemos hablar con él( y no solo para pedirle cosas. De hecho, los makutos elementales no están concebidos para cumplir peticiones. Su función es de protección y suerte en general, aunque algunas veces si el amuleto es lo suficientemente poderoso y mantenemos una buena relación con él, es posible que nos complazca ) como si fuera un amigo y confidente. Mientras más lo hagamos, más se estrechará el vínculo espiritual entre ambos. Es bueno llevarlo siempre encima cuando salimos de casa o cuando recibimos visita, a no ser que poseamos un ndundu o guardiero en el hogar. El makuto es individual e intransferible, puede llevarse a la vista, pero no es bueno que lo toquen otras personas; podría morderlas. Podemos bañarnos con él en el mar, ríos, lagos, etc, para nuestra protección, pero no en la ducha o bañera, ya que el agua no le gusta mucho. Prefiere aguardiente y humo de tabaco al menos una vez cada dos meses y después dejarlo a sol y luna durante 24 horas. Debemos alimentarlo con una paloma en cada estación o al menos en cada equinoccio. Si necesita más, ya nos lo hará saber de algún modo.

Si alguna vez se pierde, significa que estamos en peligro o que debemos estar muy a atentos a algo importante que va a suceder o que ya está ocurriendo. Si  no lo encontramos dentro de la casa, pese a estar seguros de que se encuentra en ella, es mejor no salir ese día o sentarnos a recapacitar los últimos eventos de nuestra vida cotidiana. Algo se nos puede estar pasando por alto. Se recomienda registrarnos para averiguar lo que pasa. Si el makuto se pierde para siempre, se rompe irreparablemente de un golpe o caída, o revienta por si solo, podemos estar seguros de que el resguardo nos ha salvado la vida o protegido de un daño muy grave, desviando y absorbiendo, como un pararrayos, el ñari o diambo( mal, daño ) que a nosotros iba dirigido.