sábado, 11 de mayo de 2013

BUEY SUELTO 5: Bakundi Kunanso; haciendo amigos en el cementerio.

Enterradores en Cuba
En este quinto capítulo de Buey Suelto, el Camino del Brujo Solitario, nos adentramos en el mundo de Cotalemba, Nfinda Ntoto, Kunanso, Kunansinda, Kumansofundi, Campo Santo, etc _que son algunos de los innumerables nombres de la Casa o Tierra de los Muertos, el Cementerio, el lugar más mágico e importante para un brujo después del propio Nfinda, el Monte_, para obtener kongome( huesos ) y otros elementos, materias y mbumbas( misterios, poderes ) imprescindibles para hacer brujería, como el secreto para llevarnos a casa el nfuiri o espíritu de un muerto.

Del cementerio no solo sacaremos kriyumbas( cráneos ) y huesos, nchila( corazón ), samidilango( cerebro ) y otros restos de lembe( muerto ); también son muy valiosos otros elementos, como kunanso ntoto( tierra de cementerio ), lembe ntoto( tierra de tumba ), mataris( piedras ), ngandos( fragmentos de animales ), mukandas( plumas; las de nsusundamba o lechuza, por ejemplo, son muy apreciadas ) y bichos o munfuira( pequeñas alimañas, gusanos de tumba, insectos ), en general; así como musangas( yerbas ) que crecen en los cementerios y nkunias( palos ) de árboles que dan sombra a las tumbas. Los tongo( bastón, cetro ) con los que los que Tatas y Padres llaman y controlan a sus nfumbes( nfuiris, espíritus al servicio de un brujo ) y demás entidades, se tallan en madera de palos de cementerio. Algunos, como el ciprés, sirven para invocar al mismísimo Kadiampembe( el Diablo ) y otros karires o demonios.

Cadáver momificado de una niña
Muchos paleros y hechiceros prefieren sustraer los cadáveres enteros, e incluso los hay que, ya sea por celo o por las prisas, cargan también con el ataúd y todo su contenido. Es normal, aunque poco frecuente, que un brujo sea sorprendido en plena exhumación y tenga que salir huyendo; lo raro es que se vaya con las manos vacías.

Es decir, que para ser brujo hay que visitar a menudo el cementerio y encontrar la forma de obtener todos esos elementos antes mencionados, con cierta facilidad. En Cuba es habitual que los nganguleros busquen empleo en los cementerios. De esa forma pueden acceder sin peligro a todo lo que necesitan para sus kindambas( brujerías ) y, de paso, hacer un dinero extra proveyendo a otros mpanguis, santeros, babalawos y brujeros en general. Para los tatas de antaño, negros congos o de otras tribus bantúes, o sus descendientes directos, el empleo de sepulturero o enterrador, como decimos en Cuba, era el oficio ideal. No solo por tener acceso a los cadáveres y demás, sino por la paz, el silencio y la intensa espiritualidad que se respira en los cementerios. Algunos de los Padres kimbiseros y abakuás que tuve la suerte de conocer en mi juventud, trabajaron en los cementerios de Regla, Guanabacoa y Colón, de La Habana. Hombres serenos y callados, como sombras; de ojos profundos y enigmáticos, que cuando te miran se te erizan los pelos, pues sientes como si pudieran ver toda tu vida y tu muerte en un instante. Me contaban que la magia y la paz llegan al atardecer, cuando el sol y los visitantes comienzan a marcharse. Es entonces cuando los espíritus salen a estirar las piernas y a charlar un rato con ellos, si hay café, ron y tabaco para compartir la noche.

Brujo obrando en el cementerio
Si usted quiere ser brujo o bruja, busque trabajo en un cementerio o trabe amistad con los sepultureros. En todos los países por los que he pasado, tanto en América como en Europa, y sobre todo en los cementerios antiguos y apartados, he podido contactar con cierta facilidad con sepultureros dispuestos a ayudarme por un poco de dinero. Digamos que robar a los muertos es algo que viene con el trabajo, como un extra, ya que por lo general, el empleo de enterrador no está bien pagado. Recuerde, si se le muere un familiar, no lo entierre con sus joyas o nada valioso, pues llegarán a cualquier parte menos al otro mundo. Y si no, fíjese bien en los sepultureros y notará que algunos visten o calzan prendas que no son de su talla.

Pero no cometa el error de proponerles negocios dentro del cementerio. Ya sea por respeto a los muertos o por temor a los vivos, en el campo santo no se habla de dinero y cosas mundanas. Espere a la hora de la comida, del descanso o de la salida, y podrá encontrarlos en el bar o café más cercano. Ellos, al igual que los espíritus, nunca desprecian una invitación a café, licor o tabaco.

Santa Muerte, Mexico
Siempre que entre al cementerio con fines mágicos, debe saludar o hacer una pequeña ofrenda a Centella Ndoki, la reina del kunanso, señora de todos los nfumbes, hermana de Nfuá( la Muerte ) y esposa del gran Ndoki, el dios de las malas artes. En la cultura yoruba se la conoce como Oyá y en la santería mexicana es la propia Santa Muerte. En cada cultura y mitología, la muerte y el cementerio están relacionados con alguna deidad, pero en el fondo todas son la misma. No importa qué nombre o imagen tenga para usted, lo importante es que al entrar en Kunansinda lo haga con respeto y educación,  ya que es un lugar sagrado. Quitarse el sombrero, hacer la señal de la cruz, arrojar nueve centavos de cobre o una flor, en un árbol o tumba cerca de la entrada; murmurar "con licencia mi niña( o mi señora )",  o tan solo detenerse un instante en la puerta, cerrar los ojos y saludar mentalmente, son algunas de las formas en que puede entrar correctamente en campo santo. Pero no olvide que la magia tiene tanto de tradición, como de inspiración, así que no tema crear su propio saludo y déjese llevar por su intuición que, como ya hemos dicho en otros capítulos, es la voz de los espíritus.

Aunque es cierto que algunas personas nacen con el don de comunicarse con los muertos, en realidad cualquiera puede llegar a percibirlos, si es capaz de cultivar el vacío mental, aislando los sonidos del mundo terrenal y escuchando con atención las voces del silencio. Meditar en los cementerios es una práctica muy eficaz para desarrollar la sensibilidad parapsicológica o mediumnidad. Por eso es conveniente visitar a menudo el cementerio y pasar muchas horas, especialmente de noche, dentro de sus muros.

EJERCICIO: Al ponerse el sol, pasee lentamente entre las tumbas, dejando vagar su mente y sus pasos sin rumbo fijo entre estas. De igual forma, entorne los ojos ligeramente y no fije, al caminar, la mirada en nada en específico. Suavice su respiración y sus movimientos hasta que se sienta ligero como una hoja, a punto de elevarse del suelo a la más mínima brisa. Según vaya oscureciendo, las cosas sólidas e inertes, como la piedra y el mármol, se irán difuminando entre las sombras, y la imagen de su propio cuerpo se irá disolviendo en la noche, hasta sentirse etéreo, invisible, mientras las siluetas de las ramas de los árboles cobran vida y se transforman en extraños seres que se mecen con el soplo mágico del reflejo de la Luna. Entonces despiertan las aves nocturnas y sus cantos misteriosos pueblan el silencio y se confunden con otras voces más sutiles, que lentamente comienzan a despertar de su letargo diurno.

Preste atención a esas voces o susurros y aíslelos del resto de los sonidos de la noche. Déjese guiar por ellos entre los senderos de tumbas, y cuando sienta que algo le roza suavemente, como una caricia que le pone la piel de gallina, y una corriente de energía fría le recorre la columna y le pone los pelos de punta, deténgase un momento y busque a su alrededor el sepulcro más cercano. Entonces encienda una vela blanca e ilumine la lápida, para poder leer el nombre que en vida tuvo, el espíritu que ahora le llama.

Acuéstese boca arriba sobre la lápida con las piernas ligeramente separadas y los brazos a los lados del cuerpo, con las palmas de las manos hacia arriba. Cierre los ojos; visualice el nombre del difunto en su mente; respire lenta y profundamente, tratando de espaciar lo más posible los vacíos: esos segundos entre la expiración y la próxima inspiración, en que sus pulmones se quedan totalmente vacíos de aire. Durante esos instantes, la mente también se vacía de todo pensamiento de forma automática y natural. Al desplazar todo el aire y los pensamientos de nuestro ser, hacemos espacio para que los espíritus _en este caso, lo más probable es que se trate del espíritu cuyo nombre hemos visto en la lápida; aunque también puede tratarse de un muerto anterior, que ocupó el mismo espacio mucho antes, o cuyos restos descansan más abajo_  puedan penetrar en nuestro cuerpo-mente y servirse de sus recursos biológicos para percibir de nuevo la vida que han abandonado e interactuar con ella a través nuestro.

Conectando con el nfuri
Practique el vacío hasta que se produzca la posesión o semi-posesión. En la semi-posesión conservaremos parte de nuestra consciencia durante el trance, mientras que en la posesión total no recordaremos nada de lo sucedido. Los llamados "caballos de santo", en osha; "perros de prenda", en palo monte; o mediumnidades, en el espiritismo, son las personas con una tendencia natural a la posesión total. Estas personas no deben "trabajar" solas; necesitan colaborar con un brujo que les guíe, o tener un ayudante, en el caso de que ellas mismas sean tatas o yayas, babaloshas o iyaloshas, sacerdotes consagrados, en general.




Mediumnidad en trance. Palo Monte
Lo ideal para el Camino del Buey Suelto es ser propenso al semi-trance, más que a la posesión total, ya que así es más sencillo trabajar en solitario. Sinembargo, existen técnicas para aprender a contener y controlar los trances e impedir que los espíritus nos posean por completo y, de esa forma, poder recordar las experiencias y revelaciones, y ser capaces de obrar sin ayuda de otro ser humano. Y digo ser humano y ser vivo, pues hay muchos brujos que se valen de animales, como perros, gatos, serpientes y diversas aves, como ayudantes o aliados mágicos; pero eso ya lo veremos en otro capítulo.

Mediumnidad en trance. Culto vodu
En sus excursiones al cementerio, para practicar las técnicas y ejercicios antes descritos, nunca olvide llevar en su morral( bolsa o mochila consagrada exclusivamente a la brujería. Es decir, que no la use para hacer la compra en el supermercado o para llevar los libros al colegio, sino solo para actividades propias de la brujería ) objetos simbólicos y sustancias pertenecientes a los Cuatro Elementos( ver los capítulos anteriores BUEY SUELTO 4: El Ritual de los 4 Vientos y BUEY SUELTO 3: En Busca de Poder ), como las mataris de poder; los cálices, copas o güiras( yo suelo usar un juego de tres güiras de diferentes tamaños, que caben una dentro de la otra ) para servir el agua( Elemento Agua ), el café y el aguardiente de caña, ron o licor, según el caso( tratándose de un cementerio inglés, por ejemplo, la ginebra será más apropiada que el aguardiente ); tabaco, incienso u hojas de salvia( Elemento Aire ); velas y/o candiles( Elemento Fuego ); y flores y miel en representación del Elemento Tierra.

En los primeros contactos con espíritus que no conocemos, no es prudente ofrecerles la menga( sangre ) de animales o unas gotas de la nuestra, ya que la energía de esta sustancia es muy poderosa y no sabemos cómo pueda reaccionar la entidad. Además, en mi opinión, no es conveniente darle materia( menga, sangre ) a los nfuiris, a no ser que decidamos convertirlos en nuestros nfumbes, pues se acostumbran y se hacen adictos a ella y dependientes de nosotros, lo cual es una enorme y peligrosa responsabilidad, que solo debemos asumir cuando estemos preparados.

Otro elemento que no debemos olvidar es el yeso o tiza( no cascarilla ) para trazar un sencillo 4 Vientos sobre la lápida y también sobre nuestro plexo solar, antes de acostarnos sobre la tumba. Las mataris debemos colocarlas a nuestro alrededor: norte a la cabeza, este a la derecha, oeste a la izquierda, y sur entre las piernas. La matari correspondiente al Elemento Espíritu no es necesario utilizarla, ya que estamos en el cementerio y sería tan innecesaria como regar las plantas de un jardín en un día de lluvia.

Estas operaciones las llevaremos a cabo a la luz de una vela o candil, que luego colocaremos a nuestra derecha antes de acostarnos. Una vez que se produzca el trance, el propio nfuiri se encargará de servirse  el licor, encender un puro o lo que prefiera del contenido del morral. Procuremos siempre llevar papel y algo para escribir, preferentemente de origen natural, por si algún mpungu u otra divinidad quiere dejarnos algún mensaje o patipemba( firma, dibujo mágico ) a través del nfuiri, o simplemente para anotar nuestras experiencias al salir del trance, antes de que olvidemos algún detalle.

Y así concluyo este capítulo, no sin antes advertirle a todos los lectores, que si al llevar a cabo estas prácticas dentro de un cementerio, experimentan una fuerte sensación de alarma o peligro inminente, o cualquier evento desagradable o doloroso, como el ataque de un animal( los mosquitos no cuentan ) o un golpe o caída considerable, voces en la mente que les ofenden y amenazan, visiones horribles, malestar físico intenso, sensación de gusanos, cucarachas y otros bichos asquerosos moviéndose sobre la piel o por debajo de esta, etc, abandonen de inmediato el lugar.

lunes, 8 de abril de 2013

BUEY SUELTO 4: El Ritual de los 4 Vientos

El ritual de los 4 Vientos es una ceremonia sumamente importante para el desarrollo de cualquier buscador de poder que se inicia en el Camino del Buey Suelto. Esta no debe ser realizada hasta tanto no hayamos visitado los lugares de poder de cada uno de los Cinco Elementos( Aire, Fuego, Agua, Tierra y Espíritu ), para que estos se acostumbren a nuestra energía espiritual y sepan reconocer nuestro rastro en cualquier parte. Si los Elementos no nos conocen, ya nos podemos desgañitar, que no acudirán a nuestro llamado.

De entre los lugares de poder visitados, debemos escoger aquél que más sea de nuestro agrado, donde nos hayamos sentido más seguros y cómodos. Puede ser una montaña, un bosque, un ojo de agua, una cueva, una playa, un cementerio, etc( ver http://palomontenegro.blogspot.com.es/2013/03/buey-suelto-3-en-busca-de-poder.html ). 

Debemos purificarnos mediante abstinencia sexual y ayuno para acudir a esta cita con los misterios primarios de la naturaleza. Esto es esencial para que nuestra energía espiritual se fortalezca y pueda elevarse por encima de nuestra materia, para poder percibir la llegada de los espíritus. Una abstinencia sexual de 7 días y ayuno de al menos 24 horas es lo más indicado, aunque para estar seguros, yo recomiendo que la primera vez ayunemos durante 72 horas. Contrariamente a lo que piensa mucha gente, los ayunos son muy buenos para expulsar toxinas y descansar nuestro organismo. El sistema digestivo es, después del cerebro, la parte del cuerpo que más consume energía, por eso cuando le dejamos descansar, nuestro cuerpo nos lo agradece y nuestro espíritu se fortalece con toda esa energía extra. Para soportar esos tres días de ayuno y no desfallecer, es aconsejable evitar los esfuerzos físicos o mentales, tratar de dormir y meditar mucho, y alimentarnos a base de infusiones energéticas naturales, como el guaraná y el ginseng y la jalea real; leche soya, miel de abejas, caldos de carne o pescado y mucha agua, en general. Cuando nos sintamos demasiado débiles, un poco de pan integral y fruta antes de acostarnos o en la mañana, serán suficientes para permitirnos continuar. Desde luego, si usted es una persona de cierta edad o presenta problemas de salud, debería ser menos drástico y llevar el ayuno con mucho cuidado.

Al lugar seleccionado para el ritual hay que llegar una hora antes del ocaso, o más, para que nos de tiempo a realizar los preparativos. Mi consejo es que la primera vez hagamos un ensayo el día anterior, ya que resulta realmente frustrante tener que suspender el ritual, luego de haber hecho tantos sacrificios, porque hayamos olvidado traer o preparar alguno de los elementos de la ceremonia. Y también debemos tener cuidado en elegir una noche de luna nueva o creciente, nunca menguante o llena, y revisar el parte meteorológico para evitar condiciones climáticas adversas, como mucho viento, frío o lluvia. El ideal para esta ceremonia es una tranquila y agradable noche de luna nueva o creciente, en primavera o verano.

Necesitaremos cinco mataris( piedras ) que hayamos encontrado en los lugares de poder visitados, correspondientes a cada uno de los cinco Elementos. Hay otros elementos que también sirven, como huesos, restos animales, semillas, cuarzos, palos, caracoles, etc, pero las mataris son mucho más resistentes y duraderas, características muy convenientes, ya que con ellas fundamentaremos más adelante nuestros nkuyos y nkisis o ngangas. Es decir, que necesitaremos una matari de volcán, de meteorito o que haya sido alcanzada por un rayo, para llamar al elemento Fuego; una matari de la cima de una montaña para llamar al elemento Aire; una matari del bosque, selva o monte para llamar a la Tierra, aunque también puede ser una piedra imán o un trozo de mineral de hierro; una matari del fondo del mar, para llamar al elemento Agua( las chinas pelonas o piedras de río, así como trozos de mineral de cobre o de oro, pertenecen a los ríos y ojos de agua dulce, que controla Chola Wengue, que es hija del Mar y de la Tierra y, por tanto, no pertenece a los 5 Elementos Básicos ); y una matari de Nfinda Ntoto o Campo Finda( cementerio ) que haya sido encontrada en un cadáver o tumba.

Con un cordel, de igual longitud que nuestra estatura, atado a un palo o estaca que clavaremos en la tierra, trazaremos un círculo al rededor de la estaca, tensando el cordel, en cuyo extremo ataremos otra estaca  u objeto punzante( madera, metal o piedra, nada artificial ) para dibujar el círculo en el suelo. El radio del círculo debe coincidir con nuestra estatura y el diámetro debe ser el doble. Esto es importante.

El surco del círculo debe ser relativamente profundo para que podamos rellenarlo con polvo de yeso blanco, harina de maíz, harina de ñame o arena blanca de mar o desierto. También sirven otras sustancias, como la cascarilla, pero sería un gasto enorme.

En el centro del círculo colocaremos una brújula( también podemos hacerlo guíandonos por el sol o las estrellas, pero resulta más difícil e impreciso ) y guiándonos por el Norte trazaremos una cruz perfecta que divida en cuatro el círculo, y en cada uno de los extremos colocaremos la matari correspondiente a cada punto cardinal: la piedra de Aire, al norte; la piedra de Fuego, al este; la piedra de Tierra, al sur; y la piedra de Agua, al oeste. La matari del cementerio, perteneciente al elemento Espíritu, se coloca en el mismo centro del círculo, después de retirar la brújula.

Junto o sobre, cada matari, colocaremos objetos o sustancias simbólicos de cada Elemento. En Agua colocaremos agua, en una copa o recipiente de cristal, metal, barro, madera o fibra vegetal, como un coco o güira; en Aire quemaremos abundante incienso, tabaco o hojas de salvia, cuyo humo simboliza y llama al Aire; en Tierra colocaremos flores, yerbas y frutos frescos y olorosos; en Fuego haremos una fogata con piedras y ramas secas del lugar; y en el centro del círculo, sobre la matari de Campo Finda, nos sentaremos nosotros, en representación del Elemento Espíritu, pues bajo el disfraz temporal de carne y hueso, solo somos espíritu.

Sin salirnos nunca del círculo, debemos cantar y danzar para atraer a los Espíritus de los Elementos, también conocidos como los 4 Vientos. Debemos estar atentos a la dirección por la que sintamos llegar los vientos durante toda la ceremonia, para poderlos identificar. El viento del Norte corresponde al Aire; el del Este, al Fuego; el del Oeste, al Agua; y el del Sur, a la Tierra. Si sentimos vientos confusos, como remolinos o que llegan por direcciones secundarias, como el Noreste, Noroeste, Sureste o Suroeste, se trata de espíritus de otra clase, pertenecientes a nfuiris, nfumbes, nkuyos o mpungus, principalmente. Tomemos nota mental de esos sucesos, pero en esta primera ceremonia de los 4 Vientos, no debemos distraernos con ellos, pues no son nuestro objetivo. Más adelante tendremos oportunidades de sobra para conocerles mejor y trabajar con ellos.

Qué cantamos y cómo danzamos, se preguntaran los lectores. En realidad eso no es importante, al menos en este primer encuentro, siempre que lo hagamos de corazón, entregándonos totalmente, hasta que el rumor de nuestra mente se acalle y caigamos en un semi-trance. Cada cual es libre de elegir danzas, movimientos y canciones de las tradiciones que más afines le resulten; ya sean de origen bantú, yoruba, arará, indígena o chamánico de América o Asia, hindú, Sufí, etc. Pero si no se saben ninguna canción y/o danza apropiada o no las dominan bien, no se preocupen, pues, en mi opinión, es mejor así.

En esos casos, debemos limitarnos a girar en sentido contrario a las manecillas del reloj( este es el sentido del mundo mágico o espiritual, mientras que a favor de las manecillas es el sentido del mundo racional o material ), con los brazos extendidos y las manos por encima de los hombros, con las palamas hacia el cielo, al igual que nuestro rostro( en dirección al cielo ), con los ojos semi cerrados o sin enfocar nada en específico con ellos. Toda nuestra atención debe estar dirigida a sentir los Elementos, a través de la piel, el olfato y los oídos, no de los ojos, y el ritmo al que giremos ha de ser constante, pero no excesivamente rápido, paro no perder el equilibrio.

Cantaremos sin palabras, emitiendo sonidos rítmicos y constantes, como una canción de un idioma desconocido. No se preocupen, las palabras vendrán solas, y cuando esto ocurra, no se asusten ni se pongan a pensar de dónde vienen, para no perder la concentración. Simplemente, respiren profundo y abran la boca para que el aire que inspiremos( Inspiración ) se transforme en energía musical y palabras mágicas al pasar por las cuerdas vocales y retornar a la noche y a sus dueños originales: los Espíritus Elementales que nos rodean.

Es esencial que estemos totalmente a solas en este lugar, apartados de la civilización y sin temor a ser interrumpidos u observados por nadie. Tampoco debemos contarle a nadie lo que vamos a realizar, ni el  sitio donde lo haremos. El secreto y la soledad aumentan el poder mágico. 

Danzaremos y cantaremos hasta que…, bueno, eso mejor no se los adelanto, pues, como decía el poeta cubano y Gran Maestro Masónico Jose Martí, "…hay cosas que para lograrlas, han de andar ocultas".

Hasta el próximo capítulo, queridos lectores y mpanguis; un saludo de kunanchila y que Nsambi acutare.

jueves, 21 de marzo de 2013

BUEY SUELTO 3: En Busca de Poder

Sin poder no hay magia. Los aprendices que sigan el Camino del Buey Suelto encontrarán conocimiento e información en los libros y tratados, pero el poder solo se obtiene mediante la experiencia directa con la naturaleza. Muchos ngueyos me escriben quejándose de que sus padrinos le han entregado ngangas que no caminan, pese a tener kriyumba( cráneo ), sus 21 palos y demás ingredientes. A veces se trata de que esos fundamentos están mal montados, ya sea por desconocimiento del padrino o porque este no confía en su ahijado, pero la mayoría de las veces lo que sucede realmente es que el ngueyo no tiene poder. Sinembargo, esa no es razón para desanimarse; el poder se puede rastrear y cazar, incluso sin la ayuda de un padrino o maestro espiritual.


El rayamiento de ngueyo no confiere poder, solo protección y, de igual forma, una nganga o fundamento es solo un caldero lleno de cosas, un objeto inanimado, si su dueño no ha sido presentado( por su cuenta o a través de su padrino ) debidamente a los cinco elementos, Fuego, Agua, Aire, Tierra y Espíritu. Para conocer a los elementos y ser aceptado por ellos, hay que buscarlos en su hábitat natural, lejos de la civilización, donde la electricidad artificial, la contaminación y los ruidos humanos no se perciban.




Al Fuego hay que buscarlo donde se produzca espontáneamente, sin la ayuda del hombre. Es decir, en un incendio forestal, en un rayo que vemos caer sobre un árbol o una piedra, en la lava de un volcán o en las centellas y meteoros ígneos que se producen en las tormentas eléctricas, principalmente. Otra forma de conocer al Fuego, es saludando al Sol al amanecer, desde una montaña o elevación natural.





Al Aire hay que conocerlo en las alturas, en las cimas de montañas, allí donde cielo y tierra se unen y las nubes pueden ser tocadas con la mano, y en los fenómenos atmosféricos, como tormentas, ciclones y tornados. Existen 4 vientos fundamentales( norte, sur, este y oeste ), y es importante averiguar cuál de ellos es más afín con nuestra naturaleza, para convertirlo en aliado. Ya llegaremos a esa parte más adelante, en otro capítulo.




A la Tierra se la conoce en pleno monte, en los bosques y selvas, en la tundra, en los desiertos y en las cuevas. También está presente en los campos de labranza, pero allí su poder es débil y disgregado. De la Tierra obtendremos el tótem o animal totémico, que es el espíritu animal que nos corresponde( puede ser un pájaro, una fiera, un pez, un reptil, etc ); un aliado espiritual muy valioso, que nos servirá de guía y protección en nuestra búsqueda o camino espiritual. El tótem nos enseñará lugares, plantas y minerales de poder, y toda clase de secretos.


Al Agua hay que buscarla en alta mar, en las profundidades del océano o en las costas deshabitadas, en los ríos solitarios, en los ojos de agua más ocultos, en los manantiales y corrientes subterráneas y en la lluvia que cae lejos de la actividad humana. Si el Fuego es el Sol, el Agua es la Luna, pues esta afecta a las mareas y el comportamiento de plantas, animales y personas. Por esa razón, la hora más apropiada para llamar al Agua es el ocaso, cuando el Sol se esconde y surge la Luna, astro principal de la magia. Cada fase lunar tiene características propias, que sirven para distintos tipos de trabajos mágicos. La Luna Nueva, por ejemplo, es ideal para la magia blanca y todos los trabajos para impulsar y fortalecer proyectos que comienzan y abrir caminos nuevos; mientras que la Luna Llena se emplea para magia negra, hechicería y brujería para dañar o desbaratar, en general.


Para encontrarnos cara a cara con los elementos y obtener poder de ellos, hay que ofrendarles pureza, tiempo y voluntad.



La pureza se alcanza con la abstinencia sexual, el ayuno, el ejercicio sicofísico( como el yoga, el taichí, la meditación o las danzas rituales ), el silencio y la soledad, fundamentalmente, durante períodos de tiempo que oscilan entre las 72 horas y las semanas, meses o años, según el grado de intoxicación o impureza de cada individuo. Es esencial alcanzar un estado de paz y silencio interior para conseguir poder de los elementos. Si entramos en la naturaleza salvaje con nuestra mente llena de preocupaciones y distracciones mundanas y nuestros sentidos atrofiados por los olores, sabores, sonidos y sensaciones de la civilización, seremos incapaces de percibir la presencia espiritual de los elementos, y mucho menos de entablar un diálogo o lucha( según la naturaleza de cada persona, unos elementos le resultarán hostiles y otros amigables; pero ya sea mediante la fuerza o la amistad, siempre se puede sacar poder de ellos, si se hace correctamente ) para recabar poder. Adentrarse en la morada de un elemento sin la debida purificación y preparación es algo sumamente peligroso, ya que no tenemos forma de prevenir un ataque, y se puede acabar muerto: ahogado por el Agua, quemado por el Fuego, despeñado por el Viento, o devorado o envenenado por un animal de la Tierra.

La ofrenda de tiempo significa dedicación, interés. Mientras más tiempo pasemos en la naturaleza, con respeto de sus leyes y amor por su belleza, más se abrirán, como flores en primavera, nuestros sentidos espirituales o extrasensoriales, sin los cuales es imposible percibir la magia. No basta con ir al monte una vez al año y comportarnos con la torpeza típica de un ser de ciudad; hay que escapar a menudo de la civilización o, mejor, aún, vivir apartados de ella.





Si el trabajo y/o las responsabilidades no nos permiten vivir en plena naturaleza, al menos debemos ir a su encuentro cada vez que tengamos oportunidad, demostrándole a los elementos la firmeza o voluntad de nuestra búsqueda espiritual. Los elementos no valoran a los humanos por su inteligencia racional, su intelecto o cultura, pues ellos no poseen, ni necesitan, cerebro o pensamiento. Los elementos tienen fuerza, poder espiritual, cuyo equivalente en los humanos es la voluntad; por eso nos miden por ella y desprecian a los perezosos, inconstantes, cobardes y egoístas, y respetan a las personas altruístas, valientes, persistentes y capaces de sacrificarse. Ya les había advertido en el capítulo anterior, que la voluntad es una virtud cardinal para desarrollarnos en el mundo de la magia y la espiritualidad, y que se puede alimentar mediante la paciencia y la disciplina.



Es necesario familiarizarse con la naturaleza, aprender a distinguir las plantas y sus propiedades, reconocer los minerales, el canto de los pájaros, el rastro de los animales, etc, hasta llegar a sentir las vibraciones energéticas de un lugar benéfico o peligroso, por ejemplo. Cuando germina en nosotros esa capacidad de intuición, significa que estamos aprendiendo el lenguaje de la naturaleza, con el cual podremos comunicarnos con los elementos, entre otras entidades.



Un ejercicio básico para entrar en contacto con la naturaleza y sus elementos, consiste en( luego de una purificación de al menos tres días ) pasar tres días y sus noches en un lugar en medio de la naturaleza, alejados de cualquier influencia de la civilización, en absoluta soledad y sin pronunciar palabra alguna. No llevaremos libros, ni nada para leer, ni aparatos eléctricos( en todo caso un móvil apagado, que solo usaremos en caso de auténtica emergencia ), instrumentos musicales, juegos o cualquier otra distracción o pasatiempo. La idea es que podamos prestar toda la atención posible al entorno natural y a sus habitantes, para obligarnos a despertar nuestra intuición y nuestra sensibilidad espiritual o extrasensorial. Resumiendo: vivir 72 horas con el corazón y no con la mente.


En el Palo Monte tradicional, como se practicaba antes y todavía se ve en algunos lugares de los campos de Cuba, el ngueyo que desea poseer una nganga y convertirse en brujo, debe pasar entre 3 y 7 días solo en el monte, subir a lo más alto, cruzar un río, visitar la mar y pasar al menos una noche entera el cementerio.

Otra de las grandes ventajas de pasar tiempo en el monte y la naturaleza, es que podemos ir recolectando toda clase de elementos naturales( palos, yerbas, flores, semillas, frutos, piedras, minerales, caracoles, tierras, arenas, aguas, plumas, fragmentos de animales, etc ) que nos servirán de ingredientes para confeccionar nuestras prendas y trabajos, con la plena seguridad de que no son falsos o cultivados y criados en viveros y granjas, como sucede con la mayoría de los palos, yerbas y elementos animales que se pueden adquirir en las botánicas y tiendas de artículos religiosos. Además, el hecho de cortar las plantas con nuestras propias manos, hablándoles con cariño, para que nos ayuden, y entregando su derecho a Ngurufinda, el dueño del Monte, o a Baluande( Mamá Umbó, Madre de Agua ), si se trata del mar, nos garantiza su calidad y propiedades mágicas.


Al Espíritu se le busca en último lugar, después de conocer a los otros cuatro elementos y de saber a ciencia cierta cuál de ellos es/son nuestro/s aliado/s. Al Espíritu se le encuentra cerca de la muerte, al borde de ella o donde reposan los restos que un día contuvieron vida. Todo lo que nace y muere posee espíritu, y sus restos dan fe de ello y mantienen el contacto espiritual hasta que se vuelven polvo y este se disuelve en la tierra y el agua o lo consume el fuego y se funde en el viento. Por eso, sin este quinto elemento no podrían existir los otros cuatro, pues la muerte no es final, sino transmutación, reciclaje, el mecanismo más misterioso de la naturaleza, que garantiza la continuidad y evolución de la vida.


Del elemento Espíritu obtendremos algunos de los secretos principales de la brujería, como el arte o habilidad de entrar en contacto con los espíritus de difuntos, y conseguir que un muerto reciente se convierta en nuestro aliado, mediante un ritual que se celebra sobre la tumba del mismo, a media noche, en el cementerio, entre otros. Como dice el dicho, "del muerto nace el santo", que significa que sin muerto no hay brujería, pues esta clase de espíritu será quién dirija al resto de poderes adquiridos en todo tipo de trabajos que hagamos.


 En próximos capítulos profundizaremos en cada uno de los elementos, el mundo de los muertos y otros temas de Buey Suelto, El Camino del Brujo Solitario, tratado que estoy escribiendo y que espero publicar este año. El libro es para todos ustedes, queridos lectores y mpanguis, así que les agradeceré cualquier sugerencia, pregunta o tema que quieran que incluya, responda o aborde en el libro. Un abrazo a todos, de kunanchila y que Nsambi acutare.

martes, 5 de febrero de 2013

BUEY SUELTO 2: Vititi, los ojos del brujo

En el artículo anterior vimos que es posible, aunque muy difícil, recorrer el camino de la brujería y el chamanismo en solitario. Cuando el poder no se hereda de un maestro o padrino, es preciso desarrollar una gran voluntad y valor, para desenterrar el poder de lo más profundo de nuestro interior y/o para obtenerlo directamente de las entidades espirituales que habitan invisibles los planos paralelos de la existencia. En cualquier caso, es importante desarrollar Vititi( vista o sentidos espirituales, percepciones extrasensoriales, mediumnidad, etc ) para facilitar nuestra búsqueda.

Recorrer el camino del Buey Suelto( brujo solitario, sin padrino ) sin vititi, es como bajar una montaña en una noche sin luna, solo y sin linterna o luz alguna: lo más probable es que acabemos muertos. Hace falta vititi para percibir a los nfuiris y nfumbes( espíritus ), mpungus( fuerzas de la naturaleza ), karires( fuerzas oscuras y destructivas de la naturaleza, equivalente a demonios ), nkisis y nkuyos( espíritus y fuerzas naturales fundidas en un solo ser ) y demás entidades espirituales que necesitamos conocer y percibir para obtener poder y/o para protegernos de ellas.

Meditación
Hay personas que nacen con vititi o lo desarrollan espontáneamente en algún momento de su vida, a raíz de alguna desgracia o evento traumático, como puede ser encontrarse entre la vida y la muerte, ser tocado( perseguido, atacado o auxiliado ) por entidades negativas o positivas o mediante una intensa experiencia espiritual; y otras que desarrollan su vititi voluntariamente, alcanzando estados de iluminación o consciencia acrecentada, a través de técnicas sico-espirituales, como la meditación o el trance espiritual.

La meditación es una técnica universal de desarrollo sico-espiritual, válida para la práctica de cualquier forma de magia, religión, chamanismo o brujería, porque nos enseña a silenciar el pensamiento racional, ese constante y aparentemente imparable monólogo interior, que no nos deja escuchar la voz de nuestro corazón, de nuestro espíritu y de las fuerzas y misterios invisibles que nos rodean, y nos ayuda a cultivar la voluntad necesaria para alcanzar el poder. Después de 15 ó 30 minutos de meditación entramos en un estado de conciencia acrecentado leve, que nos permitirá funcionar mejor en cualquier actividad espiritual( o de cualquier índole ) que emprendamos a continuación, como el estudio de un tratado, descifrar augurios, interpretar los signos de cualquier oráculo, ejecutar cualquier otro ritual o técnica, intentar penetrar en un trance más profundo, comunicarse con entidades, etc.

Tai Chi
Algunas personas, de carácter nervioso o inquieto, les resulta prácticamente imposible quedarse quietos, por eso es recomendable que empiecen practicando técnicas de meditación en movimiento, como el tai chi o las danzas místicas afrocubanas, chamánicas y sufí, por ejemplo, y el yoga y las artes marciales de origen taoísta y budista, fundamentalmente; que irán disciplinando y preparando su cuerpo y mente para retos y niveles espirituales superiores.

Yoga
De todas formas, ya sea mediante la meditación, la danza, la lucha o cualquier otro medio, como el canto, la oración y las plantas de poder, lo importante  es aprender a detener el pensamiento. Cuando meditamos, danzamos, luchamos, oramos, cantamos o ingerimos plantas enteógenas o de poder, entramos en determinados estados de trance donde el pensamiento egoísta( de ego ) o cotidiano es silenciado, como cuando estamos dormidos, permitiendonos asomar la cabeza y "abrir los ojos"( vititi ) en el mundo espiritual, como si soñáramos despiertos. La diferencia más importante entre soñar dormidos y soñar despiertos( trance ) es que, en los trances, a diferencia de los sueños, somos concientes de nuestro estado y podemos movernos por los planos espirituales e interactuar con las entidades que los pueblan a voluntad; además de que recordaremos perfectamente todo lo ocurrido durante toda la experiencia.

Danza Sufí
 En Cuba, la mayoría de los brujos, herederos de la magia importada por nuestros ancestros africanos, creen que la magia africana no contempla el uso de plantas de poder para desarrollar vititi y facilitar los trances o viajes espirituales; pero se equivocan. Lo que ocurre es que los africanos que fueron capturados por los españoles y llevados a Cuba como esclavos, eran siempre hombres y mujeres jóvenes y fuertes, aptos para el trabajo duro y el aprendizaje de las costumbres europeas. Algunos de esos hombres eran ya iniciados y sacerdotes de cierto nivel, gracias a los cuales pudimos aprender gran parte de los secretos del culto a los muertos y el animismo bantú, pero los mayores secretos, como las vititi musanga( plantas de poder ), se quedaron en Africa, atesorados por los sabios y brujos más ancianos de sus aldeas y reinos del Manikongo.

Danza yoruba de Eleggua
Lo más que llegó a Cuba fue el secreto de ciertas yerbas, cuya infusión fría se aplica en los ojos, como un colirio, para abrir la vititi de los ngueyos que desean ser Tatas, Padres, Yayis o Madres , pero que no pasan muerto( carecen de mediumnidad o capacidades extrasensoriales ). La base de estos lavados de ojos para abrir vititi es la Flor de Campana, variedad de datura que se da en la isla y que los esclavos africanos adoptaron para tratar de sustituir las musangas que se emplean en Africa. Sinembargo, la flora africana es infinitamente más pobre que la caribeña y, aunque la infusión de Flor de Campana tiene realmente propiedades enteógenas o sicotrópicas, estas no son suficientes para igualar las propiedades de las fórmulas o mezclas más poderosas del continente africano, como las semillas de Entada rheedii, también conocidas como hierba africana del sueño, y por eso fue cayendo en el olvido.


Flor de Campana o Datura
Las semillas de la hierba africana del sueño son grandes y parecen judías o pastillas de color castaña oscura. El tabaco hecho de la substancia blanca que hay dentro de esta semilla ha sido usado durante muchos siglos para ayudar a inducir sueños vívidos. Es decir, que permiten, mezcladas con otras sustancias, acceder a otros planos y mundos paralelos a través del sueño, pero manteniendo la conciencia y pudiendo luego, al despertar, recordar todo lo vivido y aprendido. Este secreto, que durante siglos se perdió para los brujos cubanos y de toda América, es ahora rescatado del olvido gracias a los avances modernos que nos permiten comunicarnos con personas de todo el mundo y adquirir o viajar a cualquier parte para encontrar sustancias y elementos que en nuestras tierras no existen. En ese sentido, sería de necios no aprovechar la gran variedad de plantas de poder a las que ahora tenemos acceso y seguir viviendo en el estrecho y oscuro pasado.


Semillas de Entada Rheedii
Raíces de Entada Rheedii
Las semillas de Entada rheedii son también conocidas como African Dream Herb, son grandes y parecen judías o pastillas de color castaña oscura. El tabaco hecho de la substancia blanca que hay dentro de esta semilla ha sido usado durante muchos siglos para ayudar a inducir sueños vívidos, y ahora es posible adquirir, tanto el tabaco como las semillas, en varias tiendas onlines.


Preparación de la Ayahuasca
Antes de arrancar una planta, hay que hablar
 con ella y explicarle lo que queremos






A diferencia de Cuba, en Brasil, enorme territorio continental con una de las floras más ricas de todo el mundo, la Amazónica, sí existen numerosas plantas de poder y una extensa tradición indígena en el uso ritual y místico de las sustancias de ellas obtenidas, como es el caso de la Ayahuasca, cuyo componente básico es una decocción de la liana Banisteriopsis caapi, pero existen otras plantas que también contienen este elemento, tales como la Colaoriopsis caapi o la ruda Siria, por lo que pueden utilizarse en lugar de la liana, lo que dotará a las diversas ayahuascas de una gran variabilidad en su composición y perfil farmacológico.Uno de los preparados más comunes será la mezcla de la liana Banisteriosis caapi con Psychotria viridis, Chacruna en uno de sus nombres nativos. También se puede encontrarla mezclada con la Diplopterys cabrerana o chacopranga, o con la Mimosa hostiles.


Cerámica precolombina con tema de Peyote
Peyote
Lophophora williamsii, comúnmente llamada peyote, es una especie perteneciente a la familia Cactaceae. Es endémica de México y la parte sudoccidental de Texas. Es muy conocida por sus alcaloides psicoactivos, entre ellos la mescalina, principal sustancia responsable de sus efectos psicodélicos. 


hongos alucinógenos
También podemos encontrar diversas variedades de hongos de poder en toda América. Los hongos psilocibios contienen sustancias psicoactivas como la psilocibinapsilocina, y baeocistina. Existen más de 200 especies de hongos alucinógenos, los más conocidos son los del género Psilocybe.


Grabado antiguo sobre brujas
En Europa, las brujas preparaban un ungüento, a base de Belladona, Mandrágora, Estramonio y Beleño, principlamente, con el que se frotaban el cuerpo para experimentar el vuelo de las brujas. De ahí viene la imagen de las brujas volando sobre escobas. En ciertos lugares, como la Isla de Tenerife, donde ahora vivo, se siguen llevando a cabo Aquelarres de brujas en determinados parajes apartados, en medio de la naturaleza. Más adelante dedicaré un post especial a ese tema.

Las plantas de poder son una de las vías más rápidas, pero también más peligrosas, para detener el pensamiento consciente, entrar en trance, viajar astralmente, ensoñar o viajar conscientemente a través del mundo de los sueños y desarrollar  la vititi hasta que sea un estado permanente, una especie de sexto sentido. Es lógico que los paleros y religiosos de Cuba adentro hagan rechazo al uso de estas sustancias, pues la dictadura castrista persigue y condena exageradamente con largos años de prisión, no ya el cultivo y comercio, sino la tenencia y uso individuales de estas sustancias, a las que consideran, erróneamente, drogas del mismo tipo que la cocaína o la heroína; pero entre los brujos cubanos que hemos podido escapar de la isla y adaptarnos a la vida en libertad _lo cual no es fácil cuando uno ha nacido y se ha criado en una jaula_, es cada vez más común la experimentación e incorporación( ver también La Nueva Regla Kimbisa )de elementos de otras culturas, disciplinas y caminos mágicos y sico-espirituales, como el budismo y el chamanismo amerindio, por ejemplo, en lo que considero la natural y lógica continuación de nuestro más puro espíritu sincrético; la clave para ser cada día más fuertes, sabios, y libres.