Cruces y círculos
Para interpretar y aplicar correctamente las patipembas, debemos entender cómo fueron creadas, no reproducirlas tal y como las encontramos en libros y documentos. Salvo en los ideogramas de banderas y signos básicos, que son inmutables, las firmas de Palo Monte nunca se dibujan dos veces exactamente igual. Existen ligeros, pero imprescindibles, detalles del diseño que debemos alterar para actualizarlos y que reflejen nuestras circunstancias actuales. De lo contrario, sería como hacernos un traje siguiendo un patrón estándar, pero sin adaptarlo a nuestra talla; difícilmente saldrá bien.
Entre estos detalles destacan los pequeños círculos (-) y cruces (+) que parecen decorar las flechas de las mpembas, pero que en realidad indican una serie de factores variables que es preciso ajustar si queremos tener éxito. Estos incluyen los signos que salen en las diferentes consultas que se realizan antes, durante y al finalizar los trabajos, así como los signos negativos (-) o positivos (+) que debemos añadir para equilibrar o desequilibrar la polaridad de las energías involucradas en dichas obras. No están de adorno y nunca se repiten del mismo modo, aunque a ojos del profano el dibujo parezca ser el mismo.
Para calcular la polaridad exacta o la cantidad precisa de energías positivas y negativas que debemos conceder a cualquier nsara o trabajo para que funcione con eficacia, los pequeños círculos y cruces deben documentar los signos de al menos dos tiradas de nkobos (conchas, chamalongos), nzandis (cocos) o cauris (caracoles). La primera tirada arroja uno de los 16 signos básicos y su correspondiente mpungu regente o de cabecera de la persona que solicita el trabajo, independientemente de cuál sea la naturaleza de su deseo o problema (curar, limpiar, abrir caminos, amarrar, hechizar, guerrear, atraer, alejar, beneficiar, dañar, etc.). La segunda tirada nos dice el signo complementario, y la combinación de ambos obtiene como resultado uno de los 256 signos dobles o complejos del oráculo palero. Debemos seguir su letra o contenido para elegir adecuadamente los ngandos, ofrendas y demás ingredientes que perfilarán la obra y personalizarán el dibujo de su firma (ver https://palomontenegro.blogspot.com/2024/07/los-16-signos-basicos-de-chamalongo.html ).
Los 8 círculos y/o cruces que componen cada uno de los 256 signos complejos pueden sumar un resultado equilibrado o neutral si la cantidad de círculos y cruces o de energías negativas y positivas es la misma, o un resultado desequilibrado cuando esta es diferente. Si tiene más cruces que círculos, el desbalance será positivo, y si ganan los círculos, será negativo. En las obras de magia blanca o buena, como limpiezas, sanaciones, abrecaminos e iniciaciones, entre otras, es preciso que las energías positivas y negativas estén igualadas. Mientras que en los trabajos de magia roja o del corazón, como bilongos, hechizos y nkangues de amor, lo apropiado es que las energías positivas representadas por cruces superen en número a los círculos negativos. En cambio, en las makumbas de magia negra o maligna, como cierres de caminos, maldiciones, guerras y ñampies, es necesario que los círculos de energías negativas sean más que las cruces positivas.
Balance de energías
Para equilibrar o desequilibrar a conveniencia las energías de cualquier obra, debemos añadir cuatro signos más a la firma, para un total de 12 círculos y/o cruces. Esos cuatro signos extra no se averiguan consultando, como en el caso de los 8 anteriores, sino que se eligen deliberadamente para que la suma final de los 12 signos dé el resultado que precisamos, según el tipo de magia que vayamos a utilizar para resolver las diferentes situaciones y peticiones que se nos presenten.
Analicemos gráficamente cómo funciona esta parte del ritual o trabajo y la simultánea y gradual configuración de las firmas, llamada Kini Ntuí o balance de las energías:
El gráfico 1 muestra en su parte superior la primera tirada de chamalongos, de la cual se obtiene el signo básico de la consulta (que en este ejemplo es un signo de Nkuyo Lucero) y, a su derecha, la segunda tirada, de la cual obtenemos el signo complementario (que en este caso pertenece a Chola Wengue). En la parte inferior podemos ver cómo se expresa la suma o combinación de los signos de ambas tiradas en forma de cruz o cuatro vientos, en forma lineal horizontal y en forma lineal vertical.
Cualquiera de las tres formas de escribir los signos dentro de una firma es válida, aunque muchos paleros preferimos usar la forma vertical en la mayoría de las consultas y obras, ya que resulta más cómoda y rápida para trabajar. Reservamos el modo cuatro vientos, que es más detallado y fácil de entender, para ilustrar nuestros tratados y enseñanzas. Mientras que el modo horizontal lo empleamos para anotar los signos en las libretas-expedientes de cada ahijado o cliente, que incluyen datos personales y de todas sus consultas, signos, correspondencias y trabajos, con fechas, horas, incidencias, observaciones, etc., porque ocupa menos espacio en el papel.
De la suma del signo básico y el complementario surge uno de los 256 signos dobles o complejos del Chamalongo. En el ejemplo del gráfico 1, este signo corresponde a Lucero y Chola Wengue, quienes actúan como mpungus de cabecera del ahijado o solicitante de ayuda, o como regentes de la situación en que se encuentra. Este signo posee una energía total de (5+ y 3-).
El tata puede tomar ambos mpungus o elegir uno de los dos y desechar el otro, a la hora de seleccionar la obra más pertinente y ajustar su carga y su correspondiente firma a las circunstancias presentes para resolver el caso. Para ello, debe tener en cuenta una serie de factores, como el sexo, el carácter y las vibraciones del sujeto, la naturaleza de su problema o deseo, y las percepciones o inspiraciones espirituales recibidas en referencia a este durante las sesiones de consulta u otros rituales que le haya dedicado.
En el gráfico 2 vemos tres firmas diferentes y sencillas de estudiar, todas ellas nacidas del mismo signo doble o complejo de Lucero y Mamá Chola mostrado en el gráfico 1.
La primera firma se puede utilizar en cualquier obra de magia blanca o benéfica, como un despojo o un abrecaminos. En color rojo aparecen destacados los cuatro ideogramas extras (+000) añadidos ex profeso por el ngangulero para equilibrar e igualar las energías positivas y negativas, condición neutral indispensable en las obras blancas. Los símbolos rojos forman un signo de Madre de Agua, que será la tercera fuerza o mpungu dominante en este ejemplo. El marcador total pasa de (5+ 3-) a (6+ 6-).
La segunda patipemba sirve para hacer nkangues y bilongos de amor. Se indican en color rojo los cuatro ideogramas extras (0++0) adicionados por el hechicero para que las energías positivas superen en número a las negativas, cualidad esencial de este tipo de trabajos rojos. En este ejemplo, los símbolos extras modelan un nuevo signo de Lucero, por lo que las fuerzas dominantes seguirán siendo Lucero y Mamá Chola. El marcador pasa de (5+ 3-) a (7+ 5-).
La tercera mpemba es apropiada para ejecutar trabajos de magia negra destructiva. En rojo se ven los cuatro signos extras (0000) agregados por el brujo para desbalancear las energías de la firma hacia el polo negativo, estado imprescindible en todos los salakos o trabajos de brujería maligna. En la imagen de ejemplo, los ideogramas extras determinan un signo nefasto relacionado con ndokis y karires, regido por Centella Ndoki, que es la tercera fuerza de esta makumba de guerra. El marcador pasa de (5+ 3-) a (7- 5+).
El gráfico 3 ofrece otro ejemplo de combinación de tiradas y balance de energías, que desemboca en un signo doble de Sarabanda y Kobayende con una energía total de (3+ 5-).
En el gráfico 4 podemos ver las mismas tres firmas de trabajos del gráfico 2, pero adaptadas al signo doble de Sarabanda y Kobayende del gráfico 3, junto con algunas de sus variaciones.
La firma del Abrecaminos tiene tres variantes: dos con Chola Wengue y una con Ngonda Nkisi. En los tres casos se añade (3+ 1-) = (+++0) a la firma para equilibrar sus energías y que den como resultado (6+ 6-).
La mpemba de Guerra también posee tres variaciones: una con Sarabanda, otra con 7 Rayos y otra con Cabo Ronda. En los tres casos se agregan (2+ 2-) = (++00) para que predominen las energías negativas y sumen (5+ 7-).
La patipemba del Nkangue no tiene variaciones porque, para que primen las energías positivas, la única posibilidad es añadir (4+), que corresponde únicamente a Tiembla Tierra.
Continuará…
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